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ALERTA

El Gobierno preara el operativo retorno de la Selección para evitar un caos total

Independientemente del resultado, el Ejecutivo trabaja para reforzar la seguridad y ajusta el operativo para evitar caos en el acceso a Ezeiza
16/07/2026 - 15:59hs
El Gobierno preara el operativo retorno de la Selección para evitar un caos total

El gobierno de Javier Milei tiene decidido no meterse en la foto de la llegada de la Selección Argentina. La euforia por la histórica clasificación a la final del Mundial contra España, tras derrotar a Inglaterra por 2 a 1 en un partido cargado de simbolismo, comenzó a trasladarse a los despachos oficiales. Sin embargo, en la Casa Rosada la consigna es una sola: colaborar en todo lo que haga falta, sin intentar apropiarse políticamente de la celebración.

Si bien todavía resta jugar la final el domingo a las 16:00 (hora argentina) contra España, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, comenzó a planificar el operativo de seguridad para el arribo del equipo de Lionel Scaloni, cualquiera sea el resultado: campeones o subcampeones. En cualquier caso, se estima que habrá un festejo masivo.

Javier Milei y Karina Milei resolvieron mantener un perfil bajo respecto del eventual recibimiento del plantel tras la clasificación en semifinales. Según confiaron altas fuentes de la Presidencia, el Gobierno pondrá "la Casa Rosada y todo a disposición", aunque evitará involucrarse en las decisiones que adopten los futbolistas y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).

"No se van a meter los hermanos Milei en el tema. Javier es fanático de la Selección. Van a poner a disposición todo, pero no se van a involucrar directamente. A esta hora no han hablado con nadie", señaló una fuente presidencial.

Hasta este jueves, ni la Nación, ni la provincia de Buenos Aires, ni la Ciudad Autónoma de Buenos Aires habían comenzado formalmente los preparativos ni las conversaciones. Según explican en las tres administraciones, la AFA todavía no comunicó cuál será el recorrido ni el formato de los festejos.

"Los jugadores todavía no dijeron qué quieren hacer", afirmaron en la Casa Rosada. En La Plata agregan que "esa decisión corresponde exclusivamente a la AFA". La gran incógnita radica en si Claudio "Chiqui" Tapia, titular de la entidad, resolverá hacer una parada intermedia en el predio de Ezeiza.

Festejos de la Selección Argentina: el recuerdo del caos de 2022

Uno de los principales objetivos del Gobierno será evitar que se repita el colapso logístico ocurrido durante la caravana de los campeones del mundo en 2022, cuando millones de personas bloquearon la autopista Riccheri y obligaron a interrumpir el recorrido terrestre.

En el Ministerio de Seguridad trabajan sobre distintos escenarios. "La idea es que no se corte la Riccheri para no afectar a los viajeros. Se está definiendo cómo implementar el esquema", señalaron cerca de la ministra Monteoliva.

Si el plantel aterriza en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza —la alternativa considerada hoy como la más probable por la cercanía con el predio de la AFA— el operativo será coordinado de manera conjunta entre el Gobierno nacional, la provincia de Buenos Aires y la Ciudad.

Sin embargo, tampoco se descarta una alternativa distinta: que el vuelo llegue al Aeroparque Jorge Newbery para evitar el largo trayecto desde Ezeiza hacia la Capital Federal y facilitar un eventual contacto con la multitud sin repetir el cuello de botella de hace cuatro años.

En cualquier caso, el Gobierno asegura que pondrá a disposición toda la estructura de seguridad y la logística que solicite la delegación nacional. Incluso, si la AFA lo pidiera, la Casa Rosada estaría disponible como escenario de una eventual celebración, aunque la decisión política es que no participe ningún funcionario, ni siquiera el Presidente.

De todos modos, en Balcarce 50 creen que, al igual que ocurrió en 2022, los jugadores probablemente prefieran un festejo directo con la gente antes que una visita protocolar a la sede del Poder Ejecutivo. El plantel prefiere no mezclar sus celebraciones con la política, una postura que ya mantuvieron tanto con la gestión de Alberto Fernández como con la actual.

La victoria ante Inglaterra y el debate político por Malvinas

El triunfo frente a Inglaterra volvió a colocar en primer plano la cuestión Malvinas. Durante los festejos, varios futbolistas exhibieron una bandera argentina con referencias al reclamo soberano y algunos afirmaron públicamente que "las Malvinas son argentinas".

Consultado sobre esa manifestación, Milei adoptó inicialmente un tono comprensivo. "Es un sentimiento que está dentro de todos los argentinos y es perfectamente válido y lícito que lo quieran expresar y lo hagan", sostuvo. Sin embargo, inmediatamente introdujo un matiz: "Eso tampoco tiene que inducir a hacer malas interpretaciones. Un partido de fútbol es un partido de fútbol. Así lo entendieron el técnico y los veteranos", afirmó.

Luego, defendió la estrategia diplomática de su administración. "Las Malvinas las vamos a recuperar en el plano diplomático, con inteligencia en el accionar. Fíjense los avances enormes en la temática con el trabajo de Gerardo Werthein y Pablo Quirno y los acercamientos con Estados Unidos, que permitieron que la ONU obligara a Inglaterra a sentarse a negociar con nosotros", señaló el mandatario.

Para el Presidente, mezclar el conflicto diplomático con el plano deportivo puede generar errores de cálculo. "Eso va por otro carril. Hay que manejarlo inteligentemente. Si empezamos a mezclar nos vamos a equivocar, y ciertos errores, cuando los cometen personas con responsabilidades, son inadmisibles porque podrían tener consecuencias muy negativas", advirtió.

En la Casa Rosada relativizan cualquier impacto diplomático derivado de los gestos realizados por los futbolistas durante el partido. Entienden que, en el peor de los casos, podría existir una sanción económica deportiva, pero descartan consecuencias internacionales de mayor magnitud. Al hablar de "responsabilidades", el Presidente se refería de forma implícita al posteo en la red social X de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien el día anterior había vinculado el partido contra Inglaterra con la Guerra de las Malvinas y la reivindicación soberana sobre las islas.

Javier Milei vs. Victoria Villarruel: la interna por la Selección y la Causa Malvinas

Las declaraciones presidenciales se produjeron pocas horas después de que Victoria Villarruel volviera a diferenciarse públicamente del rumbo oficial. Antes del partido, la vicepresidenta escribió en su cuenta de X: "No voy a ser políticamente correcta ni pecho frío, contra los ingleses siempre es algo más. Es Malvinas, es el Diego, es la última de Leo y es pararles el carro a los invasores."

Minutos después, reforzó su mensaje: "Mañana jugamos contra los piratas usurpadores. No es un partido más. ¡Aguante Argentina! Porque hasta el último suspiro vamos a reclamar lo nuestro!"

Sin mencionarla directamente, Milei respondió con dureza durante una entrevista en El Observador: "Ya conocemos a los personajes de la escena política y ya sabemos de la miserabilidad y lo destructivos que pueden ser. El mensaje K es siempre el mismo. Hay gente que en un momento se disfrazó de otra cosa y ahora baja mensajes K", afirmó.

También cuestionó el comportamiento institucional de la titular del Senado en medio de la discusión por la ley de inviolabilidad de la propiedad privada y la suspensión de la sesión prevista para este jueves.

"Hay gente que decide repetir como loro la chicanería K. Esto se va a resolver en las urnas", sostuvo. Y cerró con una frase que en el oficialismo interpretaron como una referencia directa a Villarruel: "Afortunadamente, esas frases impertinentes e impropias que podrían estar generando ruidos corresponden a personas intrascendentes a las que nadie da importancia, tengan o no cargos importantes."

Mientras la política continúa atravesada por sus disputas internas, la atención de millones de argentinos ya está puesta en otro escenario. Después de eliminar a Inglaterra en una noche cargada de emoción, la Selección buscará el domingo frente a España una nueva consagración mundial, con un país dispuesto otra vez a salir masivamente a las calles para acompañar a sus campeones.