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El rol de Jorge Messi y la historia detrás de la servilleta que llevó a Leo al Barcelona

Jorge, enfrentando dudas y sacrificios, fue el sostén de una familia que apostó su futuro por el sueño de un joven en una ciudad desconocida
08/08/2026 - 12:22hs
El rol de Jorge Messi y la historia detrás de la servilleta que llevó a Leo al Barcelona

La servilleta más famosa de la historia del fútbol suele contar una historia sobre Lionel Messi y el Barcelona. Pero detrás de aquel pequeño papel firmado el 14 de diciembre de 2000 hay también una historia familiar, marcada por la incertidumbre, la perseverancia y el papel decisivo de Jorge Messi, el padre que acompañó a su hijo durante los días más difíciles de su llegada a España.

Jorge Messi murió y, con su partida, volvió a cobrar relevancia aquel período en el que Lionel tenía apenas 13 años y todavía no era una certeza para el Barcelona. Era un chico de Rosario que había viajado con su familia a Cataluña para probarse en el club y buscar, además, una solución para el tratamiento de crecimiento que necesitaba.

Nada estaba asegurado.

La familia había dejado atrás su vida en la Argentina y Jorge había tenido que gestionar permisos en su trabajo en la acería Acindar para poder acompañar a su hijo. En Barcelona, mientras Lionel entrenaba y esperaba una oportunidad, su padre debía afrontar trámites, negociaciones y una pregunta que todavía no tenía respuesta: si el club realmente estaba dispuesto a incorporarlo.

La imagen de aquellos días también quedó registrada por el propio Jorge. En septiembre de 2000, durante la estadía en el Hotel Plaza de Barcelona, tomó una fotografía de Lionel en la habitación 546. El adolescente aparece junto a una ventana, mirando hacia la ciudad.

Era una escena doméstica, casi silenciosa. El chico todavía extrañaba Rosario y a sus hermanos, mientras esperaba saber qué sería de su futuro.

Meses después, otra imagen mucho menos íntima, pero decisiva, quedaría asociada para siempre con aquella historia: la servilleta que terminó simbolizando el compromiso del Barcelona con Messi.

La llegada a Barcelona: una espera que se hacía insostenible

La llegada de los Messi a Barcelona no tuvo el desenlace inmediato que la historia suele contar retrospectivamente.

Lionel había llegado con enormes expectativas, pero el club debía resolver distintos aspectos relacionados con su incorporación:

  • Su corta edad
  • Su condición de extranjero
  • Las cuestiones administrativas que generaban dudas entre algunos dirigentes

Mientras tanto, Jorge Messi debía sostener la situación familiar.

La espera se prolongó y comenzó a generar preocupación. El Barcelona todavía no había formalizado el compromiso de contratar al juvenil y la familia necesitaba saber si tenía sentido continuar en Cataluña.

En ese contexto apareció uno de los hombres fundamentales para que la historia tomara otro rumbo: Carles Rexach, entonces secretario técnico del Barcelona.

Rexach había recibido referencias sobre Messi a través de contactos en Argentina y del representante Josep Maria Minguella. Inicialmente no pudo viajar para verlo porque se encontraba en los Juegos Olímpicos de Sidney como observador del club.

Cuando regresó a Barcelona, la familia llevaba varios días esperando.

Rexach recordó posteriormente que algunos dirigentes cuestionaban la posibilidad de incorporar a un chico tan pequeño y extranjero. Incluso relató que, mientras la familia aguardaba una definición, hubo quienes llegaron a describirlo como un jugador de "metegol".

La respuesta de Rexach fue verlo jugar.

Y allí cambió su percepción.

El talento que convenció a Rexach de arriesgar su palabra

Cuando finalmente observó a Messi en la cancha, Rexach quedó impresionado. Años después contó que inmediatamente pensó que aquel chico era un fenómeno y que podía llegar muy lejos.

También recordó que la personalidad de Messi cambiaba cuando comenzaba el partido. La timidez que mostraba fuera de la cancha desaparecía cuando tenía la pelota.

El Barcelona llegó a organizar partidos especialmente exigentes para comprobar su capacidad. Messi debía enfrentarse a futbolistas mucho mayores y, aun así, seguía siendo protagonista.

Pero el talento no resolvía automáticamente los problemas administrativos.

La familia necesitaba una decisión concreta.

Jorge Messi había llevado a su hijo hasta Barcelona, había dejado en pausa su rutina laboral y atravesaba con él la incertidumbre de no saber si el club asumiría finalmente el compromiso.

Según recordó Rexach, los días pasaban y los Messi comenzaban a impacientarse. El riesgo de que regresaran a la Argentina era real.

Fue entonces cuando la situación llegó a un punto de inflexión.

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La servilleta que 'confirmó' la llegada de Leo Messi al Barcelona

La servilleta: el documento improvisado que selló la historia

El 14 de diciembre de 2000, Horacio Gaggioli, representante en España vinculado a Fabián Soldini y Martín Montero, se reunió con Rexach en el Club Pompeia de Montjuïc.

Después de jugar al tenis, ambos compartieron un almuerzo y a la mesa se sumó Josep Maria Minguella. La conversación tenía un objetivo concreto: conseguir que el Barcelona tomara una decisión sobre Messi.

La familia llevaba demasiado tiempo esperando.

Rexach finalmente asumió personalmente el compromiso de avanzar con la incorporación.

No había un contrato formal a mano.

La solución fue una servilleta.

Sobre ese pequeño papel quedó escrito:

"En Barcelona, a 14 de diciembre del 2000 y en presencia de los Sres. Minguella y Horacio Gaggioli, Carlos Rexach Secretario Técnico del F.C.B. se compromete bajo su responsabilidad y a pesar de algunas opiniones en contra a fichar al jugador Lionel Messi siempre y cuando nos mantengamos en las cantidades acordadas."

Rexach firmó el documento.

La servilleta no era todavía el contrato definitivo, pero representaba algo fundamental para la familia Messi: una señal concreta de que el Barcelona estaba dispuesto a seguir adelante.

Poco después, el compromiso fue formalizado ante un escribano y los Messi comenzaron a preparar su mudanza a Cataluña.

Jorge Messi: el padre que sostuvo el sueño cuando todo era incierto

La servilleta lleva la firma de Rexach, pero la historia que desembocó en aquel momento también está íntimamente ligada a Jorge Messi.

Fue él quien acompañó a su hijo durante aquella primera experiencia en Barcelona. Fue quien dejó temporalmente su rutina laboral para viajar con Lionel. Y fue quien permaneció junto al adolescente mientras la familia esperaba una respuesta que podía definir su futuro.

En aquellos días no había garantías de que Messi terminaría jugando en el Barcelona. Había un talento extraordinario, pero también dudas, trámites y dificultades.

Jorge tuvo que afrontar esa incertidumbre desde el lugar de padre.

Y mientras todo eso ocurría, también fue quien registró con su cámara uno de los momentos más simbólicos de aquella etapa: Lionel mirando por la ventana de un hotel de Barcelona, todavía lejos de convertirse en la figura que años después sería conocida en todo el mundo.

La fotografía permite observar el otro lado de la historia que suele quedar detrás de la servilleta. Antes del documento, los contratos y los títulos, hubo un padre que acompañó a un chico de 13 años a un país desconocido y permaneció a su lado mientras se definía si aquel viaje tendría futuro.

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