Seguinos en las redes
iProfesional | Actualidad

Juicio por la muerte de Maradona: la fiscalía pidió 12 años de prisión para Leopoldo Luque

Tras evaluar las pruebas, la acusación se concentró en seis profesionales. También pidieron 8 años para la psiquiatra Agustina Cosachov

08/10/2026
Actualizado 15:10hs

Los fiscales Cosme Iribarren y Patricio Ferrari realizaron este jueves sus alegatos finales ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro, en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona. Durante la exposición, el Ministerio Público Fiscal sostuvo su acusación contra seis de los siete imputados y retiró los cargos contra el médico clínico interconsultor Pedro Di Spagna, para quien pidió la absolución.

Al referirse a las penas, los fiscales pidieron 12 años de cárcel para el neurocirujano Leopoldo Luque. Además, solicitaron 10 años para la coordinadora de Swiss Medical, Nancy Forlini, y 8 años para la psiquiatra Agustina Cosachov.

En tanto, pidieron cinco años de prisión para Carlos Díaz y la inhabilitación para ejercer por 10 años su actividad profesional. Para Ricardo Almirón y Mariano Perroni, solicitaron cuarto años de prisión, con inhabilitación de 8 años para ejercer su profesión.

"Se pide la pena de 12 años de prisión al imputado Leopoldo Luque, accesorias legales y costas del proceso más la inhabilitación por 10 años para ejercer la medicina", comenzó diciendo el fiscal Patricio Ferrari.

"Para Nancy Forlini, solicitaremos la pena de 10 años de prisión y 10 años de inhabilitación para ejercer la medicina y a Agustina Cosachov, la pena de 8 años de prisión con 10 años de inhabilitación para ejercer", continuó.

"Solicitaremos a Carlos Díaz la pena de 5 años de prisión, accesorias legales y costas del proceso con inhabilitación para ejercer por el doble tiempo de la condena. Y a Mariano Perroni y Ricardo Almirón la pena de 4 años de prisión e inhabilitación por la misma cantidad de años".

La jornada comenzó con la presencia de los familiares de Maradona en los tribunales de San Isidro. Dalma y Gianinna Maradona asistieron junto a Claudia Villafañe, mientras que también estuvieron Verónica Ojeda, Jana Maradona y las hermanas del exfutbolista, Rita y Laura.

El enfermero Ricardo Almirón, uno de los siete acusados, informó que llegaría más tarde por un problema personal. La audiencia comenzó igualmente.

Los fiscales dispusieron de un máximo de cuatro horas para presentar sus conclusiones y repasaron la evidencia reunida durante el juicio, que incluyó declaraciones testimoniales, documentación médica, chats y audios.

La Fiscalía retiró los cargos contra Pedro Di Spagna

La primera definición relevante del alegato fue la exclusión de Pedro Di Spagna de la acusación. El médico clínico había llegado al juicio acusado, al igual que los otros imputados, por el delito de homicidio simple con dolo eventual.

Sin embargo, al enumerar a los responsables que, según la Fiscalía, participaron de la internación domiciliaria de Maradona entre el 11 y el 25 de noviembre de 2020, Ferrari mencionó a Leopoldo Luque, Nancy Forlini, Agustina Cosachov, Carlos Díaz, Mariano Perroni y Ricardo Almirón, pero no incluyó a Di Spagna.

Más adelante, el fiscal explicó formalmente la decisión.

"La Fiscalía con criterio objetivo hace saber al tribunal que no presentará cargos contra el doctor Pedro Di Spagna. Las razones son sobradas. Desistiremos de su acusación. Existen argumentos que demuestran que Di Spagna no tiene responsabilidad penal en el hecho", sostuvo Ferrari.

El fiscal remarcó que Di Spagna había intervenido como médico interconsultor y que no tenía potestad ni capacidad de decisión sobre la atención integral de Maradona.

"¿Qué posibilidad tenía Di Spagna de torcer la vida de Maradona si fue el único que hizo lo que tenía que hacer? Ninguna acción ni omisión aumentó el riesgo. Él siempre estuvo a disposición", afirmó.

Por ese motivo, la Fiscalía desistió de la acusación y solicitó su libre absolución.

La Fiscalía sostuvo la acusación contra los otros seis imputados

Tras excluir a Di Spagna, Ferrari y su colega Cosme Iribarren concentraron el alegato en los otros seis acusados: el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el enfermero Ricardo Almirón, el coordinador de enfermería Mariano Perroni y la coordinadora de la prepaga Nancy Forlini.

La Fiscalía sostuvo que existió una organización deficiente de la internación domiciliaria de Maradona y que las conductas y omisiones de los profesionales incrementaron el riesgo para su salud.

Ferrari identificó a Luque y Forlini como los principales responsables dentro de la estructura que estaba a cargo de la atención del exfutbolista.

Sobre Luque, afirmó que no solicitó estudios médicos pertinentes, no confeccionó una historia clínica actualizada, no gestionó una internación en un centro especializado y dispuso el traslado de Maradona a una vivienda que, según la acusación, no contaba con las condiciones necesarias para atender a un paciente con su cuadro clínico.

Respecto de Forlini, sostuvo que no verificó las condiciones de la vivienda destinada a la internación domiciliaria, no confeccionó una historia clínica ni compartió la epicrisis con los enfermeros, lo que, según la Fiscalía, generó una falta de coordinación entre los profesionales.

En cuanto a Cosachov, los fiscales señalaron que no gestionó la internación en un centro especializado, no controló adecuadamente la administración de psicofármacos y no actuó ante los signos de insuficiencia cardíaca.

Sobre Carlos Díaz, sostuvieron que no gestionó la rehabilitación en un centro especializado, intervino en cuestiones médicas que excedían sus competencias y avaló el retiro de acompañantes terapéuticos. También le atribuyeron haber ocultado al entorno familiar información sobre el estado de salud de Maradona.

La acusación también alcanzó a Perroni y Almirón. Según Ferrari, Perroni no compartió con el personal de enfermería la epicrisis, no controló el cumplimiento del servicio ni supervisó adecuadamente a los enfermeros a su cargo.

En el caso de Almirón, la Fiscalía sostuvo que no advirtió signos de insuficiencia cardíaca, consignó en las planillas que había revisado al paciente cuando, según la acusación, no lo había hecho y no realizó los controles vitales correspondientes el 25 de noviembre.

La Fiscalía sostuvo que la muerte podía haberse evitado

Durante la primera parte del alegato, Iribarren repasó las conclusiones de la junta médica sobre el estado de salud de Maradona y las circunstancias de su muerte.

El fiscal enumeró cuatro conclusiones principales:

  • Que la muerte era evitable y que la atención médica había sido inadecuada
  • Que la internación domiciliaria no contaba con las condiciones necesarias
  • Que Maradona atravesaba un fallo orgánico múltiple, con compromiso cardíaco, hepático y renal
  • Que falleció después de una agonía prolongada

La Fiscalía sostuvo que el deterioro de Maradona no comenzó el 25 de noviembre de 2020, cuando fue encontrado sin vida, sino que había presentado signos previos que estaban documentados en sus antecedentes médicos.

Iribarren señaló que Maradona era un paciente complejo, con antecedentes renales, neurológicos, hepáticos y cardíacos, además de problemas vinculados al consumo de alcohol. Según el fiscal, esas condiciones requerían una atención integral y eran conocidas por los profesionales que intervenían en su tratamiento.

Una internación domiciliaria cuestionada por la Fiscalía

Ferrari dividió el período de internación domiciliaria en dos etapas. La primera correspondió a los primeros días posteriores al traslado de Maradona a una vivienda del barrio San Andrés, en Tigre. La segunda comprendió la última semana, entre el 16 y el 24 de noviembre, cuando, según la Fiscalía, se agravaron las fallas en la atención.

El fiscal cuestionó las condiciones de la vivienda y sostuvo que la habitación utilizada por Maradona no contaba con elementos que consideró necesarios para una internación de esas características, como una cama ortopédica, botiquín, vía, desfibrilador o una ambulancia.

También describió problemas de comunicación entre los profesionales y los responsables del dispositivo de atención domiciliaria.

Según la acusación, durante los últimos días se agravó el estado de salud de Maradona sin que se implementara una respuesta médica acorde con esa evolución.

Ferrari hizo especial referencia a las planillas de enfermería y a los controles registrados durante las últimas horas. Según el fiscal, Almirón consignó que había visto a Maradona y que el paciente estaba "óptimo", pese a que no había ingresado a la habitación.

La Fiscalía sostuvo que esos registros no reflejaban lo ocurrido y que la falta de controles impidió advertir a tiempo el deterioro del paciente.

La acusación habló de una muerte precedida por un deterioro progresivo

Durante el alegato, la Fiscalía volvió a exhibir una imagen del cuerpo de Maradona y reconstruyó las últimas horas del 25 de noviembre de 2020.

Iribarren recordó el momento en que los investigadores encontraron al exfutbolista muerto y describió el impacto que produjo aquella escena. Para los fiscales, el desenlace estaba relacionado con el deterioro de su estado de salud durante los días anteriores.

La acusación sostuvo que Maradona no murió de manera súbita y que el fallo orgánico múltiple fue precedido por signos clínicos que, según la junta médica, podían haber sido detectados y tratados.

Luque y Forlini, señalados como los principales responsables

Antes de avanzar hacia el pedido de penas, los fiscales identificaron a Luque y Forlini como los dos principales responsables dentro del esquema de atención.

Sobre el neurocirujano, Ferrari sostuvo que era el médico de cabecera de Maradona y que actuó sin responder adecuadamente ante los signos de deterioro del paciente. Respecto de Forlini, señaló que estaba a cargo de la organización del servicio de internación domiciliaria y que debía supervisar tanto las condiciones de atención como el trabajo del personal involucrado.

La Fiscalía también exhibió durante el alegato audios vinculados con ambos imputados.

La Fiscalía pidió un veredicto de culpabilidad para los acusados

Al retomar la audiencia después de un cuarto intermedio, Ferrari sostuvo que la evidencia producida durante el debate permitía tener por acreditados los hechos que integran la acusación.

El fiscal recordó que la investigación comenzó el mismo 25 de noviembre de 2020 y que durante el juicio declararon más de 70 testigos en más de 40 audiencias. También se incorporaron chats, audios, documentación médica y otros elementos de prueba.

"Con la prueba que se ha descripto, la fiscalía entiende que se han acreditado los extremos de la imputación", afirmó.

La Fiscalía sostuvo que los profesionales que quedaron alcanzados por la acusación incrementaron el riesgo al que estaba expuesto Maradona y que las explicaciones brindadas por los imputados durante el debate no lograron modificar la hipótesis acusatoria.

Ahora, tras el pedido de absolución para Di Spagna, la exposición fiscal continuará con la individualización de las responsabilidades y los pedidos de pena para los otros seis imputados.

Qué sigue en el juicio por la muerte de Maradona

Una vez finalizado el alegato del Ministerio Público Fiscal, será el turno de las querellas y de las defensas de los acusados. El juicio se desarrolla ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro, casi seis años después de la muerte de Maradona.