El negocio inmobiliario de Simeone en Madrid supera los 40 millones de euros en activos
Diego Simeone y Carla Pereyra tienen más de 180 departamentos y residencias estudiantiles en Madrid, con activos por unos 40 millones de euros.
Diego Simeone atraviesa una etapa de continuidad al frente del Atlético de Madrid, pero su vida en España también tiene otra faceta que va más allá del fútbol. Junto a su esposa, Carla Pereyra, el entrenador argentino construyó un patrimonio inmobiliario que supera los 180 departamentos y cuenta con varias residencias para estudiantes en Madrid. Detrás de esa cartera hay una estrategia de inversión que apunta a generar ingresos por alquileres y sostener el patrimonio familiar a largo plazo.
La pareja canaliza estas operaciones a través de Carpersim, una empresa cuyo nombre combina el de la modelo argentina y el apellido del director técnico. Según el balance correspondiente a 2024, la sociedad declaró activos por alrededor de 40 millones de euros. La cifra permite dimensionar el alcance que adquirió el negocio, desarrollado durante los años en que ambos hicieron de España uno de sus principales centros de vida.
La actividad tiene una lógica conocida en el mercado inmobiliario: comprar propiedades, destinarlas al alquiler y construir una cartera que genere ingresos de manera sostenida. Sin embargo, cuando se trata de más de 180 departamentos y varias residencias estudiantiles, la tarea va bastante más allá de adquirir viviendas. También exige administrar contratos, atender el mantenimiento y controlar los gastos de cada inmueble.
En ese esquema, Carla Pereyra tiene un papel central. La modelo cuenta con experiencia en el sector y participa en la gestión comercial de las inversiones familiares. Mientras Simeone continúa su carrera como entrenador, el negocio inmobiliario representa una actividad económica que puede seguir funcionando una vez que decida dejar los bancos de suplentes.
El engranaje detrás de los 180 departamentos de Simeone y Pereyra
El patrimonio inmobiliario de la pareja está compuesto por más de 180 departamentos en Madrid y varias residencias destinadas a estudiantes. La combinación de estos activos les permite participar en diferentes segmentos del mercado de alquileres, desde las viviendas particulares hasta los alojamientos vinculados con la vida universitaria.
El punto de partida fue una modalidad habitual entre quienes invierten en bienes raíces: comprar propiedades y ponerlas en alquiler. Con el tiempo, esa estrategia fue tomando otra dimensión. La acumulación de inmuebles amplió la cartera y convirtió una actividad de inversión en un negocio que necesita una estructura de administración propia.
Carpersim es la sociedad que organiza esas operaciones. Su denominación reúne referencias a los nombres de sus integrantes y está vinculada con el patrimonio inmobiliario de la familia. En el balance de 2024, la empresa declaró activos por unos 40 millones de euros, un monto que da una idea del volumen económico alcanzado.
Ahora bien, hay una diferencia importante entre el valor de los activos y el dinero que una empresa gana. Los 40 millones de euros declarados no representan necesariamente efectivo disponible ni equivalen a la rentabilidad anual del negocio. Para conocer cuánto deja la actividad habría que considerar también los ingresos por alquileres, los gastos de mantenimiento, los impuestos y las posibles deudas de la sociedad.
La distinción no es menor. Un departamento puede tener un valor elevado en el mercado y, al mismo tiempo, generar ingresos variables según el precio del alquiler, el tiempo que permanezca ocupado y los costos que demande su conservación. En una cartera de cientos de propiedades, esas diferencias pueden influir en el resultado final.
Por eso, aunque los datos disponibles permiten conocer la dimensión del patrimonio empresarial, no alcanzan para calcular la ganancia neta de Carpersim ni los ingresos personales que reciben Simeone y Pereyra por esta actividad. Lo que sí muestran es que el negocio inmobiliario ocupa un lugar relevante dentro de la organización económica de la pareja.
Carla Pereyra, la estratega detrás del imperio inmobiliario del Cholo
Detrás del crecimiento de la cartera inmobiliaria aparece el trabajo de Carla Pereyra. La modelo argentina proviene de una familia vinculada con la arquitectura y, según la información difundida sobre sus inversiones, se interesó por el sector inmobiliario desde joven.
Ese vínculo con el mundo de las propiedades le permitió desarrollar experiencia en un rubro en el que las decisiones requieren evaluar distintos factores:
- La ubicación y el estado de una vivienda
- El costo de adquisición y la demanda de alquileres
- La necesidad de conseguir inquilinos y resolver inconvenientes cotidianos
- El control permanente de los números del negocio
Pereyra se convirtió en una figura de referencia para la gestión comercial de las operaciones familiares. Su participación complementa los ingresos obtenidos por Simeone durante su trayectoria como futbolista y entrenador, y permite que una parte de los recursos de la pareja se destine a una actividad distinta del deporte.
La administración de más de 180 departamentos implica una dinámica que difícilmente pueda resolverse como si se tratara de unas pocas viviendas particulares. Cada propiedad puede tener contratos, gastos y necesidades de mantenimiento diferentes. A eso se suman las residencias estudiantiles, que responden a una modalidad de alojamiento con condiciones de ocupación y administración propias.
Además, el crecimiento de una cartera inmobiliaria obliga a tomar decisiones de manera permanente. Hay que evaluar cuándo conviene realizar reparaciones, cómo administrar los períodos sin inquilinos y qué hacer con los inmuebles que dejan de ajustarse a los objetivos de la empresa.
En ese contexto, la experiencia de Pereyra forma parte de la organización de un negocio que busca sostenerse en el tiempo. La actividad no depende exclusivamente de la continuidad de Simeone en el Atlético de Madrid y puede mantenerse como una fuente de ingresos cuando el entrenador cierre su etapa profesional.
Por qué Madrid es el epicentro de las inversiones del matrimonio
Madrid es el centro del patrimonio inmobiliario de Simeone y Pereyra en España. La capital reúne distintos perfiles de demanda de vivienda, entre ellos familias, trabajadores, estudiantes y personas que llegan a la ciudad por motivos laborales o académicos.
Esa diversidad permite que convivan diferentes modalidades de alquiler. Un departamento destinado a una familia tiene necesidades y condiciones distintas de las de una residencia estudiantil, donde la organización de los espacios y la rotación de ocupantes pueden responder a otros criterios.
Para una empresa inmobiliaria, distribuir los activos entre varios tipos de propiedades puede ayudar a ampliar las oportunidades de ingresos. Sin embargo, la diversificación no elimina los riesgos. La rentabilidad depende de la ubicación, los valores de los alquileres, la ocupación y los gastos que exige cada inmueble.
La cantidad de propiedades que reúne Carpersim también marca una diferencia respecto de quienes compran una vivienda como inversión complementaria. Administrar más de 180 departamentos requiere una estructura capaz de seguir numerosas operaciones, controlar los contratos y responder a las necesidades de los inquilinos.
A eso se suma el horizonte de largo plazo que suele caracterizar a los bienes raíces. Una propiedad puede conservarse durante años para obtener ingresos por alquiler o venderse cuando cambian las condiciones del mercado y los objetivos del propietario. En cualquiera de los casos, las decisiones están condicionadas por los precios, los costos y la demanda.
La cartera de Simeone y Pereyra se desarrolló durante una etapa de permanencia prolongada del entrenador en España. A lo largo de esos años, el técnico consolidó su carrera en el Atlético de Madrid desde 2011 y la pareja amplió sus inversiones fuera del ámbito deportivo.
El resultado es una actividad empresarial que combina viviendas particulares y residencias para estudiantes. Aunque no se conocen todos los detalles sobre la rentabilidad de esas propiedades, la cantidad de unidades y los activos declarados por la sociedad permiten dimensionar el alcance que adquirió el negocio en la capital española.
Un colchón financiero pensado para cuando suene el silbato final
La inversión inmobiliaria también abre una perspectiva sobre el futuro económico de la familia. La carrera de un entrenador profesional depende de los contratos, los resultados deportivos y las decisiones de los clubes. Los inmuebles, en cambio, pueden continuar generando ingresos una vez que termina esa etapa, siempre que se mantengan las condiciones necesarias para su explotación.
Simeone dirige al Atlético de Madrid desde 2011 y convirtió su paso por el club español en una etapa central de su trayectoria. Durante ese período, sus ingresos profesionales coincidieron con el desarrollo de las inversiones inmobiliarias de la familia.
La diversificación permite distribuir los recursos entre distintas actividades. En este caso, los alquileres representan una fuente potencial de ingresos recurrentes, aunque el resultado depende de los gastos de administración, los impuestos, el mantenimiento y la ocupación de las propiedades.
Carpersim cumple una función dentro de esa organización. El balance de 2024, con activos cercanos a los 40 millones de euros, constituye una referencia sobre la dimensión de la empresa, aunque no permite conocer por sí solo el patrimonio neto ni la fortuna personal total de sus propietarios.
Para determinar el valor neto de una compañía es necesario considerar tanto sus activos como sus obligaciones financieras. También habría que conocer si Simeone y Pereyra tienen otras inversiones o bienes fuera de esa sociedad. Sin esa información, no es posible establecer una cifra completa de su patrimonio.
La escala del negocio, sin embargo, permite entender por qué las propiedades ocupan un lugar importante en sus planes económicos. Una cartera de este tamaño puede convertirse en una fuente de ingresos más allá de la actividad profesional que le dio origen, aunque su evolución seguirá ligada al mercado inmobiliario y a las decisiones de administración.
El sueño argentino del Cholo que contrasta con su fortuna española
A pesar de haber construido buena parte de su vida familiar y empresarial en España, Simeone mantiene la intención de regresar a la Argentina cuando termine su carrera como entrenador. La idea de volver aparece vinculada con sus raíces y con el lugar que ocupa su país de origen en sus planes personales.
"Si me preguntasen dónde voy a vivir cuando deje de entrenar, lógicamente respondería en la Argentina. ¿Dónde si no? Es mi país", afirmó el técnico al referirse a su futuro después del fútbol.
La declaración plantea un contraste entre el lugar donde la pareja desarrolló su principal negocio inmobiliario y el país en el que Simeone imagina vivir una vez que se aleje de los bancos de suplentes. Madrid concentra las propiedades y la actividad de Carpersim, mientras que la Argentina aparece como el destino elegido por el entrenador para una nueva etapa de su vida.
De todos modos, regresar no significa necesariamente desprenderse de los activos acumulados en España. Una empresa puede continuar administrando sus propiedades aunque sus propietarios residan en otro país, siempre que cuente con la organización necesaria para sostener las operaciones. Por ahora, no hay información que permita afirmar qué decisiones tomará la pareja respecto de sus inmuebles si concreta ese regreso.
La historia de Simeone y Pereyra reúne así dos proyectos que avanzan en paralelo. Por un lado, la continuidad del entrenador en el Atlético de Madrid; por otro, una actividad inmobiliaria que creció hasta superar los 180 departamentos y sumar varias residencias estudiantiles.
Con activos declarados por alrededor de 40 millones de euros en 2024, Carpersim se convirtió en el eje de ese patrimonio en Madrid. El negocio está basado en la compra y el alquiler de propiedades, con una administración en la que Pereyra tiene un papel central.
La pareja construyó una estructura económica que puede trascender la carrera deportiva de Simeone. Mientras el técnico sigue al frente del Atlético de Madrid, sus inversiones permanecen vinculadas con el mercado inmobiliario español. El regreso a la Argentina forma parte de sus planes personales, aunque el futuro de las propiedades y de la empresa dependerá de las decisiones que ambos tomen cuando llegue ese momento.