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Cristina y un comunicado del PJ por las visitas: "No se aplica ni a narcotraficantes"

En el texto se convoca a su militancia a movilizarse para exigir la liberación y el fin de la inhabilitación de la expresidenta

17/10/2026
Actualizado 12:07hs

En el Día de la Lealtad, Cristina Kirchner hizo sacar un comunicado al PJ en el que la compara con Perón y cuestiona el régimen de visitas: "Ni siquiera se aplica a los narcotraficantes"

El nuevo homenaje a la movilización que el 17 de octubre de 1945 exigió y logró la liberación del entonces coronel Juan Domingo Perón, hoy encuentra al peronismo dividido pero bajo la conducción formal de Cristina Fernández de Kirchner, presidenta del Partido Justicialista y presa en San José 1111. Desde ese cargo, la expresidenta hizo que el PJ emitiera un comunicado en el que la compara con Perón, exige su libertad y cuestiona el régimen de visitas al asegurar que "ni siquiera se aplica a los narcotraficantes o a los condenados por delitos de lesa humanidad".

"Ayer por Perón, hoy por Cristina. Volvamos a dar vuelta la historia", dice el posteo en la cuenta oficial del Partido Justicialista que adjunta el comunicado. Empieza con un recorrido histórico. "Hace 81 años, el pueblo argentino escribió una de las páginas más luminosas de su historia política. El 9 de octubre de 1945, el coronel Juan Domingo Perón fue obligado a renunciar a sus cargos por un sector de las Fuerzas Armadas que no toleraba lo que había hecho desde la Secretaría de Trabajo y Previsión: reconocer a los trabajadores como sujetos de derechos. Días después fue detenido y trasladado a la isla Martín García", dice.

"Desde las fábricas de Avellaneda, Lanús y todo el conurbano, miles de trabajadoras y trabajadores comenzaron a caminar hacia la Plaza de Mayo. Cruzaron el Riachuelo como pudieron cuando les levantaron los puentes. Exigían la libertad de Perón. Y no se fueron hasta conseguirla", señalan en el texto.

Los reclamos

Tras remarcar que Perón fue proscripto 18 años, en el comunicado de tres carillas, apelan a una repetición: "Hoy la historia vuelve a interpelarnos. Cristina Fernández de Kirchner, primera y única mujer electa y reelecta presidenta de la Nación, por la voluntad soberana del pueblo argentino, se encuentra detenida en San José 1111 donde padece un régimen de visitas restringido que ni siquiera se aplica a los narcotraficantes o a los condenados por delitos de lesa humanidad,segùn explica Clarín.

Y profundiza sobre la situación de Cristina Kirchner: "Todo ello tras una condena sin pruebas, en la que se torció el derecho y se falsificaron los hechos, por parte de un tribunal cuyo presidente jugaba el futbol en la quinta de Mauricio Macri con el Fiscal que acusaba. Esa condena le impone, además, la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, siendo este el verdadero objetivo de la persecución y no la condena principal".

Centrado en la situación judicial de la expresidenta, el comunicado más a la liberación de la exmandataria que a la unidad del peronismo: "En este nuevo 17 de octubre, el Partido Justicialista convoca a toda su militancia, a sus organizaciones, a los trabajadores y a todos los sectores democráticos del país a asumir una responsabilidad histórica: luchar y construir las condiciones políticas necesarias para lograr la libertad de Cristina y el fin de su proscripción".

Y concluye: "Así como aquel pueblo cruzó el Riachuelo para rescatar a su líder, hoy nos toca a nosotros organizarnos, movilizarnos y unirnos. La lealtad no es una efeméride: es una obligación de todos los y las peronistas".

El documento completo del PJ: "Ayer por Perón, hoy por Cristina"

Hace 81 años, el pueblo argentino escribió una de las páginas más luminosas de su historia política. El 9 de octubre de 1945, el coronel Juan Domingo Perón fue obligado a renunciar a sus cargos por un sector de las Fuerzas Armadas que no toleraba lo que había hecho desde la Secretaría de Trabajo y Previsión: reconocer a los trabajadores como sujetos de derechos. Días después fue detenido y trasladado a la isla Martín García.

Creyeron que, apartando al líder, apagarían la esperanza. Se equivocaron.

En la madrugada del 17 de octubre, desde los frigoríficos de Berisso y Ensenada, desde las fábricas de Avellaneda, Lanús y todo el conurbano, miles de trabajadoras y trabajadores comenzaron a caminar hacia la Plaza de Mayo. Cruzaron el Riachuelo como pudieron cuando les levantaron los puentes. Exigían la libertad de Perón. Y no se fueron hasta conseguirla. Cerca de la medianoche, Perón habló desde los balcones de la Casa Rosada a un pueblo que se había hecho protagonista de su propio destino. Ese día nació el peronismo y los peronistas lo celebramos como Día de la Lealtad.

Aquella no fue la última vez que el poder intentó silenciar al movimiento nacional. Durante dieciocho años, tras el golpe de 1955, el peronismo fue proscripto, su líder exiliado y hasta su nombre prohibido. Pero la voluntad popular, organizada y perseverante, logró lo que parecía imposible: el regreso de Perón a la Argentina.

Hoy la historia vuelve a interpelarnos. Cristina Fernández de Kirchner, primera y única mujer electa y re electa (sic) presidenta de la Nación, por la voluntad soberana del pueblo argentino, se encuentra detenida en San José 1111 donde padece un régimen de visitas restringido que ni si quiera (sic) se aplica a los narco traficantes (sic) o a los condenados por delitos de lesa humanidad. Todo ello tras una condena sin pruebas, en la que se torció el derecho y se falsificaron los hechos, por parte de un tribunal cuyo presidente jugaba el fútbol en la quinta de Mauricio Macri con el Fiscal que acusaba. Esa condena le impone, además, la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, siendo este el verdadero objetivo de la persecución y no la condena principal.

No se trata de justicia: se trata de proscripción. Se busca impedir que el pueblo vuelva a elegir a la dirigente política más importante de la oposición.

La persecución contra Cristina no es un hecho aislado. Es el instrumento de un modelo económico que necesita disciplinar a quienes defienden los derechos de las mayorías, la industria nacional, el trabajo y la soberanía. Es el mismo mecanismo que se aplicó contra Perón: cuando no pueden vencer en las urnas, recurren a la proscripción.

Por eso, en este nuevo 17 de octubre, el Partido Justicialista convoca a toda su militancia, a sus organizaciones, a los trabajadores y a todos los sectores democráticos del país a asumir una responsabilidad histórica: luchar y construir las condiciones políticas necesarias para lograr la libertad de Cristina y el fin de su proscripción.

Así como aquel pueblo cruzó el Riachuelo para rescatar a su líder, hoy nos toca a nosotros organizarnos, movilizarnos y unirnos. La lealtad no es una efeméride: es una obligación de todos los y las peronistas.