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Los argentinos comen cada vez más carne de cerdo: cómo creció el consumo en 35 años

Un informe del INTA reveló que el consumo de carne porcina se multiplicó por seis de la década del 90 a la actualidad: el precio, factor determinante

01/11/2026
Actualizado 18:08hs

El mapa del consumo de proteínas animales en la Argentina atraviesa una transformación histórica en las mesas familiares. Históricamente dominada por la carne vacuna —la preferida por los argentinos que, sin embargo, sufrió fuertes mermas en la demanda interna a raíz de las constantes subas de precios de los últimos años—, la dieta nacional abrió un amplio espacio para otras alternativas de producción local. En ese escenario, la carne porcina se consolidó como la de mayor expansión, logrando sextuplicar su nivel de consumo en los últimos 35 años.

Un reciente análisis elaborado por los investigadores Raúl Franco y Jorge Brunori, del INTA Marcos Juárez (Córdoba), revela que el consumo de carne de cerdo pasó de 3 kilogramos por habitante al año en 1990 a alcanzar los 18 kilogramos anuales per cápita en el período 2024–2025. En el mismo arco temporal, la carne vacuna registró un marcado declive al caer de 52 kilos a un rango de entre 48 y 49 kilos por habitante, un guarismo prácticamente igualado por la carne aviar, que se posicionó entre los 47 y 49 kilos anuales.

El consumo de carne de cerdo y las razones del crecimiento: del precio relativo al cambio cultural

El crecimiento sostenido del sector porcino responde a una combinación de variables económicas y de hábitos de compra que se profundizaron durante las décadas de 2010 y 2020. En un contexto marcado por la pérdida de poder adquisitivo frente al mostrador vacuno, el precio diferencial actuó como la puerta de entrada inicial para los consumidores.

"El factor más determinante fue probablemente el menor costo final por kilogramo percibido", frente a los cortes bovinos tradicionales, explicaron desde el INTA. Además, la proliferación de carnicerías exclusivas y bocas de expendio especializadas en carne de cerdo facilitó el acceso directo y la variedad de cortes. En ese sentido, la versatilidad culinaria del cerdo —con cortes de textura y sabor similares a la carne vacuna para la preparación de milanesas, estofados o asados— aceleró su adopción en la dieta diaria.

"Muchas familias comenzaron incorporando el cerdo principalmente por una cuestión de precio relativo, pero con el paso del tiempo el hábito se consolidó también por preferencia, gusto y calidad percibida", detalló el especialista Raúl Franco. Este proceso afianzó una nueva relación en las generaciones jóvenes, para quienes la carne porcina es una opción habitual y no solo un sustituto económico de emergencia.

¿Cuál es el techo de crecimiento para el mercado porcino?

A pesar de haber alcanzado la marca histórica de 18 kilos por persona al año, los técnicos del organismo aseguran que el sector todavía cuenta con un amplio margen de expansión en el mercado interno.

Como término de comparación internacional, en aquellos países con estándares elevados de consumo de proteína animal, la carne porcina suele ubicarse entre los 25 y 35 kilogramos por habitante al año. "Hoy, y aún más en el futuro, hablar de consumo de carne implica considerar un conjunto más amplio de proteínas animales, donde la carne bovina, la porcina y la aviar integran una canasta compartida", concluyeron los investigadores del INTA.