A qué velocidad aumenta el riesgo de sufrir un accidente de tránsito, según la ciencia

Diferentes factores influyen en la posibilidad de que un accidente de tránsito sea más grave. Te contamos cuáles son y cómo evitarlos
Por iProfesional
17/08/2021 - 07,48hs
A qué velocidad aumenta el riesgo de sufrir un accidente de tránsito, según la ciencia

Decenas de accidentes de tránsito sorprenden cada día a la Argentina y al mundo, cobrándose muchas vidas. En este contexto, un informe revela cuánto influye la velocidad en las consecuencias finales de estos hechos.

De acuerdo una investigación realizada por la Universidad de Adelaide, un auto que viaja a 65 km/h tiene el doble de probabilidades de verse involucrado en un accidente que un vehículo que viaja a 60 k/h.

A partir de analizar los datos de accidentes viales reales, los científicos descubrieron que el riesgo de sufrir un accidente automovilístico donde las personas puedan perder la vida o sean hospitalizadas se duplica aproximadamente por cada 5 km/h que se aumente la velocidad.

Es decir, si un automóvil viaja a 65 km/h tiene el doble de probabilidades de verse involucrado en un accidente con víctimas. Mientras que el riesgo se cuadruplica para un automóvil que viaja a 70 km/h

En el caso de los automovilistas que viajan a una velocidad por debajo de 60 km/h, el estudio señala que "se puede esperar que la probabilidad de un choque fatal se reduzca de manera correspondiente".

Factores que influyen en sufrir un accidente vial

Los expertos señalan, que a la velocidad se suman varios factores que influyen en el riesgo de sufrir un percance vial, estos son: el tiempo de reacción, el estado físico de los neumáticos y las condiciones del camino.

A mayor velocidad es más difícil frenar un vehículo.
A mayor velocidad es más difícil frenar un vehículo.

Tiempo de reacción: es el tiempo que tarda una persona entre que percibe un peligro y reacciona ante él. Datos promedio indican que un conductor tiene un tiempo de reacción aproximado de 1.5 segundos, en cambio un conductor distraído, escuchando música alta, usando un teléfono móvil o bebiendo alcohol, puede tardar hasta 3 segundos en reaccionar.

Un tiempo de reacción elevado y viajar a una alta velocidad incrementan la posibilidad de sufrir un accidente de tránsito.

Por ejemplo: dos autos de igual peso y capacidad de frenado circulan por la misma ruta. El auto 1 viaja a 65 km/h, mientras que el auto 2 viaja a 60 km/h, ambos conductores se encuentran a un niño en bicicleta cruzando el camino, justo cuando los dos vehículos están uno al lado del otro. Si bien, los dos autos ven al niño al mismo tiempo y ambos tardan 1,5 segundos en reaccionar y pisar los frenos, la distancia que recorrerán los vehículos hasta detenerse por completo, distancia de frenado, será diferente por la velocidad a la que viajaban.

Mientras que el coche 1 que viajaba a 65 km/h recorrerá una distancia de 27.1 metros hasta detenerse, el coche 2 que conducía a 60 km/h sólo habrá recorrido 25 metros. Aunque, la diferencia de 2.1 metros puede parecer relativamente pequeña, combinada con otros factores podría significar la diferencia entre la vida y la muerte del ciclista.

Si bien, la fuerza de frenado y el tiempo de reacción en ambos vehículos es la misma, la diferencia en las distancias de frenado se debe a que a mayor velocidad, el vehículo requiere mayor tiempo para detenerse y por tanto recorrerá más camino.

Distancia de frenado: Ahora bien, la "distancia de frenado" no sólo depende de la velocidad, sino también de una serie de variables, como:

  • Tipo de pendientes: un automóvil se detendrá más rápidamente si va cuesta arriba porque la gravedad lo ayudará.
  • La resistencia a la fricción entre la ruta y los neumáticos: un automóvil con neumáticos nuevos en un camino seco tendrá menos probabilidades de patinar y se detendrá más rápidamente que uno con neumáticos gastados en un camino mojado.

Esto quiere decir que aunque dos autos tengan las mismas condiciones de peso, frenado, tiempo de reacción, tipo de pendiente y resistencia de fricción, pero uno viaja más rápido que el otro, aun existirá una diferencia en la distancia de frenado debido a la velocidad, pues requerirá más tiempo para detenerse, lo que se traduce en una mayor distancia.

Distancia de reacción: A la distancia de frenado se debe sumar la distancia de reacción, que es aquella que recorre un automóvil entre que el conductor reacciona y pisa el freno. Según expertos, mientras el vehículo recorre la distancia de reacción, éste mantiene la misma velocidad con la que viajaba.

Un choque puede evitarse con circular a 5 km menos que otro.
Un choque puede evitarse con circular a 5 km menos que otro.

Esto puede expresarse así: Un conductor que viaja a 65 km/h y tiene un tiempo de reacción de 1.5 segundos, recorrerá una distancia de 16.3 metros a la misma velocidad, desde del momento en que vio el peligro y pisó el freno.

La suma de la distancia de reacción y la distancia de frenado, será la distancia total en que el auto se detendrá completamente (distancia de frenado + distancia de reacción) = distancia total

La fuerza del impacto: La velocidad también influirá en la fuerza con la que se dé y se reciba el impacto en un accidente vial, pues a mayor velocidad, mayor fuerza.

Por ejemplo: Si un ciclista se encuentra a 40 metros de un auto que requiere 38.9 metros para detenerse totalmente, es posible que el conductor evite un accidente. Pero si el auto requiere 43.4 metros para detenerse, este golpeará al ciclista a una velocidad de 30 km/hr. Si la velocidad fuera mayor a 70 km/h, la velocidad del impacto sería de 45 km/h, lo suficientemente rápido como para matar, aseguran los expertos.

No obstante, el estudio publicado en la Academia Australiana de Ciencias advierte que cualquier diferencia en una de las variables, tiempo de reacción, velocidad, tipo de pendiente, peso del auto, capacidad de frenado o fricción, puede ser un factor que incremente el riesgo de padecer un accidente de tránsito.

¿Qué pasa con la velocidad?

Los investigadores señalan que a velocidades más altas, los automóviles se vuelven más difíciles de maniobrar, un hecho que se explica en parte por la Primera Ley del Movimiento de Newton.

La alta velocidad también aumenta la posibilidad de que el conductor cometa errores causados ​​por una dirección excesiva o insuficiente, girar demasiado el volante, cortar la esquina o no lo suficiente como para que el automóvil golpee el arcén exterior de la carretera.

Según los expertos, todos estos factores muestran que el riesgo de verse involucrado en un accidente con víctimas aumenta drásticamente con la velocidad.