La capital del "bidón en el techo" donde se venden más autos usados que en CABA
El mercado automotor en la Argentina transita un período de reconfiguración y desafíos económicos, pero hay una provincia que parece jugar con sus propias reglas. Se trata de Córdoba, un territorio donde la mística del "bidón arriba del techo" -esa tradicional seña que indica que un vehículo está a la venta- se mantiene más viva y activa que nunca, marcando una distancia sorpresiva frente a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).
Durante el mes de junio de 2026, las transferencias de autos usados en suelo cordobés no solo mostraron resistencia frente a la tendencia nacional, sino que experimentaron un salto notable. Mientras el promedio del país exhibió signos de desaceleración por diversos factores macroeconómicos, la provincia mediterránea consolidó su liderazgo en el interior y superó con comodidad los registros de la capital del país.
Este fenómeno no responde únicamente a una cuestión estacional o de azar. Se trata de una combinación de factores culturales fuertemente arraigados, una estructura económica diversificada que motoriza el movimiento de dinero, y la necesidad imperiosa de movilidad en grandes distancias, lo que convierte al auto de segunda mano en una herramienta de trabajo esencial y no en un simple bien de consumo secundario.
Las razones de la brecha con Buenos Aires y el escenario nacional
De acuerdo con las estadísticas de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), Córdoba contabilizó 14.558 operaciones de usados en junio frente a las 11.378 registradas en CABA, alcanzando una diferencia a favor de casi un 28%. En el acumulado del primer semestre del año, la brecha se hace todavía más evidente: los cordobeses realizaron 81.699 transferencias, mientras que en territorio porteño la cifra quedó estancada en 65.238.
El contraste es todavía mayor si se analiza el termómetro federal. El mercado nacional de usados, que venía de coronar un gran año previo, comenzó a registrar una contracción del 2,9% en la primera mitad de 2026. Sin embargo, Córdoba marchó a contramano de la caída general con un crecimiento interanual del 11% en junio, impulsado también por un incremento del 7% en el segmento de vehículos comerciales livianos.
La explicación de esta asimetría radica en cómo se percibe el automóvil en cada jurisdicción. En CABA, las redes de transporte público de pasajeros actúan como alternativa viable frente al costo de mantenimiento de un vehículo particular. En cambio, en la extensa geografía de Córdoba, el auto o la camioneta configuran el núcleo central de la actividad diaria y productiva, lo que genera un flujo constante de compra y venta en el mercado de segunda mano.
Pickups y compactos: los modelos más buscados por los cordobeses
El perfil del comprador cordobés queda expuesto al observar cuáles son los modelos que mayor rotación presentan en las agencias y portales de venta. En el rubro de los comerciales livianos, la Toyota Hilux lidera con comodidad el podio de transferencias, escoltada muy de cerca por la Ford Ranger. Estos rodados resultan vitales para las economías regionales ligadas al sector agropecuario e industrial de la provincia.
En lo que respecta a los autos de pasajeros, los modelos compactos y de bajo costo de mantenimiento siguen siendo los favoritos de los usuarios:
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Volkswagen Gol y Gol Trend: Continúan dominando de manera indiscutida el segmento de usados por su alta confiabilidad y fácil reventa.
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Peugeot 208: Se consolida como una de las opciones modernas más requeridas por el público joven y urbano.
El impacto de la apertura importadora y el dilema de precios
El dinamismo de las transferencias en Córdoba ocurre en medio de un nuevo escenario para el sector automotor. La paulatina apertura de las importaciones alteró radicalmente la oferta de vehículos nuevos a nivel nacional. En los últimos tres años, la proporción de autos livianos patentados de origen nacional pasó de representar el 65,8% a ubicarse cerca del 31,2%, dando lugar al ingreso masivo de marcas de origen chino como BYD, que pisan fuerte con opciones tecnológicas muy competitivas.
Esta irrupción de modelos 0km genera una fricción de precios directa con los usados seminuevos de menos de cinco años de antigüedad, que hoy se ofrecen en valores que compiten mano a mano con las alternativas a estrenar. La distorsión que existía tiempo atrás, cuando la falta de stock hacía que un usado costara igual o más que un auto nuevo, llegó a su fin. En este nuevo equilibrio de mercado, los cordobeses siguen apostando al usado, pero obligando a los vendedores a ajustar márgenes y a apelar a su histórica destreza comercial para cerrar las operaciones.