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ALERTA

Ya hay más de 5.000 autos en Aduana: las concesionarias, desesperadas, alertan que están "atadas de pies y manos"

Ya hay más de 5.000 autos en Aduana: las concesionarias, desesperadas, alertan que están "atadas de pies y manos"
21/03/2011 - 10:10hs
Ya hay más de 5.000 autos en Aduana: las concesionarias, desesperadas, alertan que están "atadas de pies y manos"

Concesionarios vacíos, escasez de modelos importados, usados de alta gama hasta un 15% más caros, clientes insatisfechos, empresarios cada vez más temerosos de levantar la voz y riesgos de represalias comerciales.

Este es, hasta ahora, el duro y preocupante balance que arroja el operativo "cerrojo" lanzado por el Ejecutivo para desalentar el ingreso de vehículos del exterior y controlar la salida de dólares.

En efecto, a través del plan bautizado por el Gobierno como "1 a 1", se le aplicó la "estocada final" a las automotrices cuyo negocio depende 100% de la importación, ya que, de ahora en más, las empresas están obligadas a compensar cada dólar que destinan a la compra de vehículos en el exterior con ventas al mundo por el mismo valor, o bien con aportes irrevocables de capital desde las casas matrices.

"Un dólar de exportación habilita a un dólar de importación", fue la contundente frase de la ministra de Industria, Débora Giorgi, a la hora de explicarles a todos los directivos del sector la nueva política del Gobierno.

Como si esto no fuera suficiente, también se les exigió que presentaran una declaración jurada en la que deberán comprometerese a cumplir con el "1 a 1" o, en su defecto, a colocar el dinero por la diferencia.

A la hora de sortear este duro "examen", el jueves pasado Volkswagen se convirtió en la "alumna ejemplar" entre las automotrices del país, dado que fue la primera en presentar una propuesta para equilibrar sus balanza de dólares.

Y Mercedes Benz sería la próxima en "hacer los deberes" tal como pretende el Ejecutivo, a la que luego se sumarían Ford, Renault, Peugeot y Fiat, entre otras.

Un dato clave es que todas estas compañías corren con una clara ventaja frente al resto: ya realizan procesos productivos y exportan desde la Argentina hacia el mundo, de modo que el plan "1 a 1" no les representa un "torniquete" en el ingreso de vehículos del exterior.

Pero no todas gozan de esa suerte. En este sentido, las grandes perjudicadas son las firmas que sólo comercializan y no tienen plantas fabriles en el país. En este muy amplio listado se encuentran compañías de la talla de BMW, Hyundai, Kia, Chrysler, Alfa Romeo, Mitsubishi, Volvo y Porsche, sólo por mencionar algunas.

Automotrices, al borde e un ataque de nervios
Entre los directivos de estas las empresas perjudicadas, una palabra que resume a la perfección la sensación que se respira en cada despacho es "miedo".

Prácticamente ninguno de ellos quiere hablar, y si lo hacen imponen la condición de que sea bajo estricto off the record, ante el temor de que, en caso de que se filtre la más leve crítica hacia la política del Ejecutivo, no puedan ingresar ningún vehículo hasta nuevo aviso.

"Directamente estamos atados de pies y manos. Más allá de mostrarle buena voluntad al Gobierno, en la práctica no podemos hacer nada de nada. Tampoco podemos lograr que nuestras casas matrices entiendan la medida oficial", afirmó indignado el CEO de una automotriz europea que exigió absoluta reserva.

"Es imposible compensar cada dólar y menos en un plazo tan corto. Las empresas que vinimos al país lo hicimos pensando en un tipo de negocio. Pero ahora nos están pidiendo que hagamos otra cosa. Es como pedirle a un plomero que opere del corazón", disparó el directivo.

"Lo mas sugestivo de todo esto es que no hay nada escrito, es decir no existe una resolución que se pueda discutir. Esto es de palabra y bajo amenaza de no poder seguir operando, una práctica clásica de Moreno", protestó.

Miles de autos entre polvo y telarañas
El miedo de los empresarios está explicado por un dato clave en esta puja: actualmente el Gobierno tiene de "rehén" a unos 5.000 autos en los playones de la terminal de Zárate, el puerto donde se centralizan las importaciones de vehículos de la Argentina.

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En efecto, según revelaron fuentes del sector a iProfesional.com, a los 3.000 que había a mediados de febrero se sumaron otros 2.000 en las últimas semanas.

De ese total, 2.500 están frenados por las nuevas licencias no automáticas, que impuso una barrera al ingreso de unidades de alta cilindrada. El resto de los autos están juntando polvo y telarañas a la espera de que las empresas presenten la declaración jurada donde se comprometan a compensar los dólares que implicarán nacionalizar esos modelos.

Los más perjudicados por el cerrojo son BMW, que tiene cerca de 1.000 unidades, seguido por Volkswagen, con 600 -que se liberarían en los próximos días-, Mercedes Benz y Hyundai.

Para tener una noción de lo que implican estos 5.000 vehículos basta saber que equivalen a las ventas sumadas a lo largo de todo un año de Chrysler, Jeep, Subaru, Volvo, SEAT, Mini Cooper, Alfa Romeo, Porsche, Land Rover, Smart y Jaguar.

Desde el puerto de Zárate aseguraron a este medio que "no estamos permitiendo el ingreso de ningún otro vehículo extra Mercosur. Les estamos pidiendo a las automotrices que directamente no importen más porque no damos abasto. Este stock representa el 40% de la capacidad de toda la terminal".

Concesionarios: brazos cruzados y desolación
Las automotrices del exterior se preparaban para descorchar y alcanzar nuevos récord de ventas en 2011, tras haber experimentado tasas de crecimiento astronómicas el año pasado, de entre el 30% y el 120%.

Sin embargo, con el candado puesto en el puerto, los comercios del sector se están "comiendo" todo el stock que tenían.

Fuentes de BMW Argentina habían asegurado a este medio que los vehículos que tenían disponibles para la venta, en todo el país, apenas les permitirá sobrellevar el mes de abril.

Desde un concesionario de la casa alemana, que tiene un salón de ventas en Barrio Norte, sobre la avenida del Libertador, aseguraron que "como la empresa no está pudiendo solucionar el tema con el Gobierno, ya casi no tenemos autos y directamente no aceptamos señas".

La situación para este punto de venta es lisa y llanamente dramática: "En enero vendimos 50 vehículos; en febrero, 8 y en lo que va de marzo, apenas 5. Además, a fines de 2010 teníamos un stock de más de 70 unidades, pero ahora nos quedan apenas 9 y de las gamas más altas, que tienen muy poca salida".

"Hoy estamos trabajando a pérdida, esa es la realidad", se quejaron.

En el concesionario de Kia Caba Sur la frase para describir la situación también resulta  elocuente. Uno de los responsables de ventas dijo a iProfesional.com: "Sin exagerar, lo cierto es que estamos en el horno".

Al ritmo de ventas que venían teniendo, con el stock actual, aseguran que después de mediados de abril directamente no tendrá sentido abrir las persianas ya que a la falta de autos se suma la imposibilidad de tomar señas, ante la ausencia de perspectivas.

De los nueve modelos comercializados sólo hay algunas unidades de una única versión, mientras que en las ocho restantes se están incumpliendo todos los pedidos, porque no hay entregas.

Cabe destacar que en la Argentina operan unas 236 concesionarias que comercializan exclusivamente estos modelos que están siendo retenidos en la Aduana.

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En este contexto, en diálogo con iProfesional.com, el directivo de una automotriz asiática que tiene más de 30 puntos de venta oficiales distribuidos en todo el territorio, alertó que "lo que está haciendo el Gobierno al frenar la importación es complicar la situación de empresarios que desde hace mucho tiempo vienen invirtiendo, contratando personal y apostando por el país".

"Las concesionarias son el eslabón más frágil de la cadena, ya que sin producto no pueden operar. Y muchas están en una situación preocupante. Además, armar estas redes lleva años. Nosotros lo estamos haciendo desde hace más de una década. Y de un plumazo están destruyendo este esfuerzo", disparó, dejando entrever que, de no haber soluciones, algunos puntos de venta podrían bajar sus persianas.

Precios hacia arriba
Desde la concesionaria BMW el responsable de ventas aseguró que ya no hay ninguna bonificación para atraer clientes, poniendo fin a una práctica que beneficiaba a los compradores, dado que en épocas de normalidad era común que recibieran una rebaja de hasta el 8% sobre el precio de lista.

A esto se suma un dato no menor: a medida que el cerrojo se hizo más y más intenso, los precios de los usados se dispararon.

"Hoy, cualquier Serie 1 o Serie 3 usado está entre un 10 y un 15% más caro que hace unos meses", explicó el vendedor.

Al respecto, Alberto Príncipe, presidente de la Cámara Argentina del Automotor coincidió al asegurar que "muchos clientes no están dispuestos a esperar más de 90 días para tener su 0Km. Entonces salen en busca de otras ofertas. Y, dado que hay más demanda por el usado joven, esto funciona como un sostén de los precios".

Las estrategias de las empresas
Mientras los consumidores evalúan cómo irán evolucionando los precios, las marcas definen estrategias para evitar el "corralito".

Entre las que más autos tienen frenados en la Aduana figuran BMW, Audi y Mercedes Benz. La primera es la más complicada.

Si bien en algún momento se mencionó la posibilidad de construir una planta en el Mercosur para ensamblar motos, con muchas chances de que el lugar elegido sea la Argentina, concretar el desembolso de inversión no será tarea sencilla, y llevará meses de análisis.

A esto se suma que el ensamble de motos implica más importaciones, por lo tanto, el efecto para equilibrar la balanza quedaría en parte "diluido" con la propia operatoria.

Hay otras automotrices que también analizan su futuro en el país y estudian todo tipo de alianzas para definir "cómo saltar el corralito".

En el caso de Audi, junto con la española Seat, operan en la Argentina por medio de Volkswagen. A través de esta compañía buscarán compensar sus operaciones.

Con respecto a Mercedes-Benz, la empresa cuenta con una ventaja clave y es que fabrica la Sprinter y la exporta a varios mercados.

En el caso de Alfa Romeo, desde hace algunos meses negocia con una autopartista local para exportar tapizados y alfombras para autos. Pero además, la firma tiene otra opción, que es protegerse bajo el paraguas de Fiat Auto Argentina.

Por su parte, Hyundai abrirá el año que viene una planta en Brasil para abastecer a toda la región con un auto chico conocido como Proyecto HB. El modelo llegará a la Argentina y la marca espera que esto le de cierto margen de maniobra ya que los autos brasileños no son frenados por el Gobierno.

Kia, por su parte, está realizando un importante plan de inversiones para abrir nuevos concesionarios. Espera que el Gobierno lo tome en cuenta, aunque hasta ahora no tuvieron mayores ventajas que el resto de las automotrices.

Además, ¿cuántos concesionarios necesitaría abrir para compensar el valor de los vehículos importados, especialmente de las SUV, que superan los u$s40.000?.

En el caso de Mitsubishi, se estudió la posibilidad de exportar cueros o levantavidrios hacia la filial brasileña.

El problema es que, por un lado, aún no tienen la aprobación de los directivos en Japón - inmersos en un problema mucho más grave-, mientras que las cuentas no son tan simples: hay modelos de esta marca que están ingresando al país a un precio de hasta u$s60.000, con lo cual, compensar estas operaciones resultará sumamente difícil.

Incredulidad
Más allá de estas intenciones, el CEO de la automotriz europea fue claro: "El plan de exportar el 100% es inviable para una empresa importadora, al menos en el corto plazo. Estamos trabajando contrarreloj para presentar al menos algún papel para poder seguir operando".

Frente a este panorama desolador aseguró que "es inmensamente mayor el daño que se provoca que el supuesto beneficio que se persigue. Y lo que se rompe una vez puede llevar tiempo arreglar".

"Las importadoras no tenemos una oficina en Puerto Madero y nada más, sino que poseemos una gran estructura para la venta. Por lo tanto, el fundamento de que con esta medida se logra defender el trabajo argentino es falso. Lo que se frena equivale apenas al 6% del mercado y, en su mayoría, son autos que no se hacen en el país", reclamó.

Además, criticó el argumento que indica que con el "corralito" el Gobierno se asegura muchos dólares para la economía: "Estos autos importados representan unos u$s1.000 millones. De ese total, unos u$s350 millones vuelven automáticamente vía arancel de importación. Después, hay que sumar toda la catarata de impuestos que recibe el Estado y el tributo de hasta un 30% que pagan los autos de alta gama. Por lo tanto, es muy relativo eso de que nos ´robamos´ dólares".

Para agravar aún más el panorama, el directivo alertó que "hay embajadas, como la de la India, que ya están amenazando con dejar de importar productos nacionales. Lo triste es que con ese país tenemos un superávit de u$s1.600 millones y acá Moreno armó un lío bárbaro para frenar apenas 70 tractores. Vamos camino a que se repita el conflicto con China. Recordemos que a ellos nunca les tembló el pulso para dejar de comprarnos soja".