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Argentina recuperó el podio y tiene al principal nodo agroexportador del mundo

Tras superar la bajante histórica y la crisis hídrica, la agroindustria rosarina lidera exportaciones y refuerza su polo estratégico
29/05/2026 - 15:25hs
Argentina recuperó el podio y tiene al principal nodo agroexportador del mundo

Después de varios años marcados por la sequía, la caída de la producción agrícola y las dificultades para navegar un río Paraná históricamente bajo, el corazón exportador de la Argentina volvió a recuperar un lugar que durante décadas funcionó casi como una marca registrada del país: el Gran Rosario volvió a convertirse en el principal nodo agroexportador del mundo.

El dato surge de un reciente informe elaborado por la Dirección de Informaciones y Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que ubicó nuevamente al complejo portuario del sur santafesino en el primer puesto global por volumen de embarques agroindustriales.

Durante 2025, desde las terminales ubicadas entre Timbúes y Arroyo Seco se despacharon 75,7 millones de toneladas de granos, aceites y subproductos. El número no solo representa una fuerte recuperación respecto de los años anteriores, sino que además permitió superar a dos gigantes mundiales de la logística agrícola: Nueva Orleans, en Estados Unidos, que movilizó 74,8 millones de toneladas, y Santos, en Brasil, que alcanzó 60 millones.

La foto tiene una carga simbólica importante para el sector agroindustrial argentino. En 2023, en plena sequía histórica, el Gran Rosario había caído incluso al tercer puesto mundial, golpeado por el derrumbe de la cosecha y por los problemas operativos derivados de la bajante del Paraná. Dos años después, el escenario cambió por completo.

Por qué el Gran Rosario no tiene rival en el mundo

El liderazgo del Gran Rosario no se explica solamente por la recuperación de la producción agrícola. También responde a una estructura logística prácticamente única en el mundo: en apenas 70 kilómetros de costa sobre el río Paraná se concentran 30 terminales portuarias, de las cuales 18 están dedicadas específicamente al despacho de productos agroindustriales.

Esa densidad portuaria, integrada además con plantas industriales de gran escala, convirtió al Up-River argentino en uno de los mayores centros de procesamiento y exportación de commodities agrícolas del planeta.

La dinámica logística de la región incluso rompe con la lógica tradicional del comercio marítimo internacional. En la mayoría de los países exportadores, los granos viajan hacia puertos marítimos ubicados sobre el océano. En el caso argentino ocurre exactamente al revés, ya que son los barcos los que remontan cientos de kilómetros río arriba por la Vía Navegable Troncal para cargar directamente en el corazón productivo e industrial del país.

La mercadería llega desde zonas agrícolas ubicadas, en muchos casos, a más de mil kilómetros de distancia. Una vez en el Gran Rosario, buena parte de esos granos son industrializados antes de embarcarse hacia más de 150 destinos internacionales. Esa integración entre producción primaria, industria aceitera y sistema portuario constituye uno de los principales activos competitivos de la agroindustria argentina.

Una potencia aceitera difícil de igualar

El informe de la BCR subraya además otro dato clave: el Gran Rosario concentra más de 52 millones de toneladas anuales de capacidad de molienda de oleaginosas. Eso equivale al 75% de toda la capacidad instalada del país.

Pocas regiones del mundo logran reunir, en un espacio geográfico tan reducido, semejante combinación de puertos, fábricas procesadoras y flujo exportador.

Ese entramado industrial explica también la fortaleza del complejo sojero argentino, que sigue siendo uno de los principales generadores de divisas del país.

Durante 2025, el Gran Rosario exportó 40,9 millones de toneladas vinculadas al complejo soja, incluyendo poroto, harina y aceite. El desempeño estuvo favorecido por una buena oferta exportable y también por el contexto internacional atravesado por la renovada tensión comercial entre Estados Unidos y China, que volvió a reconfigurar parte de los flujos globales del comercio agrícola.

Con ese volumen, el nodo rosarino quedó segundo a nivel mundial en exportaciones del complejo soja, apenas por detrás de Santos.

En maíz también alcanzó posiciones de privilegio. Los 22,8 millones de toneladas embarcadas ubicaron al Up-River como el segundo nodo portuario más importante del mundo para ese cereal, solamente detrás de Nueva Orleans. En trigo, con 8,8 millones de toneladas despachadas, volvió a ocupar el segundo lugar global entre las regiones portuarias analizadas.

Un volumen que supera a países enteros

La magnitud del fenómeno se vuelve todavía más evidente cuando la comparación deja de hacerse entre puertos y pasa a realizarse contra países completos.

Según la BCR, solamente con las exportaciones despachadas desde el Gran Rosario durante 2025, Argentina habría superado en volumen exportado a naciones tradicionalmente fuertes en el comercio agrícola internacional como Rusia, Canadá, Ucrania, Australia, India, Paraguay y Kazajistán.

A nivel nacional, Argentina terminó ubicándose como el tercer mayor exportador global de commodities agrícolas durante la campaña 2024/25, con 97,5 millones de toneladas, detrás de Brasil y Estados Unidos.

Dentro del propio país, el peso del Up-River santafesino también resulta abrumador. Casi el 75% de todos los productos agroindustriales exportados desde puertos argentinos salió desde las terminales del Gran Rosario. Muy detrás quedó Bahía Blanca, que concentró apenas el 13%.

Del colapso climático a la recuperación

La recuperación del liderazgo mundial llega además después de uno de los períodos más complejos que recuerde la agroindustria argentina reciente.

Entre 2020 y 2024, la combinación de tres factores golpeó de lleno al sistema exportador: falta de lluvias, sucesivas caídas productivas y la histórica bajante del río Paraná.

La situación alcanzó su punto más crítico en 2023, cuando la sequía redujo drásticamente la producción de soja y maíz, mientras el bajo nivel del río obligó a los buques a cargar menos mercadería para poder navegar. Eso elevó costos logísticos, redujo competitividad y provocó una fuerte caída de los volúmenes embarcados.

El regreso al primer puesto mundial aparece entonces como un síntoma de normalización, pero también como una demostración de la capacidad de resiliencia del complejo agroindustrial argentino, que pese a las dificultades económicas y climáticas sigue conservando una infraestructura de escala global.

Expectativas positivas para 2026

Las perspectivas para el próximo año incluso podrían consolidar todavía más el liderazgo del Gran Rosario.

El informe de la Bolsa de Comercio de Rosario señala que la campaña 2025/26 se perfila como récord, y los primeros datos de actividad portuaria parecen confirmarlo.

Durante los primeros cuatro meses de 2026 se embarcaron desde terminales argentinas 34,6 millones de toneladas de granos, aceites y subproductos, el mayor volumen histórico para un primer cuatrimestre. De ese total, 25,2 millones de toneladas salieron desde los puertos del Up-River, también un récord absoluto para ese período.

El dato anticipa que el complejo agroexportador del Gran Rosario no solo recuperó el liderazgo mundial, sino que podría comenzar una nueva etapa de expansión después de varios años atravesados por la incertidumbre climática y las dificultades operativas.