OMC: diferendo por aranceles a productos industriales
Los 151 países que negocian un pacto de libre comercio mundial siguen fuertemente divididos en torno a cuánto deberían recortar los aranceles que protegen sus sectores manufactureros de la competencia, dijeron diplomáticos.
Las naciones en desarrollo se han resistido a abrir más sus mercados de combustibles, minas y productos industriales en el marco de los seis años de negociaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Las conversaciones buscan lograr un acuerdo destinado a impulsar la economía global a través de una liberalización del comercio mundial.
Don Stephenson, presidente del grupo de negociación de productos manufacturados de la OMC, sostuvo durante meses intensas discusiones sobre una propuesta hecha en julio con el fin de lograr un compromiso en las conversaciones, aunque hasta ahora no se han registrado mayores avances.
Stephenson, quien es embajador canadiense ante la OMC, dijo a diplomáticos que esperaría que su similar en el comité de bienes agrícolas haga nuevas sugerencias sobre reducciones a los aranceles y subsidios agrícolas de los países ricos antes de actualizar su texto de productos industriales.
Los países en desarrollo quieren más acceso a los mercados agrícolas estadounidenses y europeos a cambio de reducir los aranceles industriales en la Ronda de Doha, que fue lanzada en Qatar en noviembre del 2001.
Fuentes familiarizadas con las negociaciones de la OMC dijeron que las economías principales continuaban expresando diferentes puntos de visita sobre la magnitud en que deberían reducirse los aranceles sobre productos forestales, de combustibles, mineros y otras importaciones manufacturadas, informó la agencia Reuters.
"Los miembros que hablaron insistieron en sus posiciones bien conocidas", de acuerdo expresó un diplomático.
Estados Unidos dijo que el rango de los recortes de los aranceles propuesto por Stephenson el año pasado para los países en desarrollo "apenas cumplía" el objetivo de la Ronda de Doha de repeler las barreras al comercio en los productos industriales.
Las naciones más pobres, que están buscando mayor acceso a los mercados agrícolas estadounidense y europeo a cambio de perder la capacidad de proteger sus incipientes industrias, dijeron en cambio que la propuesta hecha por Stephenson en julio del 2007 era demasiado onerosa y causaría una "consolidación masiva de aranceles para los países en desarrollo."
El embajador de Nueva Zelanda ante la OMC, Crawford Falconer, quien preside las conversaciones de Doha sobre la agricultura, dijo a principios de este mes que esperaba hacer circular un texto revisado destinado a lograr que avancen las negociaciones alrededor de fin de enero.
Falconer y Stephenson divulgaron sus pasados documentos en la misma fecha, el 17 de julio. Aunque las negociaciones sobre productos agrícolas e industriales están procediendo en sesiones separadas, los países ricos y pobres en disputa en la Ronda de Doha buscan compensaciones en un área a cambio de beneficios comerciales en otra.
Las negociaciones también continúan sobre el comercio de servicios.
El director general de la OMC, Pascal Lamy, ha dicho que es posible concluir las negociaciones de Doha para fines de este año.
Sin embargo, funcionarios de comercio han dicho que las fuertes diferencias que existen entre los países en las conversaciones de Ginebra y las elecciones presidenciales estadounidenses -que podrían impedir que los diplomáticos de este país hagan mayores concesiones en el 2008- podrían hacer difícil lograrlo.