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Por qué ya no quieren que se brinde con vino argentino en Brasil

Las bodegas de Mendoza, San Juan y Salta ya manejan casi 30% de ese mercado. Sin embargo, un frente de tormenta amenaza la expansión del negocio
26/07/2008 - 18:42hs
Por qué ya no quieren que se brinde con vino argentino en Brasil

A pesar del largo conflicto entre campo y Gobierno, que se prolongó durante casi 130 dí­as, las exportaciones de vinos argentinos se mantuvieron firmes.

De hecho, desde enero a mayo de este año, en comparación con el mismo perí­odo de 2007, las ventas al exterior –incluyendo mosto- crecieron 41%, totalizando más de u$s326 millones, según un informe de la consultora Caucasia Wine Thinking.

En este contexto, Brasil es uno de los mercados clave para la industria argentina.

Según destacó Marcelo Elizondo, director ejecutivo de la Fundación ExportAr, "el consumo de vino argentino en Brasil ha crecido mas del 300% en los últimos cino años y hemos pasado de tener una participación en el mercado de menos del 15% a un 28% actual".

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Esto no es casual, la Argentina desde hace años viene apuntando sus cañones a ese mercado, donde se incrementó el consumo en un 140% desde el año 2002, con un alza del 25% solamente el último año.

De este modo, tal como señaló Elizondo, las bodegas locales se aseguraron el segundo puesto como máximos proveedores de vinos de ese mercado, detrás de Chile, y por delante de potencias del Viejo Continente como Italia, Portugal y Francia.

En este contexto, Cancillerí­a organizó hasta el 31 de julio, el mes del vino argentino en San Pablo, con presencia en vinoteras, restaurantes y supermercados. La intención es generar impacto comercial sobre más de 200.000 consumidores. (Para saber cuáles son los vinos argentinos que más se toman en el mundo, haga click aquí­)

Mario Giordano, gerente de Wines of Argentina, explicó a infobaeprofesional.com que "tenemos una relación excelente con el consumidor brasileño. Todo el crecimiento del mercado se está volcando hacia el vino importado. Los vinos más exitosos son los nuestros y los chilenos, mientras que los vinos europeos tienen cierta inconveniencia por el tema del flete y el valor del euro".

Sin embargo, el proyecto de incrementar el consumo encuentra una muy fuerte traba en el poderoso lobby que ejerce la vitivinicultura brasileña.

En el marco de esta avanzada oficial argentina, miles de productores y representantes de bodegas agrupados en más de 30 entidades se manifestaron en los estados de Rio Grande y Santa Catarina, debido a las desventajas que, argumentan, padece el vino nacional en relación con los productos importados, dada la alta carga tributaria y la suba de costos.

Según informó el diario brasileño Valor, recientemente la industria del vino brasileña fue recibida por funcionarios del Ministerio de la Receita Federal y por el secretario general del gobierno de Rio Grande do Sul, José Alberto Wenzel. El plan es aumentar las barreras para el ingreso de vinos importados, principalmente de Chile y Argentina.

Radiografí­a del mercado
De acuerdo a datos de la industria, el stock total de vino brasileño llega a los 300 millones de litros. De ese total, 100 M de litros son de vinos finos, el equivalente a cinco años de ventas de producción nacional en el mercado interno.

Este stock creció por la fuerte participación del vino importado, que ya es dueño del 76% del mercado, según la Unión Brasileña de Vitivinicultura.

De este modo, si parte de ese volumen no tiene lugar en las góndolas, los empresarios brasileños aseguran que no habrá lugar para procesar cerca de 150 millones de kilos de uva de la nueva zafra.

Desde la óptica local, según Giordano, el problema que enfrenta la industria brasileña en su propio paí­s es que "el 70% de la producción está hecha sobre la base de la uva hí­brida. Por eso el consumo de los vinos brasileños no crece, porque la mayorí­a de los vinos no son buenos".

Lobby en contra de las importaciones
En este contexto, los productores del paí­s vecino están negociando un precio mí­nimo que funcione como barrera frente a la importación. Actualmente, el valor criterio es de ocho dólares para la caja de doce botellas.

En Buenos Aires, a comienzos de julio, ya intentaron imponer un piso de 15 dólares, aunque, según Valor, parte de la industria sigue presionando para que este se ubique en 22 dólares, un precio que dejarí­a afuera de carrera a numerosas etiquetas argentinas.

José Molina, presidente de la Corporación Vitiviní­cola Argentina, aseguró que el sector "está atento a cualquier acción que los empresarios brasileños lleven a cabo con respecto a la importación de vinos desde la Argentina".

"Estamos atentos y esperando tener una reunión en el mes de agosto con los productores brasileños para ver cómo podemos resolver está cuestión", sostuvo, para luego agregar que "les planteamos que primero hagan el pedido a Chile y no a nosotros, que somos socios en el Mercosur".

Molina señaló que los empresarios del paí­s vecino "nos pidieron aumentar el precio de la caja de vino y cambiar el piso de u$s8, vigente desde 2005. Si bien superamos ese promedio largamente, cualquier cambio en ese valor podrí­a generar un impacto sobre el segmento".

Desde Brasil plantean que, cuando se hizo el primer acuerdo, la relación entre el real y dólar era 1–3 pero ahora está en 1,6. Por la valuación del real que se produjo, los costos de producción les fueron aumentando y, como contrapartida, es más barato importar.

"Tapar el cielo con una sábana"
Según Giordano, "la industria del vino en Brasil tiene un muy fuerte poder de lobby. Ya intentaron elevar el Arancel Externo Común del Mercosur y llevarlo al 55% pero fracasaron pero ahora están insistiendo con nuevas estrategias para limitarnos".

Al respecto, aseguró que al intentar frenar las importaciones "quieren tapar el cielo con una sábana".

Desde Wines of Argentina aseguraron que "no tenemos problemas en sentarnos y dialogar, pero no se pueden establecer estos valores perjudicando a bodegueros nuestros. Si padecen una valorización del real no es un problema nuestro. Bajo ningún aspecto vamos a acceder a eso".

Plan conjunto
En este contexto, ambos entrevistados coincidieron que la solución no es perjudicar el flujo comercial, sino incrementar la base de consumidores.

De hecho, la Corporación Vitiviní­cola argentina y su par brasileña están trabajando -junto a la Cancillerí­a nacional- en un estudio de mercado para aumentar el consumo de vino en Brasil.

"Seguimos avanzando en el estudio de mercado para mejorar el consumo de vino en Brasil y hacer una campaña igual que la realizada en nuestro paí­s para que aumente el consumo de vino. Ese es el camino", concluyó Molina.

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