Salarios: el Gobierno reconoce que existe pauta oficial pero que cada actividad firma "lo que quiere"
Se habla de que el número oscila entre el 18 y el 21%. Ningún funcionario del Gobierno se atreve a confirmarlo públicamente. Sin embargo, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, reconoció que la pauta salarial ya está definida, a pesar de que los gremios después firman incrementos superiores.
En el marco de un evento referido a negociaciones colectivas, Tomada hizo un balance del estado de situación y aseguró que si bien existe un "número" fijado por las autoridades, "vivimos el período más importante de paritarias libres, sin condicionamientos, sin techo ni piso".
"Hay una pauta y eso es bueno, ayuda a que no haya una dispersión tan grande. Pero eso no impide la más absoluta libertad para negociar", dijo. Y, a continuación, agregó que no podía revelar la cifra prevista para este año.
Sin nombrarlo, el ministro respondió así a los cuestionamientos recientes del titular de la CGT, Hugo Moyano que, en los últimos días, habló de un "cambio" en la política del Gobierno, que ahora "pone un límite en las paritarias".
El líder del sindicato camionero, que aspira a mantenerse al frente de la central obrera, advirtió que "ningún gremio ha firmado por más del 21%". Y recalcó que "si se superan algunos límites los acuerdos no son homologados por el ministerio de Trabajo".
En cambio, Tomada sostuvo que los sindicatos han pactado cifras mayores a la pauta oficial en los últimos seis años. "Nadie firma lo que sabe que no le van a dar y lo que no puede pagar", replicó.
"En el 2011, nadie cerró por menos del 25%, el promedio de suba fue del 30% y hasta hubo incrementos del 35%. Cada gremio firmó lo que se le dio la gana, porque hay libertad para negociar salarios y contenidos", precisó durante su exposición en la charla organizada por Asociación Argentina de Especialistas en Estudios del Trabajo (ASET).

El Ministro hizo estas declaraciones en momentos en los que hay abiertas paritarias clave, como son las de los trabajadores metalúrgicos, bancarios, ferroviarios y de las empresas de energía eléctrica.
Las cuatro se encuentran trabadas, pero la primera es la que concentra la mayor atención de las autoridades ya que el Gobierno apunta a que la misma se convierta en referencia para los otros gremios.
En este sentido, el titular de la cartera laboral admitió que "hay cierta demora en cerrar las negociaciones colectivas. Hay varias abiertas, están todos mirando para el costado, esperando a ver qué hace el otro, una actitud que hay que superar", explicó.
Ese es el caso de la Unión Obrera Metalúrgica y las cámaras del sector que iniciaron conversaciones a mediados de marzo, pero en las últimas semanas la discusión se complicó y el ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria, cuya vigencia concluyó el martes.
La última propuesta que circuló fuela de un incremento de 15% en abril y otro del 7% en septiembre, no acumulativos, más la incorporación a los básicos de una suma de $300 remunerativos.
Para los empresarios, esto significa un aumento del 32%, mientras que para el gremio apenas llega al 23%, en tanto asume que los $300 ya son parte de su salario actual. De no haber avances, los metalúrgicos ya alertaron que lanzarán medidas de fuerza.
El rol del Ministerio en las paritarias
En las últimas semanas, varios gremios anunciaron paros que luego debieron levantar, ante el llamado a conciliación por parte del ministerio de Trabajo. En este contexto, Tomada aseguró que su cartera "no interviene en todas las paritarias", sino "cuando hay conflictos".
"Lo que buscamos no es que se acomoden a la pauta, sino que logren firmar un acuerdo. Hacemos una mediación, un arbitraje que tira a algunos para abajo y a otros para arriba", señaló.
iProfesional.com consultó al Ministro si los casos de los peones rurales y los maestros, en los que la cartera laboral dio por cerrada la discusión y los gremios reaccionaron con protestas nacionales, marcaban una orientación para las negociaciones de este año.
"Uatre acordó un 35% con una parte de la delegación empresaria y el Estado fue coherente, sostuvo el mismo número que en la paritaria docente y el Consejo del Salario Mínimo, que era del 25%", indicó.
El funcionario explicó, además, que "en ese momento no había negociación porque la nueva ley de trabajo agrario se aprobó después" y que, en cambio, los incrementos salariales se fijaban mediante una comisión nacional, integrada por el gremio, las cámaras patronales y el tres ministerios, donde el Gobierno tenía la facultad de definir.
En cuanto a la paritaria nacional docente, Tomada afirmó que es una situación diferente porque "ahí el Estado es la patronal".
"No hubo acuerdo. Se le hizo una oferta a los cinco gremios y no fue aceptada, por lo que se resolvió en forma unilateral desde el Ministerio de Educación", comentó.
De este modo, se estableció una suba del 20% y un sueldo básico de 2.800 pesos. El ajuste representó nueve puntos menos de lo que pedían los docentes y, a pesar de que CTERA respondió con su primer paro nacional en 9 años, la pauta fue replicada en varias provincias, donde los aumentos oscilaron entre el 18 y 23%.
Sin embargo, Tomada sostuvo que la negociación con los maestros "no le fija los salarios a nadie, porque la misma es provincial y cada una tiene un salario diferenciado". "Prácticamente no hubo paros en las provincias", añadió.
Veedor estatal
En sintonía con lo que había adelantado iProfesional.com, el ministro de Trabajo confirmó por primera vez que este año comenzó a participar de las negociaciones salariales el Comité de Competitividad, un organismo dependiente del Ministerio de Economía, creado por orden de la Presidenta, que hace las veces de veedor estatal.
"Está cumpliendo una tarea de recopilación de datos sobre el grado de competitividad y rentabilidad, para tener información a disposición de las partes y ponerla sobre la mesa en un determinado momento", reconoció Tomada, al ser consultado por este medio.
Bajo el mando directo del joven viceministro de Economía, Axel Kicillof, los funcionarios de La Cámpora, a cargo del comité, ya intervinieron activamente en las paritarias del transporte automotor (UTA), el sector metalúrgico y las empresas de energía eléctrica.
En este sentido, Tomada hizo un balance del desempeño del organismo y dijo que "estuvo bastante bien".
"Alguien pide un 25%, y otro contraoferta un 18%. Entonces el ministerio de Trabajo interviene y busca un término medio, un 23%, pero ¿cúal es la racionalidad de esas cifras?. El comité sirve para tener información y darle esa racionalidad a la discusión", concluyó.