El congelamiento de precios muestra fisuras y ya hay subas en súper y almacenes
Los aumentos son entre el 4% y el 9%. Se dan en las cadenas comerciales de las provincias, autoservicios chinos, mayoristas y despensas
A pesar de que el Gobierno avisó que el congelamiento de precios se extenderá por lo menos hasta fines de mayo, en los últimos días comenzó a resquebrajarse la medida pensada para contener la inflación y se filtraron las primeras subas en alimentos y en el resto de los productos de la canasta básica.
Por el momento, los incrementos no llegaron a los grandes supermercados -que controlan el 40% de las ventas de alimentos y bebidas- y se limitan a las cadenas del interior del país y a pequeños comercios, una lista que incluye a almacenes, autoservicios chinos, mayoristas, despensas y maxikioscos, informó el diario La Nación.
En la mayoría de los casos se trata de subas que afectan a algunos productos y a las principales marcas, y no a toda la gama de artículos. Los aumentos oscilan entre 4 y 9%, es decir, la misma franja de porcentajes que venía autorizando hasta hace unos meses la Secretaría de Comercio Interior.
"La lista de precios de los yogures me llegó con una suba de 6% y lo mismo me pasó con el distribuidor de las hamburguesas", reconoció Daniel, dueño de un pequeño almacén de Olivos, que obviamente está fuera de los radares y controles de la Secretaría de Comercio que conduce Guillermo Moreno.
En Santa Fe, un relevamiento realizado por la prensa local descubrió alzas de hasta 30% en algunos cortes de carne que se venden en los supermercados de la ciudad, mientras que una medición a cargo de la organización Libres del Sur dio cuenta de incrementos de 3,2% en los productos de la canasta básica en Mar del Plata y de 2,6% en San Miguel de Tucumán.
El panorama es un poco peor en el Gran Buenos Aires, ya que otra organización social, Barrios de Pie, informó que en los almacenes y autoservicios chinos del conurbano la canasta de alimentos acumuló desde febrero un aumento promedio de 4,9 por ciento.
La avanzada en materia de aumentos de precios está a cargo de grandes empresas que fabrican alimentos frescos y que, en la mayoría de los casos, tienen montados sistemas de distribución muy aceitados que les permiten atender en forma casi diaria a decenas de miles de comercios minoristas.
"Empresas como Danone, La Serenísima, Fargo, Quickfood o Quilmes les venden en forma directa únicamente a las grandes cadenas de supermercados, y para el resto del mercado trabajan con distribuidores exclusivos, que son los que están filtrando los primeros aumentos de precios", admitieron al matutino en una empresa líder que por ahora decidió respetar a rajatabla el congelamiento de precios.
En un mayorista destacan que el proceso de concentración que vivió su negocio trajo aparejado que los proveedores decidieran llegar en forma directa al comercio minorista. "Hoy un mayorista importante tiene las compras concentradas en menos de una decena de empresas, que son las que le venden en forma directa. El resto termina atendiendo al pequeño minorista a través de su red de distribuidores, que para una compañía grande puede representar el 50% de sus ventas", explicaron a La Nación n una cadena líder.
El cambio en las reglas de juego además provocó que las grandes empresas empezaran a replantear su modelo de negocios.
En una fabricante multinacional de alimentos aseguraron que el congelamiento la llevó a introducir cambios en su política de distribución. "A diferencia de la competencia, en nuestro caso el peso que tienen los grandes supermercados es muy grande y por eso estamos reviendo la política comercial, con el objetivo de priorizar la atención de los pequeños puntos de venta. Hasta hace poco, los problemas sindicales con el gremio de Camioneros nos desalentaban a impulsar la distribución propia, pero hoy el factor Moyano pesa menos que el factor Moreno", se sinceraron en la empresa.
En una cadena que opera en el interior del país también reconocen la presión al alza de precios que sufren de parte de algunos de sus proveedores. "Prácticamente desde que se inició el congelamiento, hubo empresas que intentaron pasar nuevas listas de precios con aumentos. De entrada, la política nuestra fue denunciar las subas ante Moreno y lográbamos que dieran marcha atrás. Pero cada vez es más difícil aguantar la presión y en algunos casos terminamos cediendo, porque si no nos quedábamos sin producto", explicaron en una empresa.
Otro supermercadista del interior señaló que los aumentos se sienten con especial fuerza en algunos rubros. "Las lácteas y las gaseosas son las que más activas se muestran a la hora de intentar pasar los aumentos de precios."