Argentina de antes y ahora: ¿cómo cambió el país en la era K?
Una Argentina hecha trizas y en default. Así era el país que encontró Néstor Kirchner cuando llegó al poder el 25 de Mayo del 2003.
Este sábado se cumplirán los diez años de esa fecha, con el kirchnerismo cumpliendo una década en el poder ya que a Néstor lo siguió su mujer, Cristina Fernández, electa Presidenta en el 2007 y reelecta en 2011.
En este último decenio, el país experimentó un sostenido crecimiento "a tasas chinas", con fuerte inclusión social, aunque ahora aguijoneado por el estigma de una inflación que no para de crecer.
Los primeros pasos del "modelo K", como gustan llamarlo los propios kirchneristas, consistieron en la renegociación de la deuda soberana con una quita del 65%, un valor de pérdida para los acreedores que hizo historia de la economía mundial.
De ese modo, la deuda dejó de ser un condicionante central como lo había sido en décadas anteriores con políticas neoliberales, donde la economía obligó siempre a la política, sin que la política pudiera controlarla, recordó la agencia de noticias ANSA.
Es que en 2003 el total de la deuda bruta del sector público representaba el 139% del Producto Bruto Interno (PBI), una cifra que ya a fines de 2009 había caído al 49,1%.
Además, una década atrás, el 76% de la deuda estaba nominada en moneda extranjera, mientras que hoy bajó a poco más del 50%.
Asimismo, hoy los plazos de pago son de casi el doble llegando a algo más de 12 años. Y otro dato es contundente: dos lustros atrás la deuda era un 722% mayor a las reservas y el año pasado era de 120%, según datos del Banco Central.
El país que tomó bajo su mando el fallecido Néstor Kirchner aquel 25 de mayo de 2003 sumaba un 25% de desempleo, un 53% de la población empobrecida y 11 millones de indigentes.
Con el tiempo esa realidad fue cambiano. Así, Argentina logró un crecimiento económico de más de un 70% desde el primer trimestre de 2003, con generación de casi 5 millones de puestos de trabajo genuino.
El "modelo K" también cambió el sistema de jubilación, estatizando las AFJP. En este período aumentó casi 800% la jubilación mínima. Aunque una gran crítica es que no se aplicó la misma suba a otras categorías, que se han ido estancando, lo que generó una avalancha de juicios contra la ANSES.
Otro de los pilares del kirchnerismo en esta década fue el consumo, impulsado oficialmente con miras a reconstruir el mercado interno.
También el tipo de cambio alto fue la receta para estimular el comercio exterior y aprovechar el inicio del ciclo de precios altos, sobretodo para la soja. Aunque muchos consideran que con tanto tiempo de valor congelado, hoy la cotización no es más competitiva.
Pero el gran estigma de la década K es uno: la suba de precios. El primer año de la era cerró con una inflación de 13,4%, un indicador que venía en baja después del 41% al que había llegado en 2002.
Sin embargo, desde 2007 ya nadie cree los números oficiales que difunde el INDEC, organismo intervenido por la Secretaría de Comercio Interior y que desde hace tiempo no reporta ninguna suba que se aleje del 10% anual.
Aunque oficialmente no se reconozca, los precios no pararon de crecer en los últimos meses y hay quienes incluso argumentan que los acuerdos salariales que se están cerrando este año van a desatar más inflación.
Con el avance de la inflación, el poder adquisitivo comenzó a debilitarse: en el primer trimestre de 2013 los salarios reales disminuyeron 2%, según estimaciones de consultoras independientes.
En un año de campaña (elecciones legislativas en octubre), los opositores también destacan que la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central le permitió al Gobierno apropiarse de una enorme masa de recursos que se complementarían con la enorme emisión monetaria y el avance sobre otras cajas públicas.
"La asistencia del Central al Tesoro pasó de ser el 1,6% del PBI en 2004 a alcanzar el 5% en 2012. Así, las reservas cayeron por debajo de los 40.000 millones de dólares, la inflación se recalentó y los títulos públicos empapelaron los activos del Central", destacó un reciente informe.
También resaltó la escalada del dólar "paralelo", que en un año y medio llevó a 100% la brecha con el oficial. Así, la economía se está convirtiendo en el principal argumento de la campaña electoral.
Cabe señalar que el acceso al dólar cambió un 100% en la Argentina: desde hace más de un año que comprar la divisa es cada vez más difícil, con la AFIP controlando de cerca a quienes logran hacerse de la moneda al tipo de cambio oficial.
Pese a todo, tras una década "K" Argentina figura en el puesto 21 de los países con mayor PBI, así como en el escalón 48 entre las naciones de mayor renta per cápita. Y no son datos oficiales, sino del Banco Mundial, recordó la agencia ANSA.