"Plan salvataje" a los autos: el impacto en precios y en ventas del plan "60 cuotas" del Gobierno
Pasaron al menos cuatro meses desde que comenzara a tejerse una red de especulaciones y rumores. Fue un período "negro" para la industria automotriz, de los más duros que le tocó vivir al sector en más de una década.
El largo y desgastante tire y afloje en el que se trenzaron funcionarios y directivos de terminales al menos desde marzo -con una administración K que reclamaba fuertes bajas de precios y empresarios que exigían que se dé marcha atrás con el impuesto a los 0Km-, contribuyó al desplome en ventas.
Hoy, el escenario no podría ser más dramático: el mercado sufre por el sobrestock de autos, los patentamientos caen 40%, hay miles de operarios con jornadas de trabajo reducidas, los concesionarios resisten para no despedir personal y, para peor, las exportaciones a Brasil, el principal socio comercial, vienen barranca abajo.
Es en este contexto adverso para la industria emblema del modelo K que el Gobierno, luego de un largo período de inacción, finalmente avanzó con un "plan de salvataje" de cara al segundo semestre del año.
La ministra de Industria, Débora Giorgi, tras criticar con dureza a las terminales por haber especulado con subas de precios "desmedidas", con las cuales "se pegaron un tiro en el pie", y por haber "demonizado" el impuesto a los 0Km, comunicó el plan oficial, bautizado Pro.Cre.Auto.
El mismo busca fomentar la venta y producción de vehículos nacionales y, para ello, ataca en dos frentes: propone una reducción de precios -que no despertó mayor entusiasmo entre los empresarios de concesionarios- y un plan de créditos a tasas subsidiadas a través del Banco Nación (de entre el 17% y 19%) y a 60 meses de plazo.
La iniciativa oficial tendrá vigencia durante tres meses, algo que se encargó de recalcar la ministra al exclamar "¡hay que apurarse!" , dejando en claro la necesidad que tiene el Gobierno de revertir, cuanto antes, el derrumbe en los patentamientos que afecta al sector.
Apenas realizado el anuncio, la conclusión entre los analistas y empresarios es que la medida es positiva porque ayudará a darle mayor dinamismo al mercado pero, por sobre todo, porque se puso fin a la ola de rumores que durante meses frenara operaciones de compra.
Pese a esto, advierten que no alcanzará para hacer regresar a la industria a números similares a los de 2013 (955.000 autos comercializados).
"¿Se van a vender más autos? Seguro que sí. Ahora, ¿esto cambia realmente la tendencia? No. Lo hacen para liquidar los stocks acumulados. Tendrá un impacto marginal", es la lectura del economista Tomás Bulat.
En tanto, Gonzalo Dalmasso, analista de Abeceb y experto en mercado automotor, destacó que "la medida podría tener un efecto inicial favorable, permitiría incrementar un poco la participación de los autos nacionales y le daría algo de oxígeno a la industria. Pero no será posible igualar o superar el registro del año pasado".
Rubén Beato, secretario general de la Asociación de Concesionarios (ACARA), destacó que el plan servirá para "atraer más gente a las agencias". Sin embargo, se mostró cauteloso, dado que "antes habrá que ver cómo se implementan los créditos, la burocracia que habrá que enfrentar y si efectivamente los modelos que propusieron las terminales son los que la gente va a querer comprar".
"Plan de salvataje" bajo la lupa
Como se mencionara anteriormente, la iniciativa oficial contempla avanzar en dos frentes:
1. Precios
El plan comprende un total de 18 modelos y 26 versiones. Las reducciones sobre los valores de lista actuales van del 3% (como es el caso del Citroën C4 o el Ford Focus) al 13% (Honda City). Hay un modelo, el Chevrolet Classic, para el cual no habrá rebajas y quedará en el valor actual.
A continuación, el listado completo de los nuevos valores que regirán para los 0Km de producción nacional y el porcentaje de quita sobre las cotizaciones de lista:

Lo cierto es que los "Precios cuidados" del flamante plan Pro.Cre.Auto, es lo que más desilusión generó entre los concesionarios, básicamente porque durante meses el Gobierno venía presionando a las terminales para que avanzaran con una reducción mayor, del orden del 20%.
En segundo lugar, porque el promedio de quita para el conjunto de estos modelos no supera el 7%, de modo que en el sector consideran que el "factor precios" no será determinante para traccionar ventas.
Además, al analizar los "nuevos" valores respecto de los que estaban vigentes en el mismo período del año pasado, surge que lejos de bajar, se dispararon:
•El Peugeot 207 Allure, en junio de 2013 costaba $96.800, en tanto que ahora el Gobierno lo fijó en $131.300. Esto implica un alza del 36%, por encima incluso de las mejoras salariales.
•En la misma línea, el Chevrolet Classic se encareció casi $28.000 en 12 meses, lo que también equivale a un alza del 36%.
En momentos previos al anuncio, el titular de ACARA, Abel Bomrad, ya había mostrado su pesimismo ante cualquier rebaja apenas superior al 5%, argumentando que los propios concesionarios desde hace meses vienen ofreciendo quitas incluso mayores y las ventas igual se desplomaron.
Como un aspecto positivo, Dalmasso consideró que "al menos, el Gobierno se garantiza que durante los tres meses que dure la primera parte de este plan, los precios de estos modelos permanecerán congelados, algo no menor considerando que se prevé una aceleración de la devaluación y que esto, en general, se suele trasladar al valor de los 0Km".
Paralelamente, una lectura que deja este anuncio es que Débora Giorgi no pudo imponer sus exigencias de mayores quitas, frente a una industria automotriz que alega una fuerte pérdida de rentabilidad desde la devaluación.
Por otra parte, quedó en claro que, ante el escaso éxito en reducir más los precios, el Gobierno cajoneó cualquier intención de modificar el impuesto a los 0Km. Sin dudas, una pésima noticia para las automotrices de alta gama.
2. Financiamiento:
Es lo que más expectativas genera entre los empresarios del sector. El Ejecutivo intentará apalancar la venta de modelos de fabricación nacional con una línea de crédito que tiene las siguientes particularidades:
•Estará vigente del 24 de junio al 24 de septiembre.
•Los tomadores contarán con hasta 60 meses de plazo para cancelar el dinero solicitado, "algo inexistente hoy en el mercado", aseguró Giorgi.
•La tasa de interés irá del 17% para clientes del Banco Nación y del 19% para no clientes.
•Serán préstamos a sola firma.
•Servirá para financiar hasta $120.000 del valor de un vehículo.
•Para un modelo económico como el Clio Mio, esto alcanzará para cubrir el 90% del total. De modo que el comprador deberá realizar un pago inicial equivalente al 10% ($9.400) y abonar cuotas de entre $2.500 y $2.650.
•En el caso de una camioneta, como la Toyota Hilux, habrá que realizar un pago inicial de $104.200 y luego financiar el 54% del valor restante de la unidad mediante cuotas de hasta $3.750.
• En cuanto al ingreso familiar mínimo requerido, para la compra de un auto económico, deberá ser de entre $8.400 y $8.800. En tanto que, para una unidad de gama media o una pick-up, el rango va de los $11.930 a los $12.500, tal como se desprende de la siguiente infografía:

En este sentido, la presidenta Cristina Kirchner destacó el hecho de que "se volvió a las cuotas del año pasado pero con los salarios de este año, con lo cual, hay más capacidad de compra".
Cabe destacar que, hasta el momento, las tasas que venían ofreciendo algunas en el mercado se acercaban al 40%, con lo cual este tipo de financiamiento cayó a sus valores mínimos de los últimos años.
Sin embargo, en los dos últimos meses y ante el bajón de ventas, muchas automotrices comenzaron a lanzar promociones por tiempo limitado, como es el caso de Renault, que ofrece una tasa del 15% (CFT).
Sin embargo, y a diferencia del flamante plan oficial, se permite financiar hasta el 30% del valor de la unidad y en plazos de hasta 12 meses.
Un plan, varias dudas
Para Eric Ritondale, economista de la consultora Econviews, si bien las tasas resultan interesantes y esto permitirá traccionar ventas, "hay factores que harán de contrapeso, como el hecho de que los autos aumentaron mucho el último año, sumado a la pérdida de poder adquisitivo y al temor que hay sobre el futuro de la economía".
Por su parte, Bulat planteó una paradoja que se le podría presentar a la administración K: "Al Gobierno le conviene que funcione este plan. Pero si le va muy bien, puede tener un problemón en el corto plazo: con exportaciones en baja y un mercado interno más fuerte, entonces va a requerir de más importaciones de autopartes y esto implica más dólares para cubrir el déficit".
Se trata de un dato no menor considerando que el año pasado, el sector le "arrebató" al Central la friolera de u$s9.000 millones.
Posteriormente, el economista puso reparos sobre el verdadero derrame que pueda tener la iniciativa: "Se dará un doble fenómeno: va a haber un efecto de sustitución y uno de incorporación".
En concreto, según Bulat, "va a haber gente que ya tenía decidido comprar un auto pero que ahora va aprovechar estas mejores condiciones y otro porcentaje que va a avanzar con la operación debido al nuevo escenario. Será un mix".
Acto seguido consideró "exagerada" la proyección que apunta a lograr el Gobierno, de 100.000 unidades extra patentadas este año.
El escenario base que manejan los expertos es que el plan Pro.Cre.Auto ayudará a impulsar, de manera genuina, la venta de unas 50.000 unidades, lo que equivale a un mes más de comercialización.
Considerando que, antes del anuncio oficial la perspectiva era alcanzar los 660.000 patentamientos en todo el año, eso implica que -de la mano de la nueva iniciativa-, se estarían superando los 710.000.
Si bien se estaría lejos de los 955.000 alcanzados en 2013, implicaría una desaceleración de las tasas de caída, que llegaron a alcanzar el 40% en meses previos.
En este contexto, desde ACARA, Beato anticipó que, "dado que las terminales en general incluyeron sólo los autos de entrada de gama que se fabrican acá, la facturación de los concesionarios podría aumentar un 10%".
Y si bien consideró positiva la iniciativa porque permitirá despertar el interés de más argentinos, aseguró que, para lograr un mayor efecto, "el beneficio debería ser para todos los vehículos".
Por su parte, Alberto Príncipe, presidente de la Cámara de Concesionarios (CCA), consideró que, "más allá de la baja de precios, lo que va a ayudar a mejorar las ventas, es que por fin se van a dejar de hacer especulaciones sobre posibles anuncios. Esto es fundamental para aclarar el mercado y que la gente deje de posponer compras".