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iProfesional | Economía

El Gobierno prueba nueva fórmula para evitar que una autopartista baje la persiana

Visteon volverá a producir bajo la órbita de la municipalidad y la Unión Obrera Metalúrgica. Fue tras negociaciones con Antonio Caló y el ministro Tomada

01/08/2014
Actualizado 14:35hs

En un momento complicado para la industria, el Gobierno puso en marcha una fórmula diferente para evitar el cierre de una importante autopartista que amenazaba con complicar más el panorama laboral del sector automotriz, afectado por las suspensiones y los despidos.

Se trata de una receta que ganó protagonismo al calor del 2001, cuando cientos de fábricas cerraron sus puertas y ante el temor al desempleo sus trabajadores las pusieron en marcha bajo el paraguas de las cooperativas y las empresas recuperadas.

Sin embargo, ahora en un escenario diferente, las dificultades experimentadas por las fabricantes de piezas y los crecientes conflictos laborales en la provincia de Buenos Aires llevaron al Ejecutivo a reflotar el formato utilizado en tiempos de crisis.

Ese es lo que ocurrió en la planta de Quilmes de Visteon Corporation, una multinacional de capitales estadounidenses que a principios de julio paralizó las actividades y afectó 270 fuentes de trabajo alegando problemas financieros, pero que ahora volverá a producir bajo el control de la municipalidad y la Unión Obrera Metalúrgica.

Así lo acordaron el martes el gerente para América Latina, Steve Gwarn, y la directora general de la firma, Veronica Cavenagi, durante una reunión en el Ministerio de Trabajo con el subscretario de relaciones laborales, Álvaro Ruiz, y el líder del gremio, Antonio Caló, después de un mes de intensas negociaciones, que incluyeron audiencias con la ministra de Industria, Débora Giorgi, y el titular de la cartera laboral, Carlos Tomada.

"Ante la alternativa de no querer seguir la empresa, le pedimos que nos den la llave", dijo a iProfesional el secretario adjunto de la UOM de Quilmes, Eduardo Benítez.

El esquema impulsado por el gremio contempla una primera etapa en que la compañía garantizará los salarios de los empleados hasta agosto y el pago de las indemnizaciones al 150% por la desvinculación del personal.

Luego, según las fuentes sindicales, Visteon entregará en concepto de "donación sin cargo" el establecimiento ubicado en la calle Martín García al 3429, incluidas maquinarias, herramental y materia prima, todo valuado por la propia firma en cerca de u$s13,5 millones.

El último paso es la conformación de la cooperativa, cuyo trámite fue iniciado esta semana ante el INAES, y la puesta en marcha de la producción prevista para el 1 de septiembre.

Para ello, la autopartista norteamericana se comprometió por un lapso de cuatro meses a comprar las piezas que fabriquen sus ex trabajadores y a aportar la suma de u$s200.000 en capital de trabajo.

"En agosto conformamos la cooperativa para trabajar cuatro meses para ellos y luego seguiremos buscando dinero, y vamos a ver a través de Industria qué otros productos podemos fabricar", aseguraron desde el gremio metalúrgico.

En tanto, desde la empresa automotriz se mostraron más cautos. Al ser consultados por este medio, ratificaron el "cese de actividades" y sin dar mayores precisiones confirmaron el "diálogo abierto con representantes de la UOM y autoridades para resolver la situación actual en la planta de Quilmes".

El intendente de ese distrito, Francisco "Barba" Gutiérrez, es a la vez el titular de la respectiva seccional metalúrgica y un importante aliado del kirchnerismo.

En vistas del cierre inminente, el pasado 3 de julio los trabajadores tomaron espontáneamente las instalaciones de Visteon, donde fabricaban calefactores y radiadores para las terminales de Ford y Volkswagen. Un día después, bajo la presión del sindicato, Giorgi y Tomada intervinieron en el conflicto y abrieron una mesa de negociación con la empres.

No obstante, la firma ya había tomado su decisión de abandonar el establecimiento, tan sólo una semana después del lanzamiento del plan de créditos oficiales Procreauto, destinado a impulsar las ventas del rubro automotor.

Con más de 200 sucursales en todo el mundo, Visteon posee además una empresa plástica en General Pacheco y otra metalúrgica en Río Grande, Tierra del Fuego. Esta última quedó en el ojo de la tormenta durante las últimas reuniones con las autoridades, cuando la ministra de Industria acusó a la compañía de aprovechar los beneficios fiscales de la provincia para ensamblar piezas importadas desde el exterior, que antes producía en el sur de Buenos Aires.

"Tengan cuidado porque si continúan así no vamos a tener la misma política con ustedes", le habría dicho Giorgi en persona a los empresarios durante una audiencia, según informaron fuentes que participaron de las conversaciones.

La multinacional, que se separó de Ford Motor Company en el 2000, tiene un total de 24.000 empleados y una facturación de u$s7.500 millones.

Suspensiones y despidosAnte los síntomas de crisis laboral en la industria, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, admitió el jueves que unas "15 a 20 empresas" redujeron personal, por lo que el Gobierno mantendrá en lo que queda de la semana una reunión con ese grupo.

Habrá una "reunión esta semana con empresas, unas 15 a 20, en las que hemos observado reducción de personal", con objeto de averiguar las "causas", a fin de "promover estabilidad laboral", sostuvo.

Desde Casa Rosada, el funcionario abordó la cuestión laboral luego de ser consultado por el caso de la autopartista Lear, cuyos trabajadores han realizado numerosas medidas de protesta desde mayo para rechazar 200 despidos y reclamar a la firma estadounidense que permita el ingreso de la comisión interna.

En los últimos meses varias autopartistas y terminales de la provincia de Buenos Aires aplicaron medidas de ajuste, lo que motivó conflictos gremiales -impulsados en su mayoría por los delegados- en Gestamp, Metalsa, Kromberg & Schubert, Johnson Controls, Faurecia, Volkswagen, Metalsa y Ferrosider Part.

A nivel nacional, los gremios industriales estiman que en lo que va del año hubo 22.000 suspensiones y unos 3.500 despidos, mientras que para las comisiones internas opositoras la cifra sería superior.

Según los datos de ADEFA, en el primer semestre del año la produccion de autos cayó un 21,8% y las exportaciones un 23,3%, respecto del mismo período del 2013.