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iProfesional | Economía

Kicillof plantó a los dirigentes de la CGT de Caló y perdió un aliado clave para levantar el paro de transporte

El ministro de Economía se había comprometido a ir a una reunión en el sindicato de taxistas de Viviani. Hay bronca en la central obrera oficialista

12/03/2015
Actualizado 12:56hs

Por culpa del ministro de Economía, Axel Kicillof, el Gobierno perdió el miércoles un gremio clave en su intento por desactivar el paro de transporte del 31 de marzo y acentuó el malestar que hay en la CGT oficialista con la Casa Rosada.

El titular del Palacio de Hacienda dejó plantado al titular del gremio de taxistas Omar Viviani en la sede del sindicato. 

Iba a ir a almorzar con la cúpula de la central obrera que conduce el metalúrgico Antonio Caló para charlar sobre el cuestionado Impuesto a las Ganancias y las paritarias, pero nunca apareció. Tampoco dio ninguna excusa para justificar su ausencia.

Esta actitud despertó la furia de los dirigentes de la CGT Balcarce, indignados porque el jefe de Gabinete Aníbal Fernández recibió ese mismo día a los gremios nucleados en la flamante Confederación de Trabajadores del Transporte(CATT) para convencerlos -sin éxito- de levantar la huelga nacional a fin de mes, cuando ellos habían solicidado mucho antes una cumbre con los funcionarios kirchneristas, pero aún no fueron atendidos.

Entre los dirigentes "amigos" de la Casa Rosada más indignados estaba Viviani, uno de los sindicalistas que pertenece al rubro de Transporte, pero que no participará de la jornada de protesta del 31 de marzo. Se trata de un aliado clave por la presión que podría ejercer sobre los gremios de transporte díscolos, informó La Política Online.

La reunión que terminó fracasando el miércoles, fue encabezada por Aníbal Fernández, secundado por el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y la viceministra del área, Noemí Rial. Por el lado de los gremios, estuvo Juan Carlos Schmid(Dragado y Balizamiento), Roberto Fernández (UTA), Omar Maturano (La Fraternidad), Juan Pablo Brey (Aeronavegantes), y Omar Pérez (Camioneros).

El encuentro comenzó con un repaso por las "realidades" de las distintas ramas, y al cabo de un rato los dirigentes frenaron en seco a los funcionarios, al recordarles que el motivo de la medida de fuerza era la creciente presión de Ganancias sobre los salarios y las distorsiones que genera sobre las horas extra. En ese momento, Aníbal sostuvo que no tenía nada para decirles, y que la última decisión estaba en manos de la presidenta, por lo que el encuentro culminó.