Grecia aprobó plan de ajuste con respaldo de la oposición, en medio de huelga y fuertes protestas
229 diputados votaron a favor, 6 se abstuvieron y 64 votaron en contra. Syriza quedó partido y hubo renuncias. Se extendió el corralito
El Parlamento griego aprobó este miércoles con el apoyo de la oposición el paquete legislativo con el primer conjunto de medidas de ajuste que la Unión Europea le impuso a Grecia como condición previa para iniciar las negociaciones sobre el tercer rescate al país heleno.
A pesar de las deserciones en el partido del primer ministro Alexis Tsipras, 229 diputados votaron a favor del texto, 6 se abstuvieron y 64 votaron en contra, entre ellos el ex ministro de Finanzas Yanis Varoufakis, la presidenta del parlamento Zoe Konstantopoulou, el encargado de la cartera de Energía Panagiotis Lafazanis, y el viceministro de Trabajo Dimitris Stratoulis.
La presidenta del Parlamento pidió a los diputados "no firmar el chantaje". En esa línea, al menos 38 representantes de Syriza se abstuvieron o votaron contra el Gobierno, una decisión que evidenció la ruptura al interior del partido oficialista y genera interrogantes sobre el futuro del Gobierno de Tsipras.
La discusión parlamentaria de las reformas, que incluyen una suba del IVA y un recorte en las jubilaciones, transcurrió en medio de una jornada agitada en la miles de personas se manifestaron en el centro de Atenas contra el ajuste y hubo violentos enfrentamientos con la policía. En otras capitales de Europa, también se registraron manifestaciones.
Por otra parte, el Ministerio de Finanzas amplió este miércoles el cierre de los bancos griegos hasta el jueves 16 de julio, según anunció en un comunicado.
Durante el debate, el primer ministro griego, Alexis Tsipras, afirmó que tenía tres opciones en la negociación con los socios, aceptar el acuerdo actual, una quiebra desordenada del país o su salida de la eurozona.
"Es un acuerdo difícil, un acuerdo que solo el tiempo mostrará si es económicamente viable", dijo el ministro de Finanzas, Euclides Tsakalotos, a los legisladores. "La mañana de lunes fue el día más difícil de mi vida. No sé si hicimos lo que debíamos hacer. Sé que no teníamos alternativa", dijo al inicio del debate en el Parlamento.
Tsipras impulsa un acuerdo en el que no cree y que, además, rechaza más de la mitad de los miembros del Comité Central de Syriza, su partido, algunos de los cuales renunciaron a sus cargos en las últimas horas, ante el sismo que produjo el giro conservador del mandatario griego.
La aprobación del acuerdo dependía de la oposición -Nueva Democracia, que finalmente habría apoyado el plan, Pasok y To Potami-, ya que varios diputados de Syriza anunciaron que su voto en contra.
El martes, el ministro de Economía de Grecia, George Stathakis, había apuntado que los controles de capital seguirán hasta que el Banco Central Europeo (BCE) aumente la financiación a las entidades helenas.
Más pesimista se mostraba el primer ministro griego que considera que el corralito podría prolongarse un mes más, el tiempo estimado en discutir y alcanzar los términos del acuerdo definitivo, según informó RTVE.
Fraude fiscalEl proyecto de ley lleva por nombre Reformas urgentes para la negociación en vista de acuerdo con el Mecanismo de Estabilidad Europea (MEDE) y lo firman el ministro de Finanzas, Euclides Tsakalotos, el del Interior, Nikos Vutsis, el de Trabajo, Panos Skurletis, el de Justicia, Nikos Paraskevópulos, y el ministro adjunto de Reforma Administrativa, Yorgos Katrúgalos.
Está dividido en dos artículos, de los cuales el primero trata sobre la ratificación del documento pactado en la cumbre de líderes de la Eurozona, en el que se establecen las condiciones y el acuerdo marco para iniciar las negociaciones.
En el segundo se incluye una serie de reformas que atañen al impuesto del valor añadido (IVA), nuevas medidas tributarias, el fortalecimiento del tratamiento penal de la evasión fiscal, reformas en las pensiones y la Seguridad Social, la garantía de la independencia de la Autoridad de Estadística Helena (Elstat) y la creación de una autoridad fiscal prevista en el Tratado de Estabilidad.
Suba de impuestosGrecia debe reformar el sistema del IVA, en línea con la última propuesta de Atenas. En concreto, establece una baja de la tasa del 6,5% al 6% para medicamentos, libros y teatro; un 13% para alimentos básicos, hoteles, energía y agua (no residual); y un 23% para el resto, incluida la restauración, a la que actualmente se le aplica un 13%.
También debe eliminar de forma progresiva, hasta finales de 2016, el descuento del 30% en las islas del mar Egeo más ricas y con mayor afluencia de turistas, pero se exceptúan las islas más remotas. Tanto esta medida como la nueva tasa del IVA para los hoteles estarán en vigor desde el 1 de octubre de 2015, una vez pasada la temporada alta turística.
Según la agencia Efe, el proyecto también eleva el impuesto de sociedades del 26% al 29% con un pago adelantado del 100% de este gravamen. Asimismo, el paquete contiene una reforma del impuesto de solidaridad, con efecto retroactivo desde principios de este año, con nuevas tasas que irán del 0,7% al 8% dependiendo de los ingresos declarados.
Sube el impuesto de lujo del 10% al 13%, también con efecto retroactivo para la declaración de 2014, aplicable a los automóviles de más de 2.500 centímetros cúbicos, piscinas, aviones y embarcaciones con una eslora mínima de 5 metros (mientras que hasta ahora la medida mínima era de 10 metros).
Respecto al fortalecimiento de la lucha contra la corrupción, el documento incluye la persecución penal por evasión fiscal a partir de 10.000 euros.
Golpe a los jubiladosEn cuanto a las pensiones, el proyecto de ley prevé que las contribuciones de los pensionistas al seguro sanitario suba del 4% al 6%, aportación que se extiende a las pensiones suplementarias (que ahora no aportaban nada). Además, se eliminan gradualmente las ayudas a las pensiones más bajas (EKAS) de aquí al 31 de diciembre de 2019 y se congelan de las pensiones en términos nominales hasta 2021.
Contempla la fusión de las pensiones suplementarias, que pasarán a financiarse exclusivamente con las contribuciones de los trabajadores (hasta ahora eran cofinanciadas por patronos y en algunos casos con ayudas del Estado).
Además los socios exigen garantizar la independencia de la oficina de estadísticas Elstat y la creación de un Consejo Fiscal independiente, encargado de velar por el cumplimiento de los objetivos de déficit y de supervisar la aplicación de la legislación fiscal.
El cuarto punto es la plena aplicación de las disposiciones pertinentes del Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobernanza en la Unión Económica y Monetaria, en particular la introducción de un sistema casi automático de recortes en caso de que haya desviaciones presupuestarias que hagan peligrar los objetivos de superávit primario.
El pacto fiscal obliga a los países firmantes -Grecia era uno de ellos- a incluir en su Constitución o ley de rango similar la llamada 'regla de oro', que obliga a mantener el déficit estructural anual por debajo del 0,5% del PBI, y contempla sanciones automáticas para quienes sobrepasen el 3% que fija el Pacto de Estabilidad y Crecimiento.
Paro, protestas y choquesMientras, la confederación de sindicatos del sector público (ADEDY) convocó una concentración en la plaza Syntagma y una huelga de 24 horas en contra del pacto, la primera que afronta Tsipras.
Además, muchos griegos -que votaron masivamente 'no' en el referéndum a propuestas europeas menos duras- expresaron su rabia a través de los medios sociales, con la etiqueta en Twitter #ThisIsACoup (Esto es un golpe de Estado).
Los enfrentamientos estallaron en la manifestación griega contra la austeridad, la cual tiene lugar frente al Parlamento. Se reporta que los manifestantes lanzan cócteles molotov contra la policía, y esta les responde con gases lacrimógenos.
Según informes de prensa, la policía utilizó granadas aturdidoras y gases lacrimógenos, mientras que los manifestantes lanzaron decenas de cócteles molotov. El mitin provocó el bloqueo de las avenidas centrales. Numerosas fuerzas policiales se reunieron cerca del Parlamento griego.
La policía detuvo a más de 50 manifestantes en Atenas, de acuerdo con el canal de televisión griego Mega. Anteriormente han fueron detenidos cuatro anarquistas fuera de la oficina del partido Syriza.
En varios países europeos se vivió una jornada similar de revuelta, registrándose movilizaciones de apoyo a Grecia en ciudades como París, Barcelona o Berlín, según informó RT.
El activista y escritor David Karvala considera que es importante animar a la gente "en Europa e incluso en América Latina también" a movilizarse en apoyo al pueblo de Grecia. En este contexto, recuerda que "América Latina tiene mucha experiencia en los ataques por parte del FMI y de la austeridad y saben que no es la solución", dijo.
En la cuerda flojaEl primer ministro Alexis Tsipras descartó convocar elecciones anticipadas al menos hasta que el acuerdo con los acreedores no sea firme.
"Asumo mi responsabilidad por cualquier error que haya cometido, me responsabilizo por poner mi firma en un texto en el que no creo pero creo que evita el desastre en el país", señaló en una entrevista en la víspera de la votación crucial en el Parlamento.
Consultado sobre una posible ruptura en el seno de Syriza, Tsipras apuntó que hará "lo que pueda para mantener la unidad de Syriza y del grupo parlamentario", pero advirtió que "cada uno cargará con su responsabilidad".
Respecto a cómo afectará a la estabilidad del Gobierno que las medidas sean aprobadas con los votos de la oposición, el primer ministro dijo que el país está en "condiciones que no son normales" y que no puede reprochar a nadie su comportamiento, al tiempo que reafirmó sus posiciones: "Tras cinco meses no permitiré que alguien me diga que lo que hice no está en el marco de los valores de la izquierda".