Se renueva la cúpula de la UIA: entra Kaufmann Brea, sale Méndez
El CEO de Arcor asumirá la conducción de la entidad fabril en los próximos dos años y marcará un giro en la organización. Sus reclamos al Gobierno
La Unión Industrial Argentina (UIA) comenzará una etapa más confrontativa con el Gobierno el martes cuando renueve su cúpula y designe como su presidente a Adrián Kaufmann Brea, CEO de Arcor, en la asamblea de socios
El empresario llega al poder de la entidad fabril tras el acuerdo alcanzado el 12 de agosto entre las listas Celeste y Blanca (hoy en el poder) e Industriales, una decisión que le permitirá tener más protagonismo al sector que representa a las grandes compañías de la Argentina. En los últimos años, bajo las gestiones de Carlos Lascurain, José Ignacio de Mendiguren y Héctor Méndez, ellos estuvieron relegados en la organización.
Con idas y vueltas, el metalúrgico, el textil y el empresario del plástico evitaron al fin de cuentas que la sangre llegara al río, priorizando un clima de estabilidad.
Y cuando el textil José Ignacio de Mendiguren pasó a las filas de Massa, el "vasco" como lo llamaba afectuosamente la Presidenta, fue corrido de su lugar protagónico en la cámara industrial.
Todos ellos compartían además su extracción: son exponentes de ese empresariado nacional vinculado a las Pyme, que representa el 90% de los afiliados a la UIA.
Ahora, en cambio, vino alguien diferente. Kaufmann Brea integra el privilegiado grupo de empresas multinacionales de peso, como es el Grupo Techint, que representa un perfil más liberal.
Por ello, su figura es asociada en el ámbito empresarial con el ala de los industriales que impulsa un giro aperturista en la economía.
Pagani, su principal impulsor, despejó dudas en junio, al señalar en declaraciones a la prensa que era partidario de la globalización y que "el 2016 y 2017 van a ser años de ajuste".
Y la lista de reclamos al gobierno nacional de Cristina Kirchner y quien la suceda ya tiene sus primeros puntos escritos; reactivar las economías regionales e impulsar el mercado exterior, solucionar el atraso cambiario y quitarle a los empresarios un poco de la presión impositiva a la que acusan de generar el estancamiento económico de la Argentina hoy. Todas medidas que marcan una sintonía con las propuestas del candidato presidencial de Cambiemos, Mauricio Macri, y lejos están de lo que expone públicamente el postulante del kirchnerismo, Daniel Scioli.
Kaufmann Brea representa una facción de la UIA que había sido minoría en la central fabril, pero que ahora ocupará un rol clave, justo en medio de la devaluación brasileña.
Junto con el holding de Paolo Rocca, Arcor es una de las dos compañias más globalizadas de la Argentina. Sus golosinas son consumidas en China y su modelo de negocios es premiado en cada evento del mundo corporativo.
"Tres millones de kilos de alimentos con valor agregado, por día vuelca Arcor al mundo", según el nuevo jefe de la UIA.
Con este nuevo esquema, los más disconformes son liderados por los bonaerenses de la UIPBA (Osvaldo Rial) y ADIBA (Juan Uboldi), que consideran que la conformación del nuevo comité ejecutivo se hizo "a espaldas de la mayoría de las empresas que conforman la entidad". Pero las críticas hacia la forma en que se armó la nueva conducción también provienen del interior del país, ya que las delegaciones de Ciudad de Buenos Aires, Patagonia, Chaco y otras provincias del norte vienen haciendo cuestionamientos similares. Si bien seguirán perteneciendo a la UIA, los sectores críticos acusan a las grandes empresas de "pretender transformar a la central fabril en una nueva AEA". También existe disconformidad de otros sectores de fuerte crecimiento en los últimos años, como la cámara del calzado, textiles, empresarios del rubro plástico y el software, entre otros. A tal punto llegó la tensión que las cámaras empresariales bonaerenses crearon la Coordinadora Industrial de la Provincia de Buenos Aires (CIPBA).