"Recalcular": el verbo que más conjugan inversores de la City
"Recalculando puede ser una palabra que permita definir lo que dejaron las últimas ruedas. En concreto, el mercado obligó a recalcular al Gobierno, y éste, a los inversores el viernes, si de lo que se trata es de estrategias financieras. Esto leído dentro de un marco en el que existe una crisis de expectativas, que no encuentra por ahora las acciones conjuntas que permitan la salida", señala la analista Sabrina Corujo.
"La batería de medidas anunciadas le permitió al Gobierno por primera vez desde hace dos semanas no correr de atrás, sino "ponerse adelante" del mercado. Permitió poner un manto de cierta calma y frenar por ahora el pánico que llevó el jueves a marcar un valor máximo del dólar, que superó los $23. Será clave que el diagnóstico que haga el Gobierno sea el correcto y que se mantenga actuando en consecuencia. Igualmente, lo sucedido en las últimas semanas no será gratis", agrega Corujo.
No hay que refugiarse en los argumentos referidos al mercado externo. Si bien es real que la coyuntura internacional no ayuda, tampoco es responsable de la mayor vulnerabilidad que presenta el país y que encuentra su justificación en debilidades propias, como el déficit fiscal y externo, y un marco político más complicado que meses atrás.
"El peso local se devalúo alrededor de un 8% en las últimas dos semanas (tomando un cierre de $22,28), contra un promedio de caída del 3,6% en el caso de las monedas de Chile, México y Brasil", indica Corujo.
"En el año, la suba del dólar supera el 17,7%, contra una devaluación del real que llega al 6,1%. Si tomamos los CDS (Credit Default Swap) a 10 años, como referencia del riesgo, el de Argentina saltó 15% y 29% en las últimas 15 ruedas y año, respectivamente; mientras que el de Brasil, México, Colombia y Perú subieron en promedio 6% y 8% en iguales períodos", detalla la experta.
¿Qué hacer? Salir a dolarizar posiciones a este nivel de tasas no sería lo más eficiente. "Es atractivo colocarse en letras en pesos cuando ofrecen entre 35,1% y 34,2% anual, para plazos de 10 a 140 días", señala la analista.
"No obstante, es real que jugar en contra del dólar en estos momentos no es opción para cualquier tipo de inversor. En ese caso, si lo que se busca es dolarizar la posición, hay que apuntar a la deuda; letes y bonos cortos para los más conservadores (el AO20D cerró con una TIR del 3,1%) y bonos de la parte media para aquellos dispuestos a asumir más riesgo (AY24 cerró con una tasa del orden del 5%)", puntualiza Corujo a La Nación.
La cautela debe ser el sentimiento que seguirá dominando, cuando el riesgo argentino es lo que parece claramente pesar en las decisiones.
En este escenario habrá que esperar a que baje la "espuma" para reestimar el nuevo piso y el nuevo techo con en el que se moverá el dólar en las próximas semanas.
"También el costo que esto tiene sobre la actividad, que en parte dependerá del tiempo que sea necesario dejar las tasas en los niveles actuales. Un crecimiento de la actividad que el año pasado se estimaba de un nivel superior al 3%, se ajustó en los primeros meses a la zona de 2,5%, debido al impacto de la sequía. Ahora, ese índice proyectado podría estar por debajo del 2%", puntualiza la analista de mercados.
Otro dato lógicamente complicado es la inflación. Y no se habla de cumplir o no la meta, un punto que desde hace tiempo se descartaba, sino de, al menos y como mal menor, no quebrar hacia arriba la zona de 25%, lo cual rompería el sendero de desinflación que -según se dice desde el Gobierno- se busca garantizar. "En este sentido, no solo será clave el dólar, sino la confianza", asegura Corujo.
El viernes, el Banco Central volvió a subir la tasa de interés de referencia. Lo había hecho el jueves, a mitad de la rueda, y la ajustó otra vez el viernes por la mañana. Esta vez, la llevó a 40%. Un nivel que se ubica 1275 puntos arriba respecto de una semana atrás.
Pero esa no fue la única acción. Otra, fue la decisión de obligar a reducir la posición global neta positiva de moneda extranjera a los bancos, desde el 30% al 10% de la responsabilidad patrimonial computable.
Eso implica sumar oferta a la plaza, con una medida que ya es conocida no solo por este Gobierno (aunque para generar el efecto contrario al que se buscó el viernes), sino también por el anterior. Además, existe la posibilidad de intervenir no solo en el mercado de cambios al contado, sino también en el mercado a término.
Por otra parte, aunque con menos impacto sobre lo que fue la reacción de mercado del viernes (y en los próximos días), los ministros Nicolás Dujovne y Luis Caputo intentaron mostrar decisión, al reafirmar el compromiso a la reducción del déficit fiscal.
En este sentido, ajustaron la meta de este año del 3,2% al 2,7% del PBI. De este movimiento se desprenden al menos tres análisis que Corujo señala al matutino:
1) es en parte un sinceramiento del sobrecumplimiento que se esperaba -las estimaciones ya apuntaban este año a 2,9% o 3%-, lo que limita su real importancia;
2) no se detalló cómo se lograría todo el efecto sobre PBI, lo que no despeja la incertidumbre; y
3) reduce, en principio y en parte, las necesidades de financiamiento.