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ALERTA

El mercado enfrenta el segundo semestre con aversión al riesgo y activos argentinos a precios de "remate"

En un difícil contexto internacional y local se consideran instrumentos como las Letras del Tesoro, los bonos en dólares y hasta el nuevo bono Dual  
01/07/2018 - 08:29hs
El mercado enfrenta el segundo semestre con aversión al riesgo y activos argentinos a precios de "remate"

Los inversores llegan al segundo semestre en medio de un proceso global de aversión al riesgo y remate de activos emergentes, principalmente argentinos.

Las recomendaciones van todas por una misma lí­nea, con un sesgo completamente defensivo y una ponderación muy mayoritaria del dólar en carteras

Los instrumentos se repiten: Letras del Tesoro y bonos en dólares, de buen perfil de crédito y a corto plazo. También surge una pequeña moda con el nuevo bono Dual. En lo que respecta a las acciones, parecerí­a ser temprano para comprarlas y tarde para venderlas.

El mercado argentino, desorientado en una historia de dos agendas. La primera, internacional: impredecible. 

El sentimiento del inversor global es claro: mal humor hacia mercados emergentes, que se sumergen. El í­ndice MSCI que los agrupa refleja una caí­da de 5,8 y de 10,4% en monedas y activos de riesgo, respectivamente, en los últimos tres meses. El peor desempeño desde 2015. La Argentina sobresale.

En las últimas semanas, un mercado empecinado a la baja se devoró un cúmulo de buenas noticias en cuestión de horas o dí­as. El ascenso a MSCI tomó un año de relegamiento y espera.

La noticia se conoció con sorpresa, lo que produjo un efecto adicional en precios. Aun así­, cayó un 10% la semana siguiente. Las empresas lí­deres del Merval valen hoy 45% menos en dólares que hace seis meses. Si se amplí­a a fines de 2015, cuando asumió Mauricio Macri y salió del cepo, las compañí­as valen apenas 8% más en dos años y medio de "normalización".

Más allá del castigo, explican los especialistas, no es tiempo aún de hacer "pesca de fondo". En lo posible, tampoco de rematarlas.

"No es momento de sumar acciones. Estamos en una situación de pánico y venta indiscriminada, de la mano de inversores extranjeros que arman una gran bola de volatilidad sobre el mercado local. No se tiene en cuenta ni por qué ni para qué, sino sólo vender. ¿Están baratas? Sí­. ¿Pueden estar más baratas? Definitivamente. Hoy los flujos mandan por sobre los fundamentals y el proceso de salida de capitales de emergentes sigue vivo", señala a La Nación el economista Gustavo Ber, del estudio homónimo.

La caí­da en el precio de los bonos en dólares pareció responder más a una segunda agenda, la doméstica, donde el refuerzo financiero de Fondo Monetario Internacional (FMI) no despejó la incertidumbre que apareja la economí­a local.

La letra chica del acuerdo, expresada en la carta de intención, introdujo nuevas dudas. Cálculos de la consultora Quantum y de Consultatio dan cuenta de necesidades de financiamiento del programa 2019 que no cierran sólo con el auxilio del fondo, en un escenario actual de puertas cerradas para mercados voluntarios externos.

"Cuando uno escuchaba al Gobierno presentar el acuerdo, la impresión era que por dos años se podí­a quedar al margen del mercado. Ahora al ver el cronograma trimestral, este no parece tan acelerado como parecí­a. Se deberán buscar el año próximo entre u$s18.000 y u$s20.000 millones. Es lo que empezó a incorporarse en la deuda y le pone un techo al precio de los bonos", señala José Echagí¼e, estratega de Consultatio.

Un informe de research de un banco internacional, que releva posiciones de fondos comunes de inversión internacionales, evidencia que hay todaví­a mucho activo de renta fija argentina en el menú de los inversores extranjeros. "Los precios actuales no reflejan una limpieza. Todaví­a hay mucha gente adentro que tiene tamaño y que aprovecha para salir cuando los precios rebotan un poco", explica Echagí¼e al matutino.

La Argentina cierra el primer semestre con un incremento en el riesgo paí­s, la sobretasa que debe pagar su deuda por sobre la variable libre de riesgo, superior a los 240 puntos básicos. En una agenda tóxica para emergentes, el deterioro en el riesgo argentino más que duplica el de Brasil y es cerca de ocho veces más profundo que el de otros emergentes como Colombia, México y Perú.

En este contexto, las recomendaciones de inversión están siempre en el corto plazo, para minimizar la exposición a vaivenes en la tasa de interés. El centro de gravedad gira en torno al Bonar 2024, que rinde un 7,4% anual en dólares. De ahí­ para abajo, el tí­tulo AO20 rinde 6,3% y el AA21, 6,9%. También las Letes, que se emitieron esta semana a una tasa de 4,45% anual.

Finalmente, una apuesta al peso para buscar retornos en dólares parece un lujo sólo para arriesgados. Aun así­, con el lente de moneda local, instrumentos con tasas por encima del 40% podrí­an hacerse lugar en las carteras de inversores con objetivos en pesos, rentabilidad que supera ampliamente el 29% de un plazo fijo tradicional.

Dentro del menú de pesos, Eric Ritondale, de Econviews, sugiere algún bono de corto plazo que ajuste por CER -inflación + cerca de 7% de tasa real- o bien el nuevo bono Dual, un último diseño de Luis Caputo en Finanzas, que paga en pesos o en dólares, según el resultado.

Por último, en la industria de fondos comunes de inversión las recomendaciones pasan por fondos de renta fija en dólares de corto plazo, que invierten en Letes y bonos cortos en esa moneda. Para quien necesita administrar liquidez en pesos, los famosos T+1 (renta fija de corto plazo), aunque golpeados durante la corrida cambiaria, son un vehí­culo para acceder a las tasas de Lebacs y otros productos en moneda local.

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