Plazo fijo tradicional versus plazo fijo UVA: pros y contras a la hora de proteger los ahorros

Plazo fijo tradicional versus plazo fijo UVA: pros y contras a la hora de proteger los ahorros
Las proyecciones de inflación y los períodos de las colocaciones son algunas de las características determinantes a tener en cuenta
Por iProfesional
13.06.2021 07.10hs Economía

Por Belén Escobar

Ante la vigencia del cepo cambiario y la aceleración de la inflación, los ahorristas buscan alternativas para mantener el poder adquisitivo. Si bien el plazo fijo tradicional siempre fue una de las opciones más conocidas y destacadas, en el último período perdió terreno, mientras que el plazo fijo UVA sumó aceptación y creció a paso firme.

Ambas opciones constituyen herramientas ligadas con métodos tradicionales de ahorro, pero presentan diferencias que, en un contexto de aceleración de precios, son determinantes a la hora de elegir entre una y otra.

Los plazos y la previsibilidad del retorno en una economía en crisis son algunos de los principales aspectos a tomar en cuenta, aseguran los especialistas.

La elección de los ahorristas se refleja en las estadísticas oficiales. Los depósitos a plazo en pesos del sector privado tuvieron una caída mensual de 0,9% en mayo, mientras que los concertados en UVA arrojaron un avance real del 16,3%, de acuerdo con los últimos datos difundidos por el Banco Central.

"Los depósitos en UVA continúan creciendo a un ritmo sostenido, aunque todavía representan sólo el 4% de los depósitos a plazo del sector privado en pesos", analizó en declaraciones a iProfesional el gerente de First Capital Group, Cristian Traut.

Los resultados de mayo tienen una explicación. La caída en términos reales en las colocaciones a plazo tradicionales responde al comportamiento del segmento mayorista, "ya que hubo una preferencia de mayor liquidez", lo que se expuso en una "menor tenencia de instrumentos a plazo y aumento de las cuentas a la vista remuneradas", señaló.

En cambio, los concertados en UVA duplicaron el registro de diciembre pasado, con un incremento en los depósitos minoristas.

Los plazos fijos UVA crecen por encima de los tradicionales, que vienen perdiendo terreno en los últimos meses

Tradicional vs. UVA: ¿cuáles son las diferencias?

"La principal diferencia del plazo fijo tradicional con el UVA es la tasa. El primero paga una tasa fija de 37% nominal anual, que baja a 34%, si se invierten más de 1 millón de pesos. El segundo paga una tasa variable que ajusta por inflación más un 1% nominal anual", detalló en diálogo con iProfesional Ignacio Morales, analista de Negocios Financieros en la consultora Wise Capital.

De ese modo, ejemplificó: "Si colocáramos a un año, suponiendo una desaceleración en la inflación, obtendríamos un 41% anual, unos 7 puntos adicionales al plazo fijo tradicional".

La otra diferencia tiene que ver con los plazos. El tradicional se puede realizar con un mínimo de 30 días y el plazo fijo UVA sólo se puede realizar por 90 y se puede cancelar a partir de los 31, pero se debe pedir con cinco días de anticipación. El lado negativo de esa decisión es que la tasa será menor y dependerá de lo dispuesto por el Banco Central, que en la actualidad es de 30,5%.

Por ello, para determinar cuál es la mejor opción, se debe tratar de proyectar de cuánto será la inflación durante los próximos 90 días y si puede haber algún cambio en la tasa del plazo fijo. Si se asume que se queda en 37%, "depende de si la inflación va a ser menor o mayor a 9,4% en ese período".

"Si es menor, conviene el tradicional y, si es mayor, conviene el UVA", puntualizó Morales.

También es clave el plazo en el que se va a precisar el dinero y se debe tener en cuenta el horizonte de inversión. "Si se cree que puede llegar a necesitar el dinero antes de 90 días, sería más conveniente realizar un plazo fijo tradicional", afirmó el analista de la consultora.

"En Wise creemos que la tasa de plazo fijo se va a mantener constante y, si bien la inflación durante el resto del año va a seguir siendo alta, se va a desacelerar producto del congelamiento de tarifas, controles de precios y el anclaje del dólar oficial", sostuvo Morales.

Ante ese contexto, explicó que por estos meses, el plazo fijo tradicional podría convertirse "en una buena opción".

Al instrumentar un plazo fijo tradicional, el inversor ya pacta nominalmente el rendimiento que obtendrá al final. "Si se opta por una colocación del tipo UVA, el inversor desconoce a priori cuál será el retorno nominal", explicó Brian Torchia, gerente de Finanzas Corporativas de Pgk Consultores.

En la medida en que la inflación se desacelere, los plazos fijos tradicionales podrían recuperar terreno

Según subrayó a iProfesional, "todo se reduce a qué tanto riesgo inflacionario el inversor está dispuesto a asumir, ya que, al hacer un plazo fijo tradicional, en caso de que haya un éxito rotundo de una política de mitigación inflacionaria, podrían darse retornos reales por encima de los obtenibles vía su homónimo en versión UVA y viceversa".

"Si el escenario resulta ser un desmadre inflacionario, el retorno real quedará fuertemente resentido y la opción ganadora será la competidora en esta contienda de alternativas", enfatizó.

Torchia destacó que "la versión tradicional otorga previsibilidad nominal", mientras que la alternativa UVA "brinda previsibilidad medida en poder de compra, aunque por tratarse de plazos con cláusula de ajuste, se encuentran gravados en el impuesto a las Ganancias a la escala progresiva que va del 0% al 35%, dependiendo del resto de los ingresos gravados que tenga el inversor".

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