¿Por qué hay que pensar diferente al momento de invertir en criptomonedas?

¿Por qué hay que pensar diferente al momento de invertir en criptomonedas?
Atraídos por las rachas alcistas, o temerosos de las abruptas caídas, los inversores comienzan a entender las reglas específicas que rigen a este mercado
Por Mariano Otálora
02.07.2021 06.37hs Economía

El mecanismo para invertir en la bolsa y para comprar criptomonedas es muy similar: puede resumirse en que una vez que se ha registrado en una determinada plataforma (exchange o broker, según sean criptos o acciones), luego se continúa por investigar qué activo resultará más interesante, y una vez reconocido se lo adquiere; o bien directamente, o puede que se lo elija para formar parte de la cartera de inversión como un derivado (ETFs, Fondos comunes, etc).

También hay similitud en el hecho de que tanto las acciones como las criptos son activos que fluctúan en sus precios y con los que se busca ganar dinero. Pero más allá de los puntos en común, lo más importante es que se trata de cosas muy diferentes. Por ejemplo el tema del tiempo. Las criptomonedas se empezaron a popularizar a mediados de la década pasada y es ahora cuando el gran público conoce su existencia. Las bolsas, en cambio, ya han sufrido caídas y golpes del orden de lo catastrófico desde hace por lo menos cien años.

Eso ha sido el determinante para que en torno a las bolsas se genere un ecosistema financiero, jurídico, y académico que todavía no llegan a existir en el ecosistema de las criptomonedas. Las acciones y los bonos -o sus derivados- son activos regulados y estudiados. Con las criptomonedas puede parecer que aún se está experimentando, con muchos países que establecen prohibiciones o intentan legalizarlas, como si se tratase de drogas y no de activos financieros.

En el marco de la primera edición 2021 del ciclo de conferencias de Mundo Dinero: "Inversiones y negocios para poner en práctica", Juan Martín Aguado, CBO de Bitex, explicó que es importante tener en cuenta que las criptomonedas tienen la característica de conformar un mercado con muchísima más volatilidad, pero que al tener sus propias reglas es necesario conocerlas antes de plantearse invertir en él. Y la mejor forma de empezar, es reconocer las diferencias con otras formas de inversión más comunes.

Una gran diferencia entre las acciones y las criptomonedas a nivel conceptual es que los criptos no otorgan intereses de propiedad o derechos de voto en la entidad subyacente. Si se posee acciones que representan el 1% del capital social de una empresa, también se posee el 1% de la empresa. Las criptomonedas tampoco otorgan dividendos (con algunas excepciones voluntarias, por ejemplo, el token emitido por la plataforma KuCoin). Aunque se debe observar que algunas criptomonedas se dividen en criptomonedas separadas. Se llama a esto un Tenedor (fork). En algunos aspectos esto puede ser visto como dividendos.

Las bolsas cierran. Aguado remarcó que los mercados en los que se puede operar con instrumentos financieros no están abiertos durante el fin de semana y normalmente cierran por la tarde, alrededor de las 5 p.m. Los exchange de criptomonedas están abiertos las 24 horas del día, los 7 días de la semana durante todo el año (incluida la Navidad).

Asimismo el CBO de Bitex señaló que el mundo cripto también tiene sus particularidades que lo diferencian en cuanto lo que se entiende por capitalización de mercado: Mientras que Bitcoin tiene una capitalización de USD 1.3 Trillones, USD 93 Billiones suele ser el promedio equivalente al volumen de negociaciones realizadas en 24 hs. El S&P, como ejemplo comparativo, tiene una capitalización mucho mayor de USD 35 Trilliones, pero el volumen de operaciones diarias es de solo USD 3 Billions. "El mercado cripto es mucho más chico pero por día opera un volumen mucho más grande·", resumió.

 

Esa particularidad está determinada por el tipo de inversor que opera en el criptomercado y de dónde proviene. Hay individuos que poseen menos del 1% de todos los bitcoins, inversores que llegan a poseer un poco más de 1% y luego las "ballenas", que son inversores que tienen más de ese 1%.

Otra particularidad del criptomercado que menciona Aguado es que, a pesar de la existencia de más de 10.000 tokens o criptomonedas, el 80% de las operaciones las acaparan las diez criptos más importantes, entre ellas bitcoin, Éther o Ripple. Así y todo, se trata de un mercado en el que hoy participan más de 100 millones de personas en todo el mundo, y hace tres meses eran solo 70 millones.

 

Existen en todo la economía global alrededor de 400 exchanges, cada uno genera su propio precio, a pesar de que el activo es el mismo. Y permiten operar en múltiples monedas. Para Aguado otra diferencia a destacar es que, a diferencia de las acciones y los bonos con sus láminas de denominación, no es necesario adquirir la totalidad de una criptomoneda. "Cada inversor puede acceder a una fracción del criptoactivo, sin necesidad de pagar por el valor de su totalidad".

Muchas veces el mercado de ciptografías se ve sacudido o impulsado cuando una personalidad famosa manifiesta que se ha posicionado en una determinada criptomoneda, más allá de estos efectos mediáticos, Aguado sostuvo que esos casos es necesario entender qué lugar ocupa ese criptoactivo en el mundo. Aguado también indicó que en el caso de las criptomonedas no hay entes centrales, tampoco hay entes reguladores, y en este ecosistema se puede ser inversor, broker, exchange u ofrecer los servicios de custodia.

Uno de los temas más importantes a tener en cuenta -según Aguado- es la cuestión del horizonte a largo plazo en el que debe pensarse la conformación de una cartera de criptomonedas. Fundamental si se tiene en cuenta la volatilidad del mercado criptográfico y cómo puede afectar la valoración de la cartera.

A la hora de invertir en criptomonedas Aguado recomienda tratar de entender cómo funciona la volatilidad en este tipo de mercados, y recordó que por ejemplo durante 2017 el Bitcoin perdió un 73% de su valor en 2018 y sin embargo al año siguiente ganó un 93%. Por lo que resulta vital comprender que en el caso de las criptomonedas se trata de inversiones a largo plazo, que en el medio pueden sufrir importantes caídas, por lo que al igual que con las acciones también será necesario componer una cartera diversificada, y señaló la manera en la que Bitcoin puede ser la que más sube ante un racha alcista en el criptomercado pero también la que más cae, por ejemplo, ante la aparición de regulaciones.

 

Por último, Aguado mencionó que las criptomonedas tienen la posibilidad de ser transferidas entre personas, un funcionamiento que las asemeja al dinero y las diferencia de las acciones y los bonos.

Aguado remarcó que una inversión en criptomonedas es más arriesgada que una inversión en acciones. El precio de una acción es fijado más correctamente por el mercado (ya que la empresa debe publicar de manera periódica estados financieros que son la base para la aplicación de diferentes modelos de valoración). Aunque, por otro lado, una inversión en criptomoneda proporciona menos "obstáculos" por los que preocuparse y el potencial para generar ganancias extremas es mucho mayor en el mundo criptográfico, fundamentalmente debido a su volatilidad.

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