La clase media quiere volver a darse "gustitos premium": ahora apuntan al bienestar y a la salud mental

La clase media quiere volver a darse "gustitos premium": ahora apuntan al bienestar y a la salud mental
En medio de la crisis económica, las familias buscan las promociones y los pagos en cuotas para seguir dándose algunos gustos. Los consumos que cayeron
Por Marysol Antón
02.09.2021 06.51hs Economía

Golpeada por la inflación y, en muchos casos, por haber padecido el recorte de sus ingresos o hasta por haber tenido que bajar las persianas de sus pymes, las familias de clase media empiezan a ver como lujo algunos consumos que, hasta antes de la pandemia, formaban parte de sus gastos mensuales.

"Luego de tantos cambios y adaptaciones en el consumo, efectivamente para el consumidor hay nuevos lujos, no solamente por un tema de desembolso, sino por lo que implica recuperar espacios de la vida cotidiana que la pandemia eliminó u obligó a transformar", analiza Ximena Díaz Alarcón, cofundadora & directora de Contenidos de Youniversal.

En ese sentido, "cine (ya sin los 2x1 para adquirir las entradas) y teatro quedaron postergados y de alguna manera recuperarlos es, efectivamente, un lujo. Lo mismo sucede aún en mayor medida con el gimnasio, que se considera un gasto adicional a lo básico de la canasta", agrega Alarcón.

Sin embargo, esta especialista pone el acento en cómo se está redefiniendo el concepto de lujo o premium en sí. "Ahora son los consumos que apuntan al bienestar, a la salud mental y al ánimo, esto se revalorizó fuertemente en pandemia. De hecho, encontramos en una encuesta reciente a nivel nacional, que 8 de cada 10 argentinos considera al bienestar como algo integral, lo que implica momentos de disfrute".

En el cine se acabaron los 2x1 y hoy muchos lo consideran un lujo.

"Por otro lado, y respecto de las compras, hay aprendizajes que se mantienen y reactivan. Por ejemplo, todo lo que se relacionan con el consumo en cuotas para ganarle a la inflación, especialmente en bienes más caros o, en modo complementario, negociar descuentos por pago en efectivo", detalla Alarcón.

Un ejemplo es lo que sucedió con el vino: creció la venta de botellas más onerosas, porque al estar más en casa la gente prefirió consumir menos, pero de mejor calidad. "Hay una marcada caída en las ventas de envases tradicionales como el tetra o damajuana, lo cual afirma el crecimiento de vinos de mediana y alta gama", afirma Alejandra Bidaseca, fundadora y CEO de Winexperts Institute de Argentina.

Y acá hay que agregar el efecto del Ahora12 o planes de financiación, y la mirada sobre los precios. "Los argentinos buscamos promociones todo el tiempo, esto está incorporado al proceso de adquirir un producto o servicio. Ya casi nadie realiza una compra sin un beneficio. Antes de pagar el consumidor se fija con que tarjeta le conviene pagar, que día y en dónde. De ahí el éxito que siguen teniendo fechas como hot sale, días de descuento en los supermercados, promociones en fechas espciales y más", detallan desde Nubi.

Nuevo concepto

"El nuevo lujo involucra como tendencia poder acceder al disfrute de modo inteligente, pagando del modo más racional y conveniente posible. Esto se da incluso en segmentos de alto poder adquisitivo, como signo de consumo smart, pero al mismo tiempo sin dejar de disfrutar", observa la cofundadora de Youniversal.

A la hora de definir un consumo el bienestar es el valor más buscado.

Y agrega: "el placer es algo que hoy los consumidores lo consideran cada vez más como parte de su bienestar, que incluye, cuando el presupuesto lo permite, pequeños o grandes consumos premium, según los perfiles y preferencias de cada uno. Estos gustos pueden ir desde una comida especial, a moda o una escapada cercana (por lo menos mientras los viajes se encuentren restringidos".

"Para la amplia mayoría la crisis produjo un impacto demoledor, no solo en las billeteras, sino también en lo emocional, produciendo síntomas ansiosos y depresivos, con el consecuente malestar psíquico", evidencia el psicólogo Ricardo Antonowicz (M.N.: 11556).

Y en este sentido analiza cómo se comporta la clase media, y cuáles son los primeros recortes. "Nuestra idiosincrasia está relacionada con depositar todas las esperanzas en la descendencia, y por esto es bastante frecuente que los padres hagan recortes sobre los consumos propios".

Esto se ve en la baja de las membrecías de los gimnasios, los spas y los cuidados estéticos en general. También en el alto porcentaje de compras de ropa y accesorios en cuotas. Incluso, son muchos los que han abandonado sus terapias o buscaron empresas de medicina prepaga con planes más económicos.