Molino Cañuelas en crisis: quiénes son los principales acreedores

Se llegó a esta instancia pese a los esfuerzos realizados de negociaciones y no obstante al consenso alcanzado con una relevante cantidad de instituciones
Por iProfesional
02.09.2021 13.20hs Economía

La fabricante de harina, galletitas, pastas y panificados, Molino Cañuelas, acaba de entrar en concurso de acreedores con una deuda que ronda los US$ 1.300 millones.

La empresa de la familia Navilli hace más de tres años que busca solucionar su problema financiero.

Según un informe del Banco Central, Molino Cañuelas se ubicaba en el cuarto puesto entre las empresas que más plata le debían a los bancos locales. En los primeros 3 lugares estaban: Pan American Energy, YPF y Vicentin.

La deuda de la compañía llegaba a los $ 27.387 millones, con 17 entidades financieras.

El principal acreedor local es el Banco Nación, con el 20,40%; seguido por el HSBC, con el 16,63%; el Santander, con el 13,27%; el Provincia, con el 12,18%.

Las restantes 12 entidades tienen el 37,52% del monto adeudado, entre las cuales figuran el Itaú, el BBVA y el Galicia.

Si se mide en dólares, la deuda con el Banco Nación asciende a US$ 55 millones; la del HSBC, a US$ 45 millones; la del Banco Galicia, a US$ 38,5 millones; la del Santander Río, a US$ 36 millones; la del Banco Provincia, a US$ 34 millones y la del BBVA, a US$ 24,5 millones.

Con respecto a los acreedores externos, Molino Cañuelas tiene al Rabobank, la Corporación Financiera Internacional (CFI), que es el brazo financiero del Banco Mundial para el sector privado, e ING.

Molino Cañuelas en crisis: quiénes son los principales acreedores

La palabra oficial de la empresa

Tal como explicó la misma empresa Molino Cañuelas en un comunicado, se llegó a esta instancia "pese a los esfuerzos realizados en estos últimos años de negociaciones, y no obstante al consenso alcanzado con una relevante cantidad de las instituciones financieras involucradas, incluida la banca nacional y organismos multilaterales".

"Con esta medida busca proteger sus activos, los puestos de trabajo directos e indirectos de la empresa y los intereses de los propios acreedores, manteniendo su estructura productiva y asegurando su continuidad operativa en todas sus plantas y establecimientos industriales y comerciales", especificaron.

Además agregaron que la firma motorizó inversiones que, en gran medida, "se cancelaban con un mecanismo de capitalización de la compañía en los mercados bursátiles local y del exterior mediante una Oferta Pública de Acciones".

"La alta volatilidad que se registraba en ese momento en las principales bolsas del mundo y la performance económica negativa de la Argentina, redundaron en una falta de interés de los mercados que obligó a la compañía a desistir del proceso. Esto, sumado a las sucesivas crisis económicas vividas por nuestro país, donde solo durante el 2018 el peso se desplomó más del 50 por ciento contra el dólar, obligaron a la empresa a postergar el pago de ciertos compromisos e iniciar un proceso privado de reperfilamiento del total de su deuda financiera", afirman en el comunicado.

En marzo de 2019, la empresa había alcanzado una suerte de acuerdo con quienes mantenía las deudas más abultadas.

"Sin embargo, la nueva turbulencia financiera registrada en el país en el mes de agosto de ese año, y la abrupta devaluación de la moneda local, sumado a la crisis mundial por el Covid en 2020 y las dificultades propias que esto generó en la Argentina provocaron un nuevo e inevitable cambio de escenario para todos los participantes de la restructuración. Incluso hizo que algunos bancos decidieran suspender su participación en dicho comité, alejando la posibilidad de obtener un acuerdo definitivo", argumentaron desde la alimenticia.

Al margen de esta combinación de variables negativas, la firma reconoce que cualquier posibilidad de acuerdo "quedó frustrada por el efecto de medidas judiciales individuales".

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