Por desconfianza, los plazos fijos le esquivan al "largo plazo"

Por desconfianza, los plazos fijos le esquivan al "largo plazo"
En agosto los plazos fijos del sector privado en pesos crecieron en términos nominales un 53% interanual, considerando promedio mensual
Por iProfesional
09.09.2021 07.17hs Economía

En agosto los plazos fijos del sector privado en pesos crecieron en términos nominales un 53% interanual, considerando promedio mensual. Mientras las colocaciones de hasta 59 días crecieron un 55,9%, las de 60 días o más lo hicieron un 42,5 por ciento.

La estimación fue realizada por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), trabajo que hizo notar la desconfianza que existe en los inversores para realizar colocaciones más allá de los 180 días, que son las que financian el crédito bancario.

Por desconfianza, los plazos fijos le esquivan al "largo plazo"

En agosto de 2021 solo el 19,8% de los plazos fijos privados en pesos fueron colocaciones a 60 días o más. De estos últimos, 8,2% corresponden a 60-89 días, 9,2% a 90-179 días, 2,3% a 180-365 días y 0,1% a más de 366 días. Mientras que en agosto del año 2000 el 42,3% de los plazos fijos privados en pesos fueron colocaciones a 60 días o más.

 

Por su parte, los plazos fijos que ajustan el capital por inflación representaron en agosto de este año el 4,3% del total de los depósitos en pesos.

Los depósitos estuvieron en el orden del 6% del PIB en algunos años, siendo el mínimo de 4,3% del PIB en los años 2010 y 2011.

Durante el año 2020, el ratio alcanzó el equivalente a 6,1% del PIB, el valor más alto de los últimos 15 años. La pandemia generó un aumento de liquidez en manos de muchos agentes económicos, siendo los plazos fijos un claro reflejo de ello.

Desde una perspectiva histórica, se aprecia una clara tendencia negativa de la participación de los depósitos a más de 60 días. Esta última alcanzó su mínimo en enero de este año, con un 17,9%.

Comparando puntualmente los meses de agosto, en el periodo 2005-2018 la participación se redujo 14,2 puntos porcentuales (de 49,7% a 35,5%, a razón de 1,1 puntos porcentuales por año). Y en los tres últimos años, la participación bajó 15,7 puntos porcentuales (6,0 puntos porcentuales en 2019, 8,2 puntos porcentuales en 2020 y 1,5 puntos porcentuales en 2021).

Resulta interesante profundizar todavía más en la composición de los depósitos. En efecto, si se analiza la estructura de los depósitos de largo plazo, clasificándolos entre los que van de 60 días a 179 días por un lado y los que van de 180 días en adelante. Sería, dicho de otro modo, el corto plazo y el largo plazo de los depósitos de largo plazo.

En ese sentido, el cambio de composición es significativo. En el mes de agosto de 2000 ambos tipos de depósitos participaban en igual cuantía, es decir 50 y 50. Con el correr de los años, fueron ganando terreno los depósitos colocados entre 60 y 180 días. En efecto, en los últimos 3 años alcanzaron el 86% de participación, quedando los de mayor plazo solamente con un 14% promedio.

La vía para evitar perder capital en manos de la inflación está dada, entre otros instrumentos, por la posibilidad de los depósitos indexados. En 2003 se introdujeron mecanismos indexatorios que permiten preservar el capital ante variaciones importantes en la tasa de inflación.

Si bien estos depósitos muestran una tendencia creciente en los últimos años, aún están lejos de su participación de 2005 (16,8% en agosto 2005 versus 4,3% en agosto 2021), pero desde el año 2017 vienen con una clara tendencia positiva.

"El principal desincentivo a las colocaciones de más largo plazo es la inestabilidad macroeconómica", sostiene el IARAF. Resulta "vital estabilizar la economía y generar las condiciones que permitan previsibilidad", agregaron desde el IARAF.

Temas relacionados