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Qué desafíos ven los analistas para la política fiscal en 2022: tarifas, jubilaciones y subsidios, variables claves

Guzmán prevé cerrar 2021 con un déficit fiscal de 3,5% del PBI, y para 2022 estimó un rojo de 3,3%. Para los analistas, el panorama luce "desafiante"
20/12/2021 - 15:20hs
Qué desafíos ven los analistas para la política fiscal en 2022: tarifas, jubilaciones y subsidios, variables claves

El ministro de Economía Martín Guzmán explicó esta semana en el Congreso los lineamientos del proyecto de ley de Presupuesto 2022, que incluye entre las pautas, un déficit fiscal primario de 3,3% del PBI, y que es uno de los principales focos de discusión en el marco de la negociación de un nuevo acuerdo con el FMI, sobre todo en lo relativo a cómo se financiará ese rojo de las cuentas públicas.

En su exposición, el titular de la cartera económica remarcó que "ha habido una reducción fuerte del déficit primario del sector público nacional". En 2020 el rojo fue de 6,4% del PBI, el nivel más elevado de los últimos 37 años, por el impacto del mayor gasto que implicó la pandemia, mientras que para este año Guzmán proyectó que el déficit cerrará en 3,5%, o sea 1 punto inferior al 4,5% estimado inicialmente.

"Más allá de la ´austeridad´ fiscal que calificó al ministro Guzmán en la primera parte del año, que incluso suscitó el reclamo de la vicepresidenta en su carta post PASO, otros factores influyeron en el sobrecumplimiento de la proyección y que conviene tenerlos presentes de cara a 2022, ya que, a priori, no estarían presentes", planteó un análisis de LCG

Entre ellos, destacó "los recursos derivados de Aporte Solidario ($320.000 millones 0,5% del PBI) y los mayores ingresos por retenciones que significó la mejora de los precios internacionales (aproximadamente $200 mil millones 0,4% del PBI)".

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Guzmán prevé un déficit fiscal primario de 3,3% para 2022.

¿Es cumplible la pauta deficitaria de 3,3% para 2022?

Respecto a la nueva pauta deficitaria 3,3% para 2022, los analistas consultados por iProfesional consideran que es "factible" cumplirla, y algunos incluso proyectan un menor desequilibrio. No obstante, advierten que el panorama fiscal luce "desafiante".

Sebastián Menescaldi, director de Eco Go, comentó a iProfesional que "dado que se prevé un déficit primario de 3,5% del PBI en el corriente año, la meta puede ser cumplible, habrá que ver si el FMI lo acepta".

El economista manifestó que "parte de la pérdida de los ingresos extraordinarios sería compensada por el menor gasto en COVID y la diferencia podría ser cubierta con una reducción de los subsidios", aunque advirtió que "sí me parece que lo complicado es el financiamiento de ese déficit".

"Limitado por el financiamiento monetario por la inexistencia de utilidades del BCRA, me parece desafiante el financiamiento neto que debe conseguir en el mercado (2,0% del PIB)", alegó.

En ese contexto, en Eco Go prevén que el déficit primario "se aproximará más al 2,6% del PIB".

Para Claudio Caprarulo, director de Analytica, un déficit de 3,3% "es factible, por caso nosotros corrimos un modelo que permite aumentando tarifas al 50% de los hogares de mayores ingresos, ahorrar 0,7% del PBI".

De todos modos, el economista evaluó que "a diferencia de lo que dice Guzmán la baja del déficit no será virtuosa por un fuerte aumento de la recaudación, sino que deberá reducir el gasto público".

"Nuestra proyección por el momento es de 3,3%, porque parece ser un objetivo negociable con el FMI y factible de realización", expresó. 

Por su parte, Fernando Baer, economista de Quantum Finanzas, coincidió en que la meta de 3,3% "es cumplible pero lógicamente dependerá de cómo se recorten subsidios y cuanto ajustan jubilaciones".

Baer estimó que el déficit fiscal "de arranque es 4% (que es descontando los ingresos extraordinarios que tuvimos este año), y suponemos que lo bajan a 2,5%" en 2022 en el marco de un acuerdo con el FMI.

También Lorenzo Sigaut Gravina, director de Equilibra, opinó que "es cumplible el 3,3% más allá de no contabilizar ingresos extraordinarios" porque "creemos que el FMI le va a pedir un esfuerzo fiscal más grande".

"Del 3,4% de déficit primario que estimamos que cierre este año, excluyendo DEGs, se lo llevaría a 2,4%. Se van a perder ingresos adicionales, sobre todo del Aporte Solidario, pero es factible que se siga reduciendo el gasto excepcional Covid lo que va ayudar, más alguna contracción de subsidios", analizó.

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El déficit fiscal de 2022 es uno de los focos de la negociación con el FMI.

Panorama desafiante

Según los cálculos de LCG, "sin contar con los otros ingresos extraordinarios (no presupuestados originariamente) con los que el Tesoro se hizo este año–Aporte Solidario y aumento de la recaudación por la mejora de los precios internacionales-, el rojo de arranque en 2022 sería de 4% del PBI".

En ese marco, la consultora afirmó que "del lado fiscal, el Plan Plurianual que presentará el ministro al Congreso y al FMI tendrá una foto de arranque comprometida".

"Si la convergencia gradual hacia el equilibrio se hace desde el nivel de déficit conseguido después de contabilizar los DEGs (2,2% del PBI), el esfuerzo demandado el año próximo será sensiblemente mayor" por lo cual supone "que se dejaría de lado este ingreso extraordinario partiendo de un déficit en torno a 3,1% en 2021".

En sintonía, la consultora Ecolatina aseveró que en materia de política fiscal "el punto de partida para 2022 es algo más desafiante si se consideran algunos efectos inerciales: el primero es que a priori no estaría el Aporte Extraordinario, lo que implica un deterioro inercial adicional de 0,5% del PBI".

"El segundo elemento concierne a la movilidad previsional, que en 2021 fue de menor a mayor: si bien en el promedio anual crecería casi 40% interanual. a diciembre el crecimiento ‘punta a punta’ superará holgadamente el 50% interanual dejando un importante efecto arrastre" para 2022", remarcó.

De acuerdo a sus proyecciones, "el gasto en movilidad aumentaría algunos puntos por encima del 50% en 2022, lo que podría implicar una leve suba en términos del PBI" y acotó que "similar comportamiento tienen los salarios: pensando en una paritaria similar a la inflación proyectada, por el efecto arrastre las erogaciones también podrían aumentar levemente en términos del PBI".

Asimismo, argumentó que "es difícil que se pueda mejorar el resultado primario por el lado de los recursos".

"Con un Congreso dividido, es poco probable que el oficialismo pueda impulsar subas normativas, especialmente luego de los aumentos realizados en los últimos dos años. Toda mejora de ingresos debería provenir por una mejora de la recaudación asociada a un mayor dinamismo de la actividad económica, lo que difícilmente suceda en 2022", fundamentó.

Por su parte, el informe de FMyA prevé que "si bien el Gobierno dijo que ajustaría ‘con más impuestos’ y no con ‘menos gastos’, es clave saber que pasará con la movilidad en jubilaciones y tarifas".

Al respecto, calculó que "la movilidad jubilatoria en 2022 subiría 55%, ya que surge del dato de salarios (proyección de 52%, 2 puntos más que Inflación 2022, de 50%) y recaudación".

"Así, de no tocarse la fórmula actual, el gasto indexado por movilidad (Jubilaciones y AUH), que hoy suman 10%PBI, la mitad del gasto total, subiría 0.3 puntos respecto a 2021", calculó

En este sentido, consideró que "en 2022 es difícil que baje porque fue lo que se licuó en 2021 y el responsable del ajuste de Guzmán".

En cuanto a la cuestión tarifaria, la consultora especuló: "Si el gobierno no ajusta las tarifas en 2022, los subsidios se incrementarían 0,7 puntos  del PBI, a 3.8%PBI, récords. Insostenible"

"Por caso, en 2022 subir 60% las tarifas promedios (que serían 3 pun-tos de inflación para 2022), bajaría subsidios 0.5%PBI", estimó.

A su vez, LCG aseguró que "del lado del gasto, el recorte más obvio, aunque no tan fácil de aplicar para la coalición de gobierno, es el de subsidios".

Según precisó, "este año el Gobierno gastará el equivalente a 3,2% del PBI en subsidios corrientes a la energía y transporte", precisó

"Por la extensión del congelamiento de tarifas, la gestión de Alberto Fernández duplicó el nivel subsidios en relación al producto respecto a lo que heredó de la administración anterior. Comenzar una reversión gradual del atraso tarifario que ya suma tres años surge como lo básico si no se tiene en cuenta los costos en términos de aceleración de la inflación, impacto social y conflictos al interior de la coalición gobernante que este tema genera", señaló

En ese contexto, sostuvo que "mantener el gasto en subsidios en términos reales demandará un ajuste de las tarifas en línea con la inflación".

"Aún con este esfuerzo, el gasto en subsidios en términos del PBI se recortaría apenas 0,1 pp (por efecto del crecimiento real de la economía)", concluyó.