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Guzmán vuelve a jugar con fuego con el FMI en medio de otra corrida cambiaria y caída de reservas

En los próximos meses, el Tesoro enfrentará una cantidad de vencimientos de pagos de deuda pública externa y el acuerdo con el FMI es clave
Por Carlos Arbía
30/12/2021 - 00,17hs
Guzmán vuelve a jugar con fuego con el FMI en medio de otra corrida cambiaria y caída de reservas

El ministro de Economía, Martín Guzmán, aseguró en una nota al diario El País de Madrid que "la Argentina está lista para llegar a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) lo más rápidamente posible" y que una vez logrado ese punto se enviará al Congreso el plan plurianual "porque la política de estabilización macroeconómica más que política de Gobierno debe ser política de Estado y los más de 20 programas fallidos que Argentina tuvo con el Fondo nunca pasaron por el Congreso", destacó.

La pregunta es si este nuevo Congreso le aprobará los lineamientos de ese Plan Plurianual para cerrar un nuevo acuerdo con el FMI. El rechazo del Proyecto de Presupuesto 2002 de hace dos semanas indica que la tarea no será fácil. También está el antecedente de la aprobación en diputados del Proyecto de Bienes Personales del oficialismo de la semana pasada que tiene que recibir la aprobación de los senadores todavía.

Cuando habla de una moneda más robusta en el futuro da un poco la idea de ciencia ficción. Guzmán debería recordar que desde que él es ministro el valor del dólar paso de 60 a 208 pesos ayer marcando un record. O Guzmán habla del oficial de 102 pesos que casi nadie ya lo puede comprar. Al parecer Guzmán no está siguiendo la evolución del mercado cambiario con un BCRA que sigue perdiendo divisas, menos que antes, y con el dólar paralelo que en los últimos días está tocando máximos históricos.

La cotización del dólar en el mercado Contado con Liquidez cayó porque el estado dejo de intervenir en ese mercado vendiendo títulos. Lo que se observa en estos últimos días del año es que una gran cantidad de agentes económicos buscan sacarse los pesos de encima para comprar dólares o bienes dolarizados. Por ahora no hay definido un esquema de política fiscal, cambiaria y monetaria como afirma Guzmán en esa nota.

En la entrevista Guzmán afirmó que "en este momento se está trabajando para que se acelere la comprensión, por parte del conjunto de accionistas del FMI, del funcionamiento de la economía argentina y de lo que constituiría un programa para darle continuidad a la fuerte recuperación económica que hoy estamos viviendo". Llama la atención que Guzmán vuelva a reiterar que los socios del FMI tienen que comprender qué le pasa a la Argentina. Al parecer es una especie de predicador en un escenario internacional donde pocos lo escuchan.

El ministro fue más allá al manifestar que "a aquellos accionistas que no están convencidos de llegar a un acuerdo con la Argentina les planteamos nuestra visión de cuál es el rumbo que va a tranquilizar la economía argentina". "Hemos definido un esquema de política cambiaria, fiscal y monetaria y un rol para el Estado, redefiniendo como invierte sus recursos para generar ventajas comparativas sobre la base de producción que agrega valor. Debería aclarar Guzmán quienes son los accionistas que no están de acuerdo con lo que plantea el gobierno para cerrar un nuevo acuerdo.

El problema más grave es que Guzmán no le cuenta a la sociedad lo que los técnicos del FMI le dicen que tiene que hacer. Es solo seguir el manual del FMI cuando un país va a pedir plata o refinanciar un acuerdo como es el caso de la Argentina. Ese manual dice: 1 equilibrar las cuentas para eliminar el déficit fiscal o sea bajar el gasto publico reduciendo subsidios económicos con aumentos de tarifas o aumentar impuestos, 2 que el BCRA empiece a acumular reservas internacionales con mini devaluaciones mensuales por encima de la tasa de inflación o un fuerte salto devaluatorio acompañado de una suba de la tasa de interés, 3 que el gobierno comience a bajar la tasa de inflación.

El economista Carlos Melconian sostiene que "Guzmán debería explicar a la sociedad que hay que hacer un ajuste para mejorar en el futuro la situación económica con la mayoría de sus variables descontroladas como la inflación y la emisión monetaria y el gasto público". Esto es que la Argentina se transforme en un país creíble para poder comenzar a pagar su deuda publica en los próximos años. Eso se logra eliminado el déficit fiscal para lograr el superávit en las cuentas públicas que le permita pagar la deuda pública en dólares con el sector privado, renovar todo lo que se pueda la que está en pesos y lograr un nuevo acuerdo con el FMI porque el BCRA se está quedando sin reservas liquidas de libre disponibilidad.

En lo que se refiere al crecimiento de la economía Guzmán explica en la entrevista que "El PBI este año va a crecer alrededor del 10 por ciento, el empleo también está creciendo con 422.000 empleos nuevos en el sector privado", y además destaco que "la recuperación es posible porque hubo una administración de la pandemia que permitió mantener vivas las capacidades y no hubo destrucción masiva de puestos de trabajo y de empresas".

Lo que Guzmán no cuenta es que el único sector que creo empleos fue el público ya que el privado sigue presidiendo puestos de trabajo. El ministro debería pedirles a sus colaboradores más cercanos que revisen las estadísticas,

El mensaje que ha dado en el reportaje al diario español es el mismo que da a los que lo quieren escuchar en la Argentina. El mismo día que esperaba conocer la investigación del FMI sobre el préstamo que en el 2018 obtuvo la Argentina en el gobierno de Mauricio Macri Guzmán, compartió un almuerzo con un grupo de empresarios en el que se abordaron las cuestiones de la negociación de la deuda, el crecimiento económico y hasta la marcha de la inflación. El ministro respaldo el trabajo que lleva a cabo el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti.

"La Argentina está lista para llegar a un acuerdo con el FMI lo más rápidamente posible", dijo Guzmán

La charla luego se centró en la deuda. Guzmán explicó que "la economía se ha ido acomodando a pesar de lo que ocurre en el frente financiero". Esta explicación no se entiende y además les aclaro a los empresarios que la principal tensión que tenemos en el frente externo es el FMI. Uno de los empresarios que asistió a la reunión pregunto "Si el FMI es el principal foco de tensión porque la Argentina no cierra un nuevo acuerdo para sacarse de encima ese problema". El ministro dejo la respuesta para otro momento.

Resulta increíble que, en una negociación tan importante, que compromete las relaciones internacionales y de deuda Guzmán no cierre ese acuerdo definitivamente. Lo que Guzmán no puede hacer desde el punto técnico es meter la política local en el análisis económico porque el error del gobierno anterior de endeudarse siquiera sin saber si iba a poder pagar es parte de los supuestos.

En ruedas con empresarios en los últimos días el ministro defiende el trabajo del secretario de Comercio Roberto Feletti para estabilizar las expectativas de inflación que hoy superan el 50 por ciento anual. Guzmán manifiesta frente a los empresarios que hay estabilizar las expectativas de inflación. En qué valor en el 50 que muestra la economía o en el 33 por ciento anual que proyectaba el Presupuesto 2022. El acuerdo de precios 2022 para frenar la inflación es una de las objeciones que plantean los técnicos del FMI que ubican a la emisión monetaria para financiar el déficit fiscal como uno de los principales problemas. No están de acuerdo con la teoría de la multicausalidad de la inflación del ministro.

¿Que pasara cuándo el Congreso de la Nación tenga que aprobable el Plan Plurianual si todavía no le aprobó el del 2022? ¿Hay voluntad entre el Gobierno y FMI para lograr un acuerdo? ¿Existe la posibilidad que la Vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner quiera voltear un acuerdo como ocurrió en junio de 2014 con los holdouts en su gobierno? ¿Qué chances tiene la Argentina de cumplir con ese acuerdo en los próximos años?

En los próximos meses el Tesoro enfrentara una cantidad de vencimientos de pagos de deuda pública externa que tiene tres momentos. Hasta marzo próximo, será el momento de la negociación con el Fondo porque en enero se agotarán los DEGS en el BCRA y para no incurrir en atrasos con el organismo habrá que usar reservas que no hay. En febrero, vencen intereses, pero en marzo aparece el primer vencimiento grande casi impagable hoy.

Luego hay un segundo momento de la caja en lo que resta de 2022 y todo 2023. Acá se concentra la gran cantidad de vencimientos del crédito por u$s45.000 millones que el Gobierno de Mauricio Macri tomo en el 2018 con el FMI. Es el momento de tener un acuerdo y cumplirlo para enlazar cada vencimiento con un desembolso equivalente del organismo. Está claro que a partir de la PASO 2023, un acuerdo puede quedar en suspenso tal como sucedió en 2019) en función de cuál sea el desenlace electoral y cómo se dé la transición.

Por ultimo a partir de 2024, con un nuevo mandato presidencial, la situación de la caja tomará rumbo que será un tercer momento. Desde ese momento los vencimientos con el FMI empezarán a equipararse con los vencimientos de los bonos reestructurados en septiembre de 2020 con los bonistas privados. Por lo tanto, el acuerdo con el FMI será una solución parcial para la cuestión de mantener performing la deuda del Tesoro.

Estas limitaciones de caja pasan por la falta de acceso al crédito como por la falta de reservas del BCRA. Ambos elementos seguirán seguramente condicionando al Tesoro en el corto y mediano plazo. Es probable que el ministro no tenga mucho tiempo más para seguir jugando con fuego con el FMI como lo viene haciendo desde hace casi un año y medio.

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