A cuánto debería bajar la inflación para que se cumpla el último compromiso de Martín Guzmán con el FMI

El ministro firmó un compromiso para que sea de un 62%, como máximo. La tarea parece imposible. La visión del ministro y de Miguel Pesce
Por Claudio Zlotnik
21/06/2022 - 13,00hs
A cuánto debería bajar la inflación para que se cumpla el último compromiso de Martín Guzmán con el FMI

La última previsión de Martín Guzmán es que la inflación de este año tendrá un tope del 62%. Casi el doble de lo que había anunciado en el proyecto de Presupuesto que envió al Congreso en septiembre del año pasado, y que el Congreso nunca votó. Pero esa no es la cuestión ahora. ¿Es posible, en todo caso, que pueda cumplirse esa flamante proyección oficial?

La conclusión es que resulta muy difícil. Por no decir imposible. Una aproximación: para que la inflación de este año sea del 70% (8 puntos por encima de lo que dice Guzmán), el IPC de acá a fin de año debería ubicarse en el 4% mensual.

Está claro que resulta muy complicado que, aun en un caso de descenso de la dinámica inflacionaria, el índice pueda llegar a ese nivel mensual. 

De hecho, para este mismo mes, las principales consultoras que miden la evolución de la inflación semana tras semana prevén que el IPC rondará, otra vez, el 5% en junio. Básicamente porque, además de las subas en los alimentos, habrá que contabilizar los nuevos ajustes en las tarifas de los servicios públicos.

La última previsión de Martín Guzmán es que la inflación de este año tendrá un tope del 62%
La última previsión de Martín Guzmán es que la inflación de este año tendrá un tope del 62%

La apuesta oficial

El Gobierno está jugado a que baje el índice inflacionario. Apunta a que la inflación de junio empiece con "4", y deje atrás la zaga de índices que en marzo y abril tuvieron un número "6" por delante -6,4% y 6,0% respectivamente- y un "5" en mayo (5,1%).

Martín Guzmán y Miguel Pesce están convencidos de que necesitan dar una señal de que la dinámica inflacionaria no se estabilizó por encima del 5%. Sino, más bien, que muestra una tendencia clara a la baja.

"Es muy importante para nosotros demostrar que la inflación va para abajo. Después hablamos de la velocidad que logremos, en medio de una guerra y un alza de la inflación mundial", argumenta un funcionario clave del gabinete económico a iProfesional.

Dos razones

El ministro Guzmán y el titular del BCRA, Miguel Pesce, creen que es posible una desaceleración inflacionaria. Y que hay dos razones para que este mes vuelva a mostrar una baja: 

Desaceleración de la inflación de los alimentos. El Gobierno tiene la información que en las primeras dos semanas del mes, los incrementos en los precios de los productos de la canasta básica se han enfriado. Que son inferiores a los de semanas previas, a partir de que estalló la guerra en Ucrania.

De ser así, esta realidad sería clave para mostrar un incremento más bajo en el costo de la canasta básica alimentaria, clave en la medición de la pobreza y en la indigencia. En las próximas horas, el Indec informará que el costo de la canasta básica total sobrepasará los $100.000. Un monto al que gran parte de las familias argentinas no alcanzan a ganar cada mes.

Guzmán y Miguel Pesce están convencidos de que necesitan dar una señal de que la dinámica inflacionaria no se estabilizó por encima del 5%
Guzmán y Pesce están convencidos de que necesitan dar una señal de que la dinámica inflacionaria no se estabilizó por encima del 5%

La segunda cuestión se vincula con las sucesivas alzas de las tasas de interés que aplicó el Banco Central.

En el gabinete económico suponen que esas alzas en el costo del dinero "no serán inocuas en el corto plazo". Básicamente porque creen que "la gente a la que le queman los pesos en las manos y los gastan por la elevada inflación, van a poner ese ahorro en los bancos", dice convencido un funcionario clave del equipo económico.

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