Por qué este año en Argentina se comerá cada vez más asado brasileño
Las importaciones de asado brasileño se van a duplicar este año, lo que se constituiría en un récord, de acuerdo a las proyecciones privadas del sector ganadero.
Esta posibilidad es una reacción directa del propio sector a los constantes aumentos de los precios de la carne.
Los denominados "cortes populares" se incrementaron el doble que la inflación durante 2025 —en torno al 70% promedio—, mientras que los primeros monitoreos de este año dan cuenta de nuevas alzas, a pesar de que el nivel de consumo se encuentre contenido.
Las importaciones de carne de Brasil pueden dispararse este año
Andrés Costamagna, reconocido consultor ganadero y director de la Sociedad Rural, dijo a iProfesional que este año las importaciones de carne treparán a por lo menos 120.000 toneladas.
Sería una duplicación respecto de las 61.000 toneladas compradas a lo largo del año 2025.
En efecto, el año pasado ingresó asado desde Brasil, que llenó las heladeras de algunas cadenas de supermercados.
En algún momento del año, cuando el kilo de asado había superado los $13.000 y en algunas cadenas ya se vendía más cerca de los $15.000/$16.000, hubo cadenas minoristas que ofrecieron asado brasileño a $10.000 por kilo.
Según el INDEC, el kilo de asado se vendió a $15.100 en diciembre del año pasado.
La suba de precios, entre las claves
En diálogo con iProfesional, Costamagna explicó que las subas de los precios responden a una fase de transición donde los productores retienen cabezas de ganado para recuperar el stock perdido en años anteriores.
Ante esta menor oferta y la apertura de mercados internacionales, el consumo interno se verá tensionado, impulsando a los argentinos hacia alternativas más económicas como el cerdo y el pollo.
El experto destacó que, aunque las importaciones desde Brasil ayudarán a cubrir el déficit, entre la producción y el consumo de carne de los argentinos, los valores no se estabilizarán hasta que la inversión productiva madure.
"La falta de políticas claras en el pasado limitó el crecimiento de las cabezas de ganado, afectando la disponibilidad actual del producto", concluyó Costamagna.
Tras años de desincentivos y sequía, el stock ganadero cayó de 55 millones de cabezas en 2018 a unas 51 millones al cierre del año 2025.
Con crisis de stock en potencias como Estados Unidos y Europa, y un consumo creciente en el sudeste asiático, Argentina se encuentra ante una oportunidad exportadora que tensiona el mercado interno.
Inflación en Argentina: los próximos aumentos de la carne
Según los especialistas del sector, 2026 será un año de "transición" en el que el precio de la carne vacuna experimentará aumentos que se situarán aproximadamente en un 35 por ciento.
Un porcentaje que estará por encima de la inflación proyectada, que se sitúa entre 10 y 15 puntos por debajo.
Aunque este incremento es menor al 70% registrado en periodos anteriores, marca un ajuste significativo derivado de la necesidad de recuperar el stock ganadero por parte de los productores, en un contexto de expansión de las exportaciones.
"Actualmente, el productor encuentra mayor rentabilidad llevando el peso de faena de los animales a unos 420 kilos en lugar de 300 kilos, lo que demora la entrada de carne al mercado interno", refrendó Costamagna.
En este contexto, por una cuestión de estacionalidad, se esperan los saltos en los precios en los meses de marzo, septiembre y un pico "de manual" en diciembre.
Uruguay y Paraguay, en la mira del mercado
Este año ya no habrá "tiras" de asado exclusivamente desde Brasil. También comenzaron las compras de asado uruguayo y paraguayo, que también llegan a la Argentina a precios más baratos.
"La carne en los supermercados es un producto gancho que tracciona ventas", dice Costamagna.
Por otra parte, hay una realidad. "Hoy el novillo argentino es el más caro del Mercosur, el asado brasileño es el más barato de la región. O sea, si es por el precio, los brasileños nos pueden vender carne sin problema".
"Hoy como Argentina quedó cara en dólares, el brasileño puede liquidar el asado y competir con nosotros; lo puede hacer también con cerdo, leche, pollo, con casi todo. En carne vacuna, solo nos manda el asado porque el resto de los cortes los vende mejor, a precios más elevados, a otros destinos", concluye Costamagna.