Después de décadas, una marca emblemática de supermercados vuelve a competir en la Ciudad e inaugura otro local
El regreso de Supercoop a la Ciudad de Buenos Aires no responde solo a una recuperación simbólica de una marca histórica, sino a una estrategia económica orientada a ganar participación en el mercado minorista en un contexto de consumo retraído y fuerte competencia entre cadenas. Tras la reciente reapertura en Caballito, la cooperativa proyecta nuevas sucursales en barrios clave y en el interior bonaerense, apoyada en activos propios y alianzas estratégicas.
Según el cronograma que manejan las autoridades de El Hogar Obrero, en los próximos meses se inaugurará un tercer local en Balvanera, sobre la calle Perón, mientras que el 28 de febrero abrirá una nueva sucursal en Saavedra, en la intersección de Manzanares y Balbín. A estas aperturas se suma un desembarco en Lobos, provincia de Buenos Aires, que operará bajo la marca Cooperativa Obrera, socio estratégico de la cadena.
Activos inmobiliarios y reconversión de locales
El plan de crecimiento se apoya en un factor central: la disponibilidad de inmuebles propios en la Ciudad, muchos de ellos construidos durante el período de mayor expansión de El Hogar Obrero. Durante años, esos espacios fueron alquilados a operadores privados, generando ingresos estables pero limitando la operatoria directa. Con el vencimiento de esos contratos, la cooperativa avanzó en un proceso de reconversión inmobiliaria, orientado a volver a explotar los locales bajo gestión propia.
"El desafío es reinstalar el cooperativismo de consumo en la Ciudad con un formato eficiente, de cercanía y con estándares comerciales actuales", explicó Néstor Fiumano, presidente de El Hogar Obrero. El objetivo, según señaló, es optimizar activos existentes y reducir costos estructurales en un mercado cada vez más ajustado.
Impacto económico de la reapertura en Caballito
La reapertura del Supercoop en Caballito funcionó como prueba piloto del nuevo esquema operativo. El local generó 27 puestos de trabajo directos y registró una fuerte respuesta inicial del público: en su primera jornada se contabilizaron alrededor de 2.000 operaciones, un nivel de demanda que superó las proyecciones iniciales.
Ubicada en Avenida La Plata al 500, la sucursal cuenta con poco más de 300 metros cuadrados, cocheras gratuitas por una hora y una oferta de productos que combina marcas propias, primeras marcas y líneas alternativas, una estrategia orientada a sostener volumen de ventas en un contexto de alta sensibilidad al precio.
Alianza estratégica y escala operativa
La reapertura se inscribe en una alianza entre El Hogar Obrero y la Cooperativa Obrera, una entidad con base en Bahía Blanca que cuenta con experiencia en gestión de supermercados cooperativos a gran escala. El acuerdo permite compartir logística, abastecimiento y know how comercial, mejorando condiciones de compra y competitividad frente a grandes cadenas.
Durante el acto inaugural participaron autoridades del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), quienes destacaron el rol del cooperativismo como actor económico complementario en el sistema de comercialización de alimentos.
Fundada en 1905 por referentes del socialismo argentino como Juan B. Justo, El Hogar Obrero llegó a convertirse en una de las cooperativas más importantes del país. En su etapa de mayor crecimiento, Supercoop superó las 300 sucursales y empleó a 14.500 trabajadores. Sin embargo, la crisis de fines de los años ochenta, el impacto del Plan Bonex y la apertura económica derivaron en su colapso y posterior concurso preventivo.
El proceso de reordenamiento se extendió durante décadas y permitió estabilizar la estructura financiera de la entidad, sentando las bases para una reconstrucción gradual de escala, sin recurrir a endeudamiento agresivo.