La recaudación cayó fuerte en términos reales durante enero: qué impuestos explican la baja
La recaudación tributaria mostró en enero un desempeño claramente negativo en términos reales. Según informó la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), los ingresos totalizaron $18,33 billones, lo que implicó una caída real interanual del 7,6%, en un escenario marcado por la debilidad de la actividad económica. En términos nominales, la recaudación creció 22%, muy por debajo de la inflación del período.
Este deterioro de los ingresos tuvo un impacto directo en la coparticipación: los envíos automáticos a las provincias se retrajeron alrededor de 8% real, lo que agrega tensión fiscal a las negociaciones del Gobierno con los gobernadores, especialmente en el marco del debate por la reforma laboral, que incluye una rebaja del Impuesto a las Ganancias para las empresas.
ARCA: por qué cayó la recaudación en enero
Desde ARCA explicaron que buena parte de la baja se explica por la merma en los derechos de importación, en comparación con enero del año pasado, cuando esos recursos habían tenido un fuerte salto. De manera implícita, el organismo reconoce que la economía muestra menor dinamismo, ya que una fase de crecimiento suele venir acompañada por mayores niveles de importaciones.
En el caso del Impuesto al Valor Agregado (IVA), los ingresos alcanzaron $6,2 billones, con una suba nominal del 16,4%. El IVA impositivo avanzó 28%, mientras que el IVA aduanero registró una caída del 7,6%, reflejando el enfriamiento del comercio exterior y del consumo asociado.
Por su parte, el Impuesto a las Ganancias aportó $3,4 billones, con un incremento nominal del 32,4%, lo que en términos reales representa un nivel prácticamente similar al del año pasado, sin mejoras significativas en la recaudación ajustada por inflación.
El Impuesto a los Créditos y Débitos bancarios, uno de los tributos más ligados al pulso inmediato de la economía, también se mantuvo estancado en términos reales. En enero recaudó $1,4 billones, con una suba nominal del 31,9%. A diferencia del IVA, este impuesto refleja la actividad del mismo mes, por lo que funciona como un termómetro más directo del nivel de transacciones.
La recaudación de la Seguridad Social tampoco logró escapar al deterioro. En términos nominales creció 27%, frente a una inflación estimada en 32% para el período (según la Fundación Libertad y Progreso), lo que implicó una baja real. El total recaudado fue de $5,4 billones, afectado por el retraso salarial y la caída del empleo registrado en el sector privado.
En cuanto a los derechos de exportación, los ingresos aumentaron apenas 21%, hasta $426.834 millones, muy por debajo de la evolución de los precios. Desde ARCA señalaron que influyó la rebaja de retenciones al sector agropecuario. Los derechos de importación, en tanto, crecieron solo 14,8% nominal, con una recaudación total de $571.440 millones.
Finalmente, el Impuesto a los Bienes Personales tuvo un aporte marginal: generó $54.758 millones, con un incremento nominal del 14,2%, confirmando su escaso peso relativo dentro del esquema tributario actual.