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ALERTA

Acuerdo con Estados Unidos: De Pablo respaldó la apertura, pero lanzó una advertencia clave al Gobierno

El economista, cercano a Javier Milei, defendió la apertura económica y analizó los desafíos que enfrenta el país dentro de la mayor competencia externa
09/02/2026 - 13:33hs
Juan Carlos de Pablo

El economista Juan Carlos de Pablo, cercano al presidente Javier Milei, analizó el acuerdo comercial y de inversiones anunciado entre Argentina y Estados Unidos, defendió la apertura económica y puso el foco en los desafíos internos que enfrenta el país en un escenario de mayor competencia externa. Además, se refirió a la reforma laboral y a la polémica en torno al INDEC, tras la salida de Marco Lavagna.

En declaraciones radiales, De Pablo evaluó el impacto potencial del entendimiento bilateral sobre la economía local y el sector productivo, y señaló que este tipo de acuerdos suele generar reacciones contrapuestas dentro del empresariado. Mientras algunos actores ven en la apertura una oportunidad para ampliar mercados y exportaciones, otros observan con cautela el aumento de la competencia con bienes importados.

La defensa de la apertura comercial

Desde una mirada general, el economista respaldó la lógica de la apertura y cuestionó la idea de que el comercio internacional implique ganadores y perdedores en términos absolutos. "La apertura comercial no es un juego de suma cero; hay una ganancia neta", afirmó, al sostener que el intercambio puede beneficiar al conjunto de la economía.

En ese sentido, De Pablo remarcó que los acuerdos comerciales pueden contribuir a mejorar la eficiencia, ampliar la oferta y generar incentivos para la inversión, siempre que estén acompañados por políticas internas consistentes.

La advertencia al Gobierno: costos y competitividad

Recién al profundizar su análisis, De Pablo introdujo una advertencia directa a la política económica. Según explicó, los acuerdos comerciales dejan al descubierto con mayor claridad las desventajas estructurales que enfrenta la producción local frente a los bienes importados.

"Un acuerdo comercial le mete más presión a revisar todas las razones que descolocan a la producción local frente a la importación: impuestos, gasto público, regulaciones, juicios laborales y restricciones de todo tipo", enumeró. Y fue contundente al resumir su planteo: "Urge revisar la cancha inclinada con más razón que antes".

Para el economista, la apertura externa debe ser coherente con el resto de las decisiones económicas. De lo contrario, advirtió, los beneficios del acuerdo pueden diluirse si no se corrigen los costos internos que afectan la competitividad del sector productivo.

Reforma laboral y el foco en el riesgo judicial

Al abordar la discusión sobre la reforma laboral, De Pablo trasladó el eje hacia el comportamiento del empresariado, en especial de las pymes. Según sostuvo, en el contexto actual la principal preocupación no pasa por el nivel de los salarios o las cargas sociales, sino por el riesgo asociado a los juicios laborales.

"Si el problema es el riesgo judicial, los cambios legales pueden tener un efecto muy limitado", señaló. En esa línea, consideró que cualquier reforma debería contemplar no solo modificaciones normativas, sino también el funcionamiento de los tribunales y la previsibilidad del sistema.

De Pablo explicó que la decisión de contratar personal responde a una combinación de expectativas de venta, costos y riesgos. "Un empresario toma gente si cree que va a vender más, pero se frena si siente que contratar es comprarse un problema a futuro", graficó.

El INDEC y el ruido político

La entrevista también incluyó una referencia a la salida de Marco Lavagna del INDEC y a la postergación de los cambios en la metodología del índice de precios. En ese punto, De Pablo se mostró sorprendido y advirtió que, en un contexto político sensible, la decisión puede ser utilizada por la oposición para cuestionar la credibilidad del Gobierno.

"Se lo van a recordar por mucho tiempo", ironizó, al aludir al impacto político del tema. Según planteó, existía la expectativa de que la discusión se cerrara con la implementación del nuevo índice.

"Uno suponía que esto terminaba con la implementación del nuevo índice. Si ahora se plantea una espera de varios años más, no es dramático, pero sí llamativo", concluyó.

En síntesis, De Pablo respaldó la apertura y el acuerdo con Estados Unidos, pero dejó una advertencia clara: sin una revisión profunda de los costos internos y las distorsiones estructurales, la mayor competencia externa puede profundizar las asimetrías que hoy enfrenta la economía argentina.