• 26/2/2026
ALERTA

Importaciones al rojo vivo: el dineral que se ahorra el campo comprando tractores en China

La apertura comercial impacta en todos los rubros. Es el tiempo del agro donde un productor misionero ahorró u$s38.000 por un tractor 0 km
26/02/2026 - 16:40hs
tractorazo

Durante años los consumidores fueron rehenes de la avaricia insaciable de la mayoría de los industriales radicados en el país, que ponían los precios que querían al existir trabas arancelarias para importar productos similares que posibilitara una competencia que impactaría en los precios.

La administración Milei decidió terminar con el "vivir con lo nuestro", lema mal utilizado por los industriales locales, del recordado economista Aldo Ferrer, que trocó en "aprovechémonos de los nuestros".

Los ejemplos son demasiados. Desde el sincericidio de un productor de neumáticos, pasando por la industria textil, por la que había que sacar un crédito en el Banco Nación para comprar un pantalón o un par de zapatillas, las herramientas tecnológicas, como smarth phones, laptops, tablets, fundamentales para trabajar en la cuarta revolución industrial que atraviesa la humanidad, y otros rubros.

El campo compra tractores en China y los encarga por WhatsApp

Todos sintieron el cimbronazo de las medidas adoptadas por el Gobierno. Y, en el campo. Productores que sienten a la patria ponen en primer lugar a la industria nacional. Les quieren dar una oportunidad antes de averiguar por maquinaria de China, India o de segunda mano de Estados Unidos. Y, hacen consultas y van al concesionario para adquirir un tractor, pero los precios que escuchan los dejan congelados y terminan optando por hacer un curso rápido para importar tractores.

Es lo que le ocurrió a Ricardo Ranger. Misionero, histórico referente de la actividad citrícola en la región mesopotámica. Un productor que nunca esquivó las políticas erradas del kirchnerismo y el asistencialismo que vaciaron al campo de trabajadores rurales. Las denunció a todas y hoy está en una cruzada para frenar la delincuencia en los terrenos que va en aumento. 

Pero, esta vez, confesó a iProfesional que no puede entender lo que sucedió cuando fue a comprar un tractor frutero para su producción.

"Comenté el hecho a la prensa local y ahora lo hago con ustedes que son nacionales", comenzó Ranger. "No estoy de acuerdo con la apertura indiscriminada que hace el Gobierno, pero Milei algo de razón tiene porque en nuestro país todo es carísimo y realicé una averiguación por el mismo producto que estoy buscando en China y te los venden mucho más barato, con tecnología de última y con gran atención al cliente. Es increíble".

Para Ranger fue una novedad el trato recibido por la empresa China generado a distancia a través de internet. "Tengo 45 años de experiencia y nunca pensé que me iban a atender con la diligencia con la que lo hicieron por todo lo que se habla de China". 

Ranger, ingeniero agrónomo, buscó las características y precio de un tractor frutero de 90HP. "Pregunté y me pasaron un precio de 9.500 dólares por la máquina, también me pasaron la alternativa del mismo tractor con cabina cerrada y aire acondicionado a 11.200 dólares. Me contestaron a las 24 horas, solicitándome que hablara a un determinado número de WhatsApp, y todo en español".

"¿Sabés cuanto piden aca en una concesionaria de tractores Ferguson o Valtra? El mismo tractor cuesta 50.000 dólares y la verdad es que si intentás llamar a la fábrica, seguro que no te dan ni pelota, te mandan a la mierda", graficó Ranger. "Los chinos también me explicaron que como en un contenedor pueden caber hasta dos tractores, me pueden hacer precio si adquiría dos unidades", indicó el productor.

O sea con 50.000 dólares podría llegar a comprar cinco tractores fruteros con aire acondicionado.

Diferencias enormes de precios en la región

Pero no hay que irse a China para comparar precios. No habría zapato que alcance si se siguiera el consejo de Lita de Lazzari "...camine, camine" si habría que ir a China a buscar todo. Con ir a Uruguay alcanza.

En un sitio de stream de la publicación agrofy se entrevistó al gerente general de Rempujón, Mauricioi Geymonat, que dirige un taller de reparaciones de maquinaria agrícola, y señaló que la brecha de precios entre Argentina y Uruguay es visible y contundente en el rubro analizado. Según  Geymonatla misma máquina puede costar hasta un 60% más en Argentina que en Uruguay, una diferencia que marca el ritmo de renovación tecnológica en ambos países.

La razón hay que encontrarla en el Estado, como siempre. "En Uruguay la maquinaria agrícola está exenta de impuestos, mientras que en Argentina la carga tributaria es mucho más alta. Traemos la misma máquina a los dos países y en Argentina termina saliendo un 60% más. A eso se suman tasas de financiamiento elevadas, que hoy frenan la toma de crédito y ralentizan las decisiones de compra del productor argentino", aseguró.

La Fundación Mediterránea también se ocupó del tema y posó su mirada comparativa en Brasil y los Estados Unidos.

Comprar un tractor o una cosechadora resulta más caro en Argentina que en Estados Unidos, Brasil y otros países de la región.

Desde el IERAL, Franco Artusso y Tobías Lucero, señalaron que, "Argentina exhibe precios un poco más altos en dólares para la mayoría de los insumos relevados, incluso, tratándose de bienes comercializables internacionalmente".

Y, desglosaron:

Tractores

En el caso del tractor de 200 CV, el valor registrado en Argentina fue de u$s241.085 y se ubicó 27,4% por encima de la media de los otros cuatro países (U$S 189.222).

La mayor diferencia se observó en la comparación con Uruguay (+49,3%), en tanto que el margen más bajo se verificó respecto a Estados Unidos (+1,6%).

Cosechadora

En el caso de las cosechadoras, también Argentina se posicionó en lo más alto de la tabla,  con un precio relevado de u$s687.787 por equipo y una diferencia de +8,9% en relación al promedio de los otros cuatro países (u$s631.444).

En este caso, la diferencia de precio más importante fue con Uruguay (+10,9%), en tanto que la menor disparidas se observó con Brasil (+6,0%).

Algunos sectores hablan de industricidio, otros de reconversión de actividades productivas. En el medio quedan los trabajadores industriales sin trabajo y con una nueva ley laboral que no les beneficiará en lo más mínimo, por el otro, los consumidores y usuarios, por más que quieran poner el hombro como cuenta Ricardo Ranger no pueden hacerlo sin fundirse. 

No hay dudas. En un época dominada por el comercio global, las trabas al comercio significan una regresión a tiempos idus.

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