Cuidado con sacar un crédito personal en Frávega, Megatone o Cetrogar: el interés puede superar el 1.000%
Se acabó la época en la que financiar la compra de un electrodoméstico era algo accesible. Al alcance de la mano. Al menos por ahora.
Los créditos ofrecidos por esas cadenas comerciales trepan, en algunos casos, por arriba del 1.000% anual, según consta en las páginas de los propios negocios.
Un valor prohibitivo, que ni siquiera puede compararse con la evolución de los ingresos de los clientes de esos mismos comercios. Ni con la inflación esperada para los próximos meses.
Tasas voladoras
Hoy en día, las cadenas comerciales sufren una caída en las ventas -que debería impulsar naturalmente un relajamiento en el otorgamiento de financiamiento- pero en simultáneo vienen observando un incremento notable en la morosidad de sus clientes.
Como sucede con el sistema financiero, que se vuelve más renuente a medida que crece el índice de morosos, en estos casos también hay una resistencia a dar créditos baratos.
Al contrario, los comerciantes recargan a sus planes de financiación un nivel de riesgo extremo que vuelve imposible la salida por el lado de los créditos.
Alguno ejemplos:
- RED MEGATONE: Por un crédito personal cobran un costo financiero total (CFT) de entre 691% y 1.082,8% anual. En el ejemplo que la propia red pone en su página web asegura que, en este último caso, por cada millón de pesos otorgados a 24 meses debe abonarse una cuota mensual de $203.667. Es decir: dan $1 millón y el cliente termina devolviendo $4,9 millones. Casi cinco veces más. Implica una tasa mensual en torno al 22%.
- CETROGAR: Cobran por un préstamo personal hasta el 1.147% anual. En este caso implicaría que por cada millón de pesos debe abonarse una cuota mensual cercana a $238.000. El cliente debe reintegrar $5,7 millones, casi seis veces el monto otorgado.
- COPPEL: El CFT de un préstamos asciende al 880% anual, según promociona el propio comercio. Si el préstamo se utiliza para comprar ropa en ese comercio, el CFT asciende al 451,6% anual. Y al 250,6% anual si se destina a la adquisición de muebles.
- FRAVEGA: Las compras financiadas en este comercio tienen un CFT del 760,9% anual. En la propia página web de la empresa consta que, frente a una compra de $1,5 millón financiada a 12 meses debería abonarse una cuota mensual de $262.417. Es decir, el cliente terminará devolviendo $3,1 millón al cabo de un año. Algo más del doble de lo que gastó originalmente. Para sacar un crédito personal Frávega cobra un costo financiero total del 815,5%. Es decir, que por $500.000 otorgados, el cliente debe pagar a lo largo de 12 meses una cuota de $107.657. Transcurrido el año, habrá reintegrado un total de $1.291.000; es decir, casi el triple del monto original del crédito.
Morosidad en aumento
Con semejantes costos financieros, no llama la atención que la morosidad en el sector de los electrodomésticos se haya disparado en los últimos tiempos.
Durante el último año, la morosidad de las financiaciones para las compras de electrodomésticos más que se duplicó: pasó del 14,8% al 41,2%, de acuerdo a cifras del Banco Central.
Como puede observarse en los ejemplos de más arriba, ese salto se dio en medio de un recalentamiento de las tasas de interés en un contexto de contracción del poder adquisitivo de los consumidores.
De hecho, las ventas de electrodomésticos —medidas en unidades— cayeron nada menos que 18,6% al comparar el último trimestre de 2025 con el mismo período del año anterior.
La última mala noticia del sector la dio la fábrica Peabody, que en las últimas horas formalizó una convocatoria de acreedores.
Sin embargo, la crisis no es excluyente de los fabricantes. Las cadenas comerciales sufren niveles de morosidad nunca vistos. Y es generalizada.
Ventas en rojo
La crisis se produce en un momento especial: por las caídas en las ventas, tanto los fabricantes locales como las cadenas comerciales ajustaron sus márgenes al máximo.
De hecho, hoy en día lo que sucede en el rubro de los electrodomésticos es difícil de hallar en otro lado. Los precios de esos productos cayeron 6,6% en promedio, de acuerdo al relevamiento del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
"El IPC nacional creció durante 2025 un +31,5% mientras que el IPC Electrodomésticos de CABA cayó -6,6%", recopiló la consultora Vectorial en un reporte sectorial.
La explosión en la morosidad en el marco de una caída en las ventas en un nicho clave para el consumo de las familias habla a las claras del golpe en los bolsillos de los consumidores.
Para tener una idea: la morosidad del 41% que en promedio existe en las cadenas de electrodomésticos se compara con el 22,8% del crédito no bancario, que midió la consultora Eco Go.