Caputo tiene nuevo asesor y bancos palpitan medidas: ¿bajan las tasas y habrá un giro en el plan?
Javier Milei ya dejó en claro que no piensa cambiar: durante el fin de semana volvió a la carga contra los empresarios Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla. Al dueño de Fate y de Aluar lo acusó directamente de "empresario prebendario y extorsionador".
De Rocca volvió a insinuar que el Grupo Techint se benefició con otros gobiernos, con quienes llegaba a tratos comerciales para venderle caro al Estado.
Milei está convencido de que la trayectoria económica será positiva. Admite que hay sectores que pierden en la carrera, pero espera que sean mayoría los ganadores.
"Si usted está shockeando la economía con reformas estructurales todo el tiempo, no puede pretender que no haya sectores que desaparezcan", señaló durante una entrevista radial y concluyó: "Obviamente que a algunos les va a ir muy bien y a otros, si no se adaptan, les va a ir mal".
Luis Caputo tiene nuevo asesor: bancos en alerta
Más allá de las declaraciones oficiales, en los bancos locales -y también en Wall Street- hay preocupación por la demora de la economía real en mostrar una reactivación pujante.
Los analistas financieros consideran que -tras siete meses de contracción real en la recaudación de impuestos- al Gobierno no le quedará otra chance que concretar nuevos ajustes al gasto para cumplir con el ancla fiscal, el primer mandato de la administración Milei.
Es un escenario que, para los bancos de inversión, luce preocupante. Por eso, durante las últimas semanas se sucedieron los informes desde Nueva York alertando sobre la cuestión
¿Se viene un giro económico del Gobierno?
El ingreso del economista uruguayo Ernesto Talvi al equipo de Luis Caputo podría ser algo más que un simple nombramiento.
El oriental fue partícipe en el proceso de desinflación en su país y tiene una amplia experiencia en la economía y el mundillo político.
Hace algunas semanas, en declaraciones televisivas, cuando no había trascendido su designación en Economía, Talvi dejó algunas perlitas de su pensamiento que, tomadas en el contexto de su designación, llamaron la atención sobre su flamante trabajo.
"Querer apurar el tranco con la inflación muchas veces implica tasas de interés muy elevadas, tipo de cambio muy apreciado. Y finalmente, con el apuro se conspira contra la sostenibilidad del plan", apuntó Talvi en aquella entrevista.
Está claro que el economista preferiría que Milei saque el pie del acelerador en el proceso de desinflación y le dé prioridad a la recuperación de la economía real.
De hecho, el ahora asesor recordó que cuando fue funcionario en su país "la necesidad de reservas nos obligaba a emitir y a tolerar inflación más alta durante un tiempo".
En sus declaraciones previas al nombramiento, Talvi fue muy gráfico al explicar la ruta que debería tomar el Gobierno para asegurar el éxito económico.
Resulta muy interesante repasar esas líneas en el actual contexto, donde la inflación quedó arriba del 2% mensual mientras la actividad económica muestra un ahogo en distintos sectores que son empleo-intensivos.
Dijo Talvi: "La Argentina tiene que tener también esa paciencia estratégica; querer apurar el tranco con la inflación muchas veces implica tasas de interés muy elevadas, tipo de cambio muy apreciado, más de lo que razonablemente ocurre en todos estos procesos. Y finalmente, con el apuro se conspira contra la sostenibilidad del plan. Porque si se pagan tasas de interés ya no altas sino prohibitivas, está pegándose un tiro en el pie porque es imposible volver creíble el sendero fiscal cuando uno está pagando intereses leoninos. Y si esos intereses te sostienen artificialmente bajo el dólar y deprimen al sector productivo, el plan no puede funcionar".
¿Se viene una baja de tasas?
En un contexto donde la actividad no levanta, el Gobierno piensa en caminar rumbo hacia una baja de las tasas de interés, con el claro objetivo de aliviar la situación económica.
Lo más probable es que no haya un set de medidas ni un anuncio especial, pero sí la puesta en marcha de un dispositivo orientado a un objetivo preciso: darle impulso a la economía real, que viene golpeada.
Ese pozo en la actividad ya está trayendo problemas en distintos sectores, la mayoría relacionados con el consumo interno. O en rubros a los que el Gobierno expuso a una competencia directa con China.
No habría que descartar, además, medidas puntuales para las pequeñas y medianas empresas de los sectores más golpeados por la apertura económica.
En carpeta existe la posibilidad de que esas pymes encuentren fondeo más barato en el Banco Nación. O a través de la Anses. El mecanismo todavía no se decidió.