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ALERTA

Con el kirchnerismo en caída, Milei polariza con empresarios y vuelve a embestir contra Rocca y dueño de Fate

Milei continuó su cruzada contra dos de los mayores industriales para intentar culparlos del malhumor social por cierres, despidos y bajos salarios
10/03/2026 - 16:33hs
Con el kirchnerismo en caída, Milei polariza con empresarios y vuelve a embestir contra Rocca y dueño de Fate

En política hay una regla antigua pero tentadora. Cuando las cosas empiezan a salir mal, no hay que buscar soluciones, sino culpables. Si los tradicionales ya no alcanzan, se actualizan los candidatos. Ese es el nuevo libreto del presidente Javier Milei, que desde Nueva York retomó la cruzada, inesperada por ser en tierra extranjera, contra dos de los empresarios más poderosos de la Argentina: Paolo Rocca, dueño de Techint, y Javier Madanes Quintanilla, de Aluar y de la recién cerrada Fate (neumáticos). Los acusó de corruptos y ladrones y los involucró con el kirchnerismo.

"Ya no les sirven los kirchneristas (kukas), quedaron demasiado viejos y están por el piso, por eso tiene que encontrar nuevos culpables, hay que darle tiempo porque ya aparecerán otros", señaló a iProfesional un operador clave que no suele aplaudir el estilo agresivo.

Durante la apertura de la Argentina Week, en el JP Morgan, un foro para captar inversiones para la Argentina y facilitar un clima de negocios, el Presidente encendió el lanzallamas y acusó a ambos de haber vivido durante años de la protección estatal, los calificó de "empresarios prebendarios" y lanzó una frase que resonó fuerte en el auditorio: "aquellos que defienden la industria nacional son unos chorros".

La ofensiva no fue casual: ocurre en un contexto de creciente preocupación en la Casa Rosada por el mal humor social, alimentado por cierres de 22.000 empresas desde 2023, 300.000 despidos y salarios que no alcanzan para llegar a fin de mes. Además de otros números preocupantes de la macro y microeconomía como la caída de la recaudación fiscal por octavo mes consecutivo: febrero -9,7%.

Esto último es un misil a la línea de flotación del plan de estabilización de la economía con superávit fiscal, además de la caída del 53,8% de la capacidad instalada de la industria y de la encuesta de la Unión Industrial Argentina que reveló que más industrias perdieron ventas y producción en los últimos meses que las que ganaron. Milei quiere mostrar a los empresarios como los culpables de estas consecuencias no deseadas pero naturales del plan económico del ministro de Economía, Luis Caputo.

Uno de los empresarios presentes allí, dijo que "quedó sorprendido de que Millei hubiera arruinado la oportunidad, porque los inversores quieren ver qué está pasando y en vez de hablar de Argentina y se dedicó a tirarle bosta a Paolo Roca y a Madanes". Para este testigo presencial "fue lo peor que pudo hacer, porque los inversores quieren ver que está todo bien en donde van a invertir, no que se están peleando con los industriales de toda la vida".

Según pudo saber iProfesional, dentro del propio Gobierno circula una explicación brutalmente pragmática: el kirchnerismo ya no alcanza como enemigo exclusivo.

"Ya no tiene gracia pegarle a los kukas. Están demasiado gastados como excusa. Van dos años de gobierno. Entonces hay que encontrar nuevos culpables. Y pasado mañana aparecerán otros nuevos para explicar los despidos, los cierres y los números en rojo de la actividad", confió a este medio un funcionario que sigue de cerca la estrategia comunicacional del oficialismo.

La nueva bolsa de culpables de Javier Milei

Hasta ahora el manual libertario tenía un antagonista claro: el kirchnerismo. En cambio, voceros de la Presidencia y del Ministerio de Economía le bajaron el precio a las embestidas épicas del Presidente y señalaron que "no persiguen ninguna finalidad en particular".

Pero con Cristina Kirchner fuera del poder y con el peronismo en plena reorganización, el enemigo empieza a quedar demasiado lejos en el tiempo para explicar los problemas cotidianos de la economía. La nueva narrativa busca poner en la misma bolsa a empresarios industriales y kirchneristas.

Rocca y Madanes aparecen así como símbolos de una industria que, según Milei y su ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, vivió décadas protegida por el Estado. Caputo lo resumió sin rodeos hace pocos días en Mendoza: "En la Argentina no hubo un modelo industrial. Hubo un modelo prebendario". La frase funciona como marco ideológico para justificar la ofensiva.

El conflicto con Madanes y los 900 despidos

El caso que detonó la embestida presidencial fue el conflicto con Madanes Quintanilla. Milei lo acusó públicamente de "extorsionar al Gobierno" y de despedir más de 900 trabajadores de Fate un día antes del debate de la reforma laboral en el Congreso. "Si no le manteníamos la barrera, nos tiraba 920 trabajadores a la calle", dijo el Presidente en Nueva York.

La barrera a la que se refería era un arancel antidumping del 28% al aluminio chino, eliminado por el Gobierno en nombre de la apertura comercial. Para Aluar, esa decisión significó quedar expuesta a competir con productos asiáticos a precios por debajo del costo de producción.

Donald Trump protege la industria, Javier Milei la expone

La paradoja es que el discurso libertario argentino choca con el que predomina hoy en Estados Unidos. Mientras Milei defiende una apertura casi total -"tenemos una apertura del 28% cuando debería ser del 93%", dijo- el presidente Donald Trump profundizó el camino opuesto.

Washington impuso, por ejemplo, aranceles del 50% al hierro y al aluminio importados, una política proteccionista destinada precisamente a defender a empresas como las que Milei critica. Pero lo hizo bajo la Resolución 232 de Seguridad Nacional con lo cual esas tarifas sobrevivieron al fallo de la Corte Suprema que invalidó las otras subas de aranceles fundamentadas en una Ley de Emergencia de 1977 IEEPA.

En otras palabras: Trump protege a su industria mientras Milei la desafía a competir sin red de protecciones e incluso le rebaja impuestos a las importaciones y no a la producción en la economía real, lo cual sigue sumando malestar en el empresariado industrial local. Se subsidia a China en lugar de a las Pymes. Un directivo empresario que conoce a Rocca y Madanes lo resumió con ironía: "No creo que haya mucha coincidencia entre lo que propone Milei y lo que defiende Trump con su MAGA".

Los números que preocupan a la Casa Rosada

La ofensiva discursiva coincide con datos económicos que empiezan a encender alarmas. Es más, según las fuentes en reserva de la Casa Rosada, aseguran que el fuego atómico de Milei sobre los empresarios busca distraer las culpas en los empresarios y no en el modelo económico aperturista. Entre los números que circulan en despachos oficiales aparecen:

  • 22.000 pymes cerradas desde 2023
  • Más de 300.000 despidos en el mismo período
  • Caída de la recaudación del 9,7% en febrero
  • Baja en la producción industrial, según la encuesta de la UIA
  • Capacidad instalada en apenas 53,8%

A eso se suma un indicador que inquieta particularmente a la Casa Rosada: la imagen negativa del Gobierno, de la gestión y de la figura del propio Milei, ya supera a la positiva en varias encuestas. El único consuelo es que el kirchnerismo también pierde imagen como oposición y como alternativa de gobierno.

El plan del "culpable actualizado"

En ese contexto, la estrategia parece clara: politizar el conflicto económico y transformarlo en una pelea moral. Si antes el responsable era el kirchnerismo, ahora el relato se amplía a una batalla moral, de "corruptos" contra limpios. Entre los primeros están:

  • Kirchneristas
  • Empresarios "prebendarios"
  • Industriales proteccionistas
  • Quienes no sacan los dólares del colchón

Caputo incluso llegó a pedir públicamente que los argentinos depositen esos dólares en los bancos para reactivar la economía y que en caso de no hacerlo, el crédito y la reactivación de la economía no llegarán. Fue en el mismo discurso que dijo que no había modelo industrial, sino prebendario.

Y en una frase que generó fuerte polémica en un reportaje televisivo, sostuvo que "quedarse sin trabajo es algo normal en cualquier país", aunque admitió que "en la Argentina existe un problema adicional: muchas veces no hay otro empleador que pueda tomar a ese trabajador".

El ABC de la política

La ofensiva contra Rocca y Madanes revela algo más profundo que una disputa con dos empresarios. Expone el intento del Gobierno de reordenar el mapa de responsabilidades frente a una economía que todavía no despega. Como no existen muchas buenas noticias, al menos hay que tener a mano los culpables de las malas.

Porque en política el manual es simple. Cuando la economía crece, el mérito es del gobierno. Cuando se frena, la culpa siempre es de alguien más. Y en la Argentina libertaria de 2026, el casting de culpables parece haber entrado en una nueva etapa. El kirchnerismo sigue en el guion, pero sólo con los "Kukas" ya no alcanza.