Milei ya tiene dólares para pagar toda la deuda de este año, pero le espera un verdadero "muro" financiero
El equipo económico transita estas semanas por un sendero de calma total en el frente cambiario, fundamentado en una dinámica de oferta de divisas que sorprendió a propios y ajenos.
Sin embargo, en los despachos oficiales y en las mesas de dinero de la City, la mirada ya no está puesta únicamente en el corto plazo. El interrogante que empieza a ganar terreno es cómo se construirá el puente financiero hacia un 2027 que asoma como un verdadero desafío.
Para el próximo año se vienen fuertes vencimientos de deuda, en coincidencia con el calendario electoral. Y la incertidumbre.
En el mercado nadie olvida las tensiones a lo largo de 2025, que incluyó una corrida cambiaria épica, que recién se disipó tras el triunfo electoral de Javier Milei.
Javier Milei acumula dólares necesarios
Entre marzo y diciembre de este año, los pagos de deuda externa suman unos u$s13.600 millones. De ese total, alrededor de u$s7.000 millones corresponden a capital y otros u$s6.600 millones a intereses.
A esa carga hay que restarle desembolsos esperados por parte del FMI y de organismos internacionales por unos u$s5.100 millones: u$s1.900 millones del Fondo y u$s3.200 millones de otros organismos multilaterales.
La necesidad neta de financiamiento queda así reducida a unos u$s8.500 millones, una cifra que hoy luce manejable en la medida en que el Banco Central continúe comprando dólares al ritmo actual y el Tesoro mantenga abierto el canal de colocaciones en moneda extranjera dentro del mercado local.
No hay que olvidar que, de frente, viene una cosecha récord: según el último reporte de la Bolsa de Cereales tendrá un monto total de u$s36.000 millones.
Reservas récord y "seca monetaria": el motor de 2026
Para comprender la tranquilidad actual, es necesario desmenuzar la estrategia del Banco Central.
El BCRA ya adquirió u$s3.300 millones en el mercado durante los primeros 75 días del año, a pesar de la baja estacionalidad.
El tema es que casi la totalidad de las divisas adquiridas por el BCRA fueron revendidas de inmediato al Tesoro Nacional para pagar los vencimientos de deuda en dólares.
A cambio, el Tesoro entrega pesos que provienen de una sobre-colocación de deuda en moneda local, logrando así neutralizar el efecto monetario expansivo de la emisión.
Este esquema permite que el Tesoro cuente con los dólares necesarios para el pago de los intereses de la deuda pública externa, mientras el BCRA mantiene lo que los analistas denominan la "seca monetaria".
La cuestión es que, hasta el momento, esta remonetización en dólares parece apuntalar más la oferta de divisas que una reactivación real de la actividad económica.
Escenario manejable, pero con "luces amarillas"
Bajo un contexto positivo, todavía hay preguntas abiertas sobre el mercado de los dólares.
Una de ellas es si esta dinámica puede sostenerse cuando también los particulares mantienen una demanda elevada de divisas, cercana a u$s2.500 millones mensuales, tanto para ahorro como para turismo.
Este monto es vista por los expertos como "inconsistente con la estabilidad macroeconómica a mediano plazo"
Otra inquietud pasa por el bajo nivel de pago de importaciones, un dato que todavía genera dudas sobre si responde a una estrategia financiera transitoria o a una actividad económica que no termina de consolidarse.
Mega deuda en 2027: ¿se viene un "muro" financiero?
A esta altura de 2026, cuando faltan horas para que arranque el Otoño, los financistas ya sacan cálculos para el año que viene.
¿Habrá dólares para pagar la deuda, si es que Economía sigue con la postura de evitar la salida al mercado voluntario de crédito, a estos niveles de riesgo país?
Por lo pronto, el salto en las necesidades de dólares es drástico: de un total de pagos de u$s20.000 millones este año, va a pasar a la friolera de u$s32.600 millones en 2027.
Este incremento se explica por tres factores críticos que convergen en el año electoral:
- Vencimientos de Capital: Se duplican con creces, pasando de u$s11.000millones este año hasta los u$s24.000 millones en 2027.
- Deuda del BCRA (BOPREAL + REPO): Este es quizás el punto más tenso, ya que los compromisos saltan de u$s2.500 millones a u$s11.500 millones en apenas doce meses.
- Frente Externo (FMI): Los pagos al organismo también se incrementan sustancialmente, subiendo de u$s4.400millones a cerca de u$s8.000 millones para el año que viene
Présamos bilaterales: ¿alternativa de financiación?
Ante este panorama, el gran desafío del Gobierno es resolver anticipadamente (durante este 2026) el financiamiento externo para 2027.
La historia reciente muestra que los "puentes financieros" de corto plazo han sido la norma, como el crédito de Qatar en 2023, pero no han sido soluciones de fondo.
El mercado advierte que el año próximo no habrá margen para improvisar sobre la marcha. O a esperar a último momento para cerrar el financiamiento.
La alternativa de un préstamo bilateral especial con algún país o fondo extranjero siempre está en el radar, aunque el único antecedente de peso —el otorgado por España como parte del "blindaje" en 2001— terminó en un default, rememora un informe de la consultora MacroViews.
En este sentido, el Gobierno tiene hoy los dólares para pasar el 2026, pero la verdadera prueba de fuego será convencer a los mercados y a los organismos de crédito de que existe un plan sólido para saltar el muro de los u$s32.600 millones del 2027.
La estabilidad política del año electoral dependerá, en gran medida, de que el equipo económico logre "pre-financiar" esa montaña de vencimientos antes de que el calendario empiece a jugar en contra.