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ALERTA

La mora es mucho peor de lo que temían los bancos: qué dicen los números de las empresas

La morosidad pega en los presupuestos de las familias, pero se empezó a notar una degradación en la caja de las compañías. La verdadera causa del fenómeno
26/03/2026 - 11:30hs
La mora es mucho peor de lo que temían los bancos: qué dicen los números de las empresas

En los últimos meses, a la hora de hablar de los créditos bancarios, el centro del debate giró alrededor del crecimiento de la morosidad en las familias.

No es para menos: con datos a diciembre último, el ratio de irregularidad en los préstamos a los hogares escaló hasta el 9,3%, impulsado por niveles superiores al 12% en préstamos personales y casi un 9% para las tarjetas de crédito.

Se trata de un máximo histórico para este segmento, que refleja el golpe directo al bolsillo de los consumidores. Y que se explica por las elevadas tasas de interès que cobran los bancos en relación con el menguado ingreso de los deudores.

Sin embargo, debajo de la superficie se encuentra la deuda del sector corporativo: allí podría estar gestándose un fenómeno también preocupante y que, hasta ahora, quedó parcialmente invisibilizado de las estadísticas oficiales.

Demora el pago de deudas a los bancos: empresas en problemas

Si se observa la foto general desplegada por el BCRA, la irregularidad de las empresas parece estar bajo control, con un valor de apenas el 2,5%.

Pero esta cifra "tranquilizadora" choca de frente con la realidad que describen en los pasillos de las entidades financieras.

Los referentes bancarios hoy manifiestan una creciente intranquilidad por los problemas de repago que empezaron a brotar con fuerza en febrero y marzo de este año.

¿Cómo se explica esta desconexión entre el dato oficial y la preocupación del sector?

Existen dos explicaciones posibles: o bien las dificultades corporativas aparecieron de forma abrupta en el inicio de 2026 y aún no impactan en las series estadísticas, o bien el ratio de informalidad tradicional no está captando la magnitud real del deterioro.

Morosidad en los créditos corporativos

Un informe de la consultora económica LCG puso el foco en el empeoramiento crediticio de las compañías.

Los cocientes de irregularidad clásicos suelen verse "diluidos" por dos factores: el ritmo de los nuevos préstamos (que ingresan al sistema en situación normal) y el peso de las grandes empresas, que suelen tener mejor comportamiento de pago que las pymes.

No obstante, en este ciclo, ni siquiera los grandes deudores están a salvo: el ratio de irregularidad de los 100 mayores deudores del sistema —que representan el 34% del crédito corporativo— alcanzó el 4,2% en diciembre, superando el promedio general del segmento.

Para limpiar el efecto distorsivo de las nuevas colocaciones, es necesario analizar cómo evolucionó la clasificación crediticia de un mismo universo de deudores a lo largo de un año.

Los resultados de este análisis resultan reveladores. Mientras que el ratio de irregularidad general de las empresas marcaba un modesto 2,5% a fines de 2025, casi un 15% de la cartera comercial que ya existía un año antes empeoró su situación crediticia.

En contrapartida, menos del 1% logró mejorar su calificación.

Este nivel de desmejora es sustancialmente más alto que el registrado en otros episodios críticos de la historia económica reciente, revela el reporte de los técnicos de LCG.

Por ejemplo: supera con creces los registros de diciembre de 2018 (4,2%) y de 2019 (5,5%), e incluso se ubica muy por encima del deterioro visto durante la crisis global de mayo de 2009, cuando la irregularidad total rondaba el 5%.

El peligro, ahora, es que las compañías deudoras y el propio sistema financiero se encuentren ante un proceso de degradación de la calidad crediticia corporativa.

Deterioro veloz: las causas

Un dato que añade gravedad al cuadro es la velocidad del deterioro. Más del 80% de ese 15% de empresas que empeoraron su calificación eran deudores que estaban en "Situación 1" (normal) en diciembre de 2024 y cayeron en categorías de irregularidad en apenas doce meses.

Para los analistas, se trata de una desmejora vertical que no dio tiempo a las entidades a reaccionar.

¿Por qué está ocurriendo esto? La raíz del problema no luce ser estrictamente monetaria. Acá no se trata de una disrupción por el lado de la volatilidad de las tasas de interés, que el Gobierno mantiene controladas, con una incipiente tendencia a la baja.

"La realidad es mucho más primaria y estructural: la recesión económica, combinada con el deterioro del poder adquisitivo y las dificultades crecientes en sectores productivos clave (como la construcción, que ya muestra un 4,7% de mora), está asfixiando la capacidad de repago", apuntan desde LCG.

Buena parte de las empresas con problemas de repagos de sus deudas se encuentran hoy atrapadas entre una caída de sus ventas y el peso de una deuda que fue tomada tiempo atrás, cuando el escenario era distinto. Más amigable.

El resultado es una desmejora pronunciada en los índices que, con seguridad, se verá reflejada cuando trascienda los números oficiales de los primeros meses de este 2026.

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