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ALERTA

Plan Otoño: las definiciones de Caputo y los cambios que analiza el equipo económico. en un escenario de guerra

Con datos sobre actividad, el funcionario apuntó contra quienes, desde distintos sectores, instalan escenarios negativos en la agenda pública
27/03/2026 - 09:01hs
Caputo defendió el modelo económico con datos y desafía la idea de recesión en Argentina

En medio del "Adorni Gate", en el que por ahora el Gobierno juega al paso del tiempo y a lo que resuelva la justicia, el ministro de Economía Luis Caputo dio ayer definiciones claves en relación a las futuras medidas que estudia el equipo económico en caso de que el conflicto bélico entre Estados Unidos e Israel contra Irán se profundice.

Caputo rechazó las versiones sobre una supuesta recesión y aseguró: "La economía argentina atraviesa un proceso de crecimiento, apoyado en datos concretos y no en percepciones", y explicó que el nuevo modelo económico libertario expone a las empresas a competir sin privilegios.

En el programa "Las Tres Anclas" en el canal de streaming Carajo se notó a un Caputo por momentos muy enardecido y empujado por el fanatismo mileista del secretario de Finanzas Federico Furiase, y de los conductores el Director del Banco BICE Felipe Núñez y del popular Gordo Dan. El ministro embistió muy fuerte contra el kirchnerismo y una gran parte del sector empresario.

"Es raro querer que al otro le vaya peor cuando al país le está yendo mejor", planteó Caputo, y agregó que esa lógica responde a prácticas de la "vieja política". Según él, la Argentina actual está en una situación claramente mejor que en 2023, cuando el país se encaminaba a una crisis más profunda.

Caputo fue más allá al describir lo que considera un problema de fondo al que definió como la existencia de actores que estarían dispuestos a que la situación empeore, aun a costa de verse perjudicados ellos mismos.

Sin embargo, fue mucho más duro con otros sectores de la dirigencia. Aseguró que hay actores políticos que "piensan distinto y que no buscan ser convencidos, sino derrotados en las urnas".

En ese marco, lanzó una crítica fuerte y sostuvo: "Algunos sectores quieren que al país le vaya mal para poder volver".

Los datos concretos que usa Caputo para rechazar la recesión

El ministro rechazó las versiones sobre una supuesta recesión basándose en el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), que alcanzó un nuevo máximo histórico tanto en la serie desestacionalizada como en el indicador tendencia-ciclo.

Al respecto ayer en su cuenta de X Caputo destacó que: "En enero el EMAE registró un crecimiento de 0,4% mensual sin estacionalidad en enero de 2026".

Además explicó que en términos interanuales, el indicador registró una expansión de 1,9% y se ubicó 8,3% por encima del nivel de enero de 2024.

Excluyendo el rubro Administración Pública y Defensa, 10 de los 14 restantes sectores del EMAE registraron crecimiento en la comparación interanual. Entre ellos se destacaron:

  • Pesca: +50,8%
  • Agricultura, Ganadería, Caza y Silvicultura: +25,1%
  • Explotación de Minas y Canteras: +9,6%

Caputo apuntó directamente contra lo que definió como una construcción mediática negativa: "Se hace una combinación de cherry picking y tomar la parte por el todo", dijo, al cuestionar que se destaquen sectores puntuales en caída para generalizar una crisis. Según explicó, de acuerdo a los datos del INDEC, 12 de 16 sectores económicos mostraron crecimiento.

Caputo fue especialmente crítico con el rol del periodismo económico, al que acusó de exagerar la situación. "La insistencia en un escenario de crisis termina afectando las expectativas y el humor social y cuando querés instalar depresión en un contexto de récord de actividad, la gente deja de creerte", explicó.

Por qué admite que la mejora no llega a todos por igual

El ministro insistió en afirmar tal como lo hace el Presidente Javier Milei que "el análisis económico debe basarse en evidencia y no en sensaciones y las encuestas hablan de percepción, pero la realidad son los datos", afirmó, y remarcó que los indicadores actuales reflejan niveles récord de actividad, consumo y exportaciones.

En ese aspecto vinculó el debate actual con lo ocurrido entre julio y septiembre del año pasado en medio de las elecciones de medio término que ganó el oficialismo.

En ese sentido, vinculó el debate actual con lo ocurrido entre julio y septiembre del año pasado, cuando según sostuvo "se instaló una narrativa negativa que luego no se reflejó en los resultados económicos ni electorales", donde el Gobierno resultó victorioso en los comicios de octubre. Caputo reconoció, sin embargo, que la mejora todavía no le llega a toda la gente.

Luego Caputo bajó el tono y reconoció que "la mejora no llega de la misma forma a todos los sectores y que la economía no es igual para todos", y admitió que algunas personas ya perciben la recuperación mientras que otras tardarán más en sentirla.

En ese aspecto señaló que "esto se debe al cambio de modelo para ir de un esquema proteccionista y proempresario a uno más competitivo y en este proceso, algunas empresas se adaptan y crecen, mientras que otras que están acostumbradas a un mercado cerrado enfrentan dificultades".

Además agregó que hay casos de firmas que, frente a la apertura y la competencia, bajan precios, mejoran calidad y aumentan exportaciones y del otro lado hay empresas que según su visión prefieren retirarse antes que competir en igualdad de condiciones.

"Si no me dejan cazar en el zoológico, no juego más", resumió como la actitud que muestran algunos empresarios y citó el caso de la empresa FATE. "Los trabajadores no eran millonarios y su jefe Javier Madanes Quintanilla sí lo era y prefirió no adaptarse al nuevo modelo".

Pero llamó la atención que elogiara a la cuestionada empresa de termos Lumilagro por sus ventas récord cuando la empresa despidió a 170 empleados luego de adaptarse al nuevo modelo e incorporar la Inteligencia Artificial y la importación de termos chinos.

Las admisiones que hizo sobre desempleo e inflación

Admitió además que "no todos los indicadores son positivos" y confirmó que "el desempleo subió un punto y que la inflación mostró un repunte reciente". No obstante, sostuvo que estos movimientos son parte del proceso de transición hacia el nuevo esquema económico y no invalidan la tendencia general.

"No negamos los datos que no nos favorecen, pero cuando mirás el conjunto, hablar de depresión es falso", afirmó. El ministro también destacó un cambio en el clima político a nivel federal. Señaló que hay algunos gobernadores opositores que están respaldando el rumbo económico, lo que consideró clave para sostener la estabilidad y atraer inversiones de largo plazo.

"Hoy a la Argentina le va mucho mejor que en 2023, cuando además íbamos directo a ser Venezuela", manifestó y aseguró: "Cada vez que funcionarios kirchneristas le pedían ayuda, los ayudaba y yo jamás quise que al kirchnerismo le vaya mal y me pidieron ayuda 500 veces y lo pueden decir los diferentes presidentes del Banco Central, desde (Alfonso) Prat-Gay hasta (Juan Carlos) Fábrega y siempre que tuve que ayudar, ayudé. Nunca quise que les fuera mal".

El ministro también destacó una transformación en los hábitos de consumo. "En un contexto de menor inflación, los argentinos dejan de gastar en bienes cotidianos para protegerse de la suba de precios y pasan a financiar compras de mayor valor, como electrodomésticos, autos o viviendas", y remarcó que la baja de tasas de interés y la estabilidad macroeconómica permiten una mayor oferta de crédito, lo que según él favorecerá el consumo y la inversión.

Además, señaló que el objetivo es consolidar el superávit fiscal para avanzar en una reducción de impuestos, en particular Ingresos Brutos, al que calificó como uno de los tributos más distorsivos del mundo.

Qué pasa con el dólar y las reservas del BCRA

En ese sentido hay que señalar que el problema es que en este año mientras que la inflación acumulada medida con el IPC hasta marzo llega a un 8%, el valor del dólar oficial cayó un 6% y pasó de $1.500 a $1.390, el mismo valor que tenía el 1 de septiembre del año pasado cuando estuvo a punto de perforar la banda superior cambiaria de $1.415 y la banda inferior era de $980.

En tanto que hoy la banda superior del dólar se estima en alrededor de $1.654, según proyecciones basadas en la inflación de enero de 2026, que fue del 2,9%. Esto significa que el dólar podría subir hasta un 18% sin que el BCRA tenga que intervenir en el mercado oficial mientras la banda inferior del dólar es de aproximadamente $894.

Esta baja del dólar se produce en un contexto en el que el BCRA alcanzó ayer 55 ruedas consecutivas con saldo comprador en el mercado de cambios, la racha más extensa desde 2007. Ayer sumó u$s57 millones y el acumulado en lo que va de 2026 se aproxima a los u$s4.000 millones.

Desde el inicio de la cuarta fase del esquema monetario, en enero, el organismo acumuló unos u$s3.989 millones, lo que representa cerca del 40% de la meta anual ya que las proyecciones oficiales estiman compras netas de divisas para 2026 en un rango de entre u$s10.000 y u$s17.000 millones, en función de la demanda de pesos y del ingreso de dólares al mercado.

En este contexto las reservas internacionales brutas se ubicaron en u$s43.536 millones, tras registrar una caída diaria de u$s296 millones. Según fuentes oficiales, la baja se explicó por la variación en el valor de los activos que integran las reservas, entre ellos el oro.

Cómo afecta el conflicto bélico a la economía argentina

Caputo prácticamente no se refirió al conflicto bélico que enfrenta a los Estados Unidos e Israel en contra de Irán.

Lo cierto es que este conflicto iniciado por Donald Trump, el principal aliado y sostén financiero del Gobierno, complicó todo y el mismo genera incertidumbre y mucha volatilidad en los precios del petróleo, el gas y los alimentos.

En la actualidad los mercados viven a la par de lo que ocurra con estas cotizaciones que en el caso del petróleo pasó de u$s60 a u$s100 promedio el barril Brent del Mar del Norte y del GNL que en el mismo periodo subió de u$s12 a u$s20 el millón de BTU y Argentina está afectada como el resto de los países del mundo.

El precio de la nafta subió un 12%, los alimentos un 10% y los analistas calculan que la inflación de marzo estará entre el 2,5% y 3%.

Cuál es el Plan Otoño que estudia el equipo económico

El "Plan Otoño", así lo llaman los operadores financieros del mercado local y de Wall Street, incluiría una especie de reprogramación de pagos de deudas domésticas y tratará de mejorar aún más las cuentas fiscales y se buscará bajar las tasas de interés a través de una baja de los encajes bancarios.

En relación al sector privado se buscaría patear para adelante deudas del Estado con constructoras, y atrasar los pagos de la devolución del IVA para importadores y exportadores para mejorar la caja.

Se buscará también acelerar la eliminación de subsidios de tarifas lo que implicará subas en las tarifas de servicios públicos.

La llegada del economista uruguayo Ernesto Talvi, como nuevo asesor, debe ser tenida muy en cuenta ya que él propondría medidas para reactivar la economía a través de una mejora del salario nominal y la batalla contra la inflación y en ese aspecto hay que considerar que el BCRA comenzó desde esta semana a bajar las tasas de interés para tratar de reactivar la actividad económica y a partir de abril bajará los encajes a los bancos para aumentar la capacidad prestable del sistema financiero.

Las definiciones clave que dio en el IAEF sobre inflación y deuda

Hay que señalar que en su disertación de la semana pasada en las jornadas del IAEF Caputo dio definiciones clave sobre el futuro de la economía argentina que sorprendieron a los banqueros y empresarios que lo escuchaban.

Con sus declaraciones Caputo dejó en evidencia los problemas del equipo económico para reducir la inflación a valores cercanos al 1% mensual y la preocupación de cómo afrontar los vencimientos de deuda pública en pesos y en dólares a lo largo de este año.

La declaración más fuerte de Caputo estuvo relacionada con la dificultad del equipo económico de lograr que los argentinos demanden más pesos en el intento de economía bimonetaria que busca imponer el equipo económico desde julio del año pasado.

La semana pasada Caputo afirmó que no pueden controlar la demanda de moneda, pero proyectó que la desinflación regresará en el corto plazo. Además, aseguró que ya tienen identificada la fuente para pagar los próximos tres vencimientos de capital de la deuda externa.

Al referirse a la aceleración de la inflación que se registró en los últimos meses dijo que ya tienen analizado el problema y, al mismo tiempo, reafirmó que el Gobierno no saldrá al mercado internacional para colocar deuda, mientras que explicó que en los próximos meses anunciará nuevas vías de financiamiento alternativo para afrontar los vencimientos de capital de la deuda externa.

En su intervención en el 21.° Simposio de Mercado de Capitales y Finanzas Corporativas, Caputo puso énfasis en opciones que permitan reducir costos y consolidar la estabilidad fiscal. En el plano de la política monetaria, y luego de que la inflación minorista llegara a 2,9% en febrero y la mayorista marcara en valor del 1% mensual.

Caputo remarcó que la dinámica inflacionaria depende de la oferta y la demanda de pesos y afirmó: "No podemos obligar a la gente a que demande pesos", o lo dicho de otra forma implica que la gente no está dispuesta a venderle sus dólares al BCRA como busca el equipo económico con la llamada Ley de Inocencia Fiscal.

"Veníamos muy bien hasta junio del año pasado y sufrimos un retroceso en los últimos siete, ocho meses. Hoy por hoy, la mayoría de los argentinos entiende que la inflación es un fenómeno monetario que se da por un desbalance en el mercado monetario, ese desbalance se puede dar por un aumento en la oferta de pesos, por una caída de la demanda o por una combinación de las dos. Uno, como policy maker, puede controlar la oferta, que es lo que hacemos nosotros, pero nosotros no podemos controlar la demanda, no podemos forzarlos a ustedes a tener pesos".

Caputo destacó que "la carne no va a seguir subiendo 8% todos los meses. Ya está, a partir de ahora deberíamos volver a un proceso de desinflación y en cuánto tiempo se llegará a los umbrales de que empezamos con cero, esperemos que sea pronto", argumentó Caputo, quien sostuvo que "el fenómeno inflacionario responde a factores específicos que tienden a corregirse".

También se refirió a la percepción social y el escepticismo ante la economía argentina. "Hoy es casi más difícil lidiar con escepticismo de mucha gente producto de nuestro pasado que con nuestra economía. La economía está tremendamente en orden, pero hay muchísima gente que no puede evitar pensar que a Argentina le tiene que ir mal. No es una queja, es descriptivo, el daño económico y psicológico que ha hecho el kirchnerismo en la gente es brutal", manifestó.

La estrategia de financiamiento alternativo que reveló Caputo

El jefe del Palacio de Hacienda subrayó que "el equipo económico no tiene pensado acudir al mercado internacional para refinanciar los compromisos de deuda".

Al respecto destacó: "En algún momento pensamos el año pasado, por ahí en noviembre-diciembre. Lo descartamos. Primero, importante aclarar, este es un Gobierno que no toma deuda; tenemos superávit; por el contrario, hemos cancelado mucha deuda, sobre todo al principio del mandato, cuando no teníamos la opción de refinanciar", y subrayó que el Ejecutivo prioriza el uso de recursos propios y alternativas más económicas frente a la tradicional emisión de bonos en mercados globales.

Según Caputo, el equipo económico ya identificó financiamiento alternativo suficiente para cubrir los próximos tres vencimientos de capital. "El trabajo de Federico (Furiase) en la Secretaría de Finanzas es el de refinanciar al país lo más barato posible".

Caputo explicó: "Hay opciones más baratas; mientras tengamos estas opciones más baratas, que por ahí el mercado no las sabe, pero se va a enterar en los próximos meses, nosotros vamos a seguir primando lo que es la opción más barata".

En esa línea, aseguró que tienen financiamiento identificado para cubrir los próximos tres vencimientos de capital, que incluye el cupón de julio de este año, de enero y de julio del año que viene por aproximadamente u$s9.000 millones frente a vencimientos totales de unos u$s28.000 millones hasta que finalice el mandato de Javier Milei.

Con respecto al costo de financiamiento y el acceso a los mercados, el ministro consideró que el actual nivel de riesgo país resulta excesivo en función de las condiciones técnicas del mercado.

"Si hoy el riesgo país está en un nivel que nosotros consideramos que es exagerado, eso quiere decir que la posición técnica, la relación entre oferta y demanda, no está tan equilibrada como nos gustaría".

Además agregó: "Seguir arreglando la economía, estabilizando y, por el otro lado, seguir pagando, y lo podemos hacer porque tenemos alternativas de financiamiento mejores. El mejor de los mundos, nos financiamos más barato para cancelar deuda más cara, perfecto".

Caputo precisó que con el Fondo Monetario Internacional (FMI) vencen u$s3.000 millones adicionales de capital en 2027.

"Más allá de las fuentes que estamos trabajando, lo que vamos a seguir haciendo es desarrollar el mercado local, la venta de activos y estos financiamientos alternativos que por ahora son más baratos que el mercado", dijo.

En cuanto al vínculo con el FMI, que se encuentra en negociación la segunda revisión, aseguró que es "espectacular" y que nunca Argentina tuvo una relación así con el organismo multilateral. "Ahí sí hemos ganado un nivel de confianza, sobre todo de ellos a nosotros, el Fondo siempre ha sido más escéptico con Argentina porque tiene historias difíciles", aseguró. "Ellos ponderan mucho la opinión nuestra porque le hemos mostrado con resultados que lo que hemos venido diciendo lo hemos venido haciendo", expresó.