Dólar: el mayorista cae a $1.391, bajan los futuros y el BCRA ya compró más de u$s4.000 millones
En la última rueda de marzo, el tipo de cambio mayorista mostró un retroceso en medio de un escenario atravesado por movimientos de portafolio y búsqueda de cobertura. La baja de cinco puntos en los encajes dispuesta por el Banco Central (BCRA) empezó a impactar en las expectativas, al proyectar una mayor circulación de pesos desde abril.
En este contexto, la cotización en el segmento mayorista descendió $7 y se ubicó en $1.391, ampliando la brecha con el techo de la banda, que alcanza el 19%.
Mercado cambiario mixto: caen los futuros y financieros, con el oficial estable
El mercado de derivados también reflejó este ajuste. Los contratos de dólar futuro operaron con caídas generalizadas de hasta 0,8%, mostrando una expectativa de estabilidad en el corto plazo. De hecho, los precios implícitos indican que el tipo de cambio mayorista cerraría marzo en torno a $1.387.
En el circuito minorista, el dólar se mantuvo sin cambios en $1.420 en el Banco Nación (BNA). A su vez, el dólar tarjeta, con el adicional del 30% a cuenta de Ganancias, alcanzó los $1.846.
Dentro de los tipos de cambio financieros, el contado con liquidación (CCL) retrocedió 0,8% hasta $1.473,80, en tanto que el MEP cayó 0,7% y se ubicó en $1.422,72. Por su parte, el dólar blue se mantuvo estable en $1.425, de acuerdo con operadores del mercado informal.
Dólar atrasado, más liquidez y tasas en baja: las claves del nuevo escenario
A pesar de los movimientos recientes, el nivel del dólar continúa rezagado en términos reales. Durante el primer trimestre, el dólar mayorista registró una caída nominal cercana al 4%, en un escenario de inflación todavía alta.
La dinámica de los últimos días responde, en gran medida, al giro en la política monetaria. La reducción de encajes inyecta más pesos al sistema, en paralelo a tasas de interés que caen y se ubican entre 21% y 23% anual. Este escenario tiende a restar atractivo a las colocaciones en moneda local y a incentivar la dolarización de carteras.
Estabilidad del dólar, compras del BCRA y señales de alerta a futuro
Más allá de las recientes variaciones, el mes se caracterizó por una marcada calma cambiaria. Incluso con un escenario externo más complejo, el dólar local no mostró sobresaltos.
Ese escenario estuvo apuntalado por la presencia del Banco Central en el mercado y por la expectativa de más oferta de divisas desde el agro.
En lo que va del año, la autoridad monetaria acumuló compras superiores a los u$s4.000 millones, lo que ayudó a moderar las expectativas de devaluación en el corto plazo.
Aun así, aparecen interrogantes acerca de la sostenibilidad del régimen cambiario tras el fin de la liquidación de la cosecha gruesa, estimado para mediados de mayo.
Demanda privada firme y foco en los pesos liberados
A la par, el interés del sector privado por el dólar sigue sostenido. Según datos del Banco Central, en febrero las compras del público alcanzaron los u$s2.368 millones, junto con un incremento en los depósitos en divisas.
De cara al corto plazo, el mercado monitoreará qué ocurre con los pesos que se inyecten tras la baja de encajes. Parte podría dirigirse al dólar, aunque el impacto dependerá del dinamismo del crédito y del atractivo de las colocaciones en pesos.