Lado B de la tregua en Medio Oriente: acciones petroleras sufren la volatilidad extrema del petróleo
En el comienzo de la semana, el barril de petróleo Brent cotizaba a u$s111 y las empresas vinculadas a Vaca Muerta eran las estrellas indiscutidas de la Bolsa. Pero en solo 24 horas, el cese al fuego (por ahora momentáneo) le provocó una caída de más de 7% a Vista Energy y casi 3% a YPF en una rueda. Ahora, el crudo post-tregua, en torno a u$s95, sigue siendo un 40% más caro que antes de que comenzara la guerra.
En concreto, el Brent cayó luego de la tregua en torno a un 12%, hasta u$s95 por barril para los contratos de junio, mientras que el WTI se desplomó un 15,1%, hasta los u$s95 para entrega en mayo. Esto ocurría apenas 24 horas después de que ese mismo Brent rozara los u$s111 en la apertura europea del 7 de abril, cuando el mercado ya descontaba lo que parecía un ataque masivo inminente.
El anuncio de Trump fue condicionado a la reapertura del Estrecho de Ormuz, vía estratégica por donde transita el 20% del flujo marítimo mundial de crudo. La sola expectativa de que esa plata volviera a fluir bastó para hundir las cotizaciones.
Las empresas petroleras sufrieron en la Bolsa por la baja del petróleo
El golpe en la Bolsa porteña se hizo sentir inmediatamente, con las energéticas operando en terreno negativo el miércoles, mientras la mayoría de los papeles operaba en verde: Vista Energy cayó un 7,1%, Transportadora de Gas del Sur cedió un 3,4%, YPF un 2,6% y Pampa Energy un 1,3%. Mientras tanto en Wall Street, los cierres fueron igualmente duros: YPF cayó un 1,6% hasta u$s43 y Vista Energy perdió un 6,5%.
Este jueves la tendencia se profundizó. Los ADR de las energéticas lideraron las caídas, en una rueda mucho más negativa que en la jornada previa.
Horacio Marín, CEO de YPF, se había anticipado unos días antes del alto el fuego: "La guerra en Medio Oriente lo que ha hecho es que se va a adelantar la inversión y ahí sí se necesita mucho capital".
La lógica es la siguiente: Vaca Muerta tiene un costo de extracción de entre u$s40 y u$s45 por barril según datos del sector. Con el crudo hoy en torno a u$s95, el margen sigue siendo más que holgado. El petróleo aún se mantiene en valores que superan en más del 25% los previos al inicio de la guerra. Y hay otra variable estructural que no se debería ignorar: la producción argentina alcanzó en febrero un récord histórico de 874.000 barriles diarios, un incremento interanual del 15,9%, y Vaca Muerta explica hoy el 68% de la producción total de petróleo y el 56% del gas natural del país, con 4.470 pozos activos.
Además, la sensibilidad fiscal es relevante: cada dólar adicional en el precio del Brent genera aproximadamente u$s100 millones anuales en exportaciones para Argentina, y con precios sostenidos cerca de u$s95, las exportaciones energéticas de 2026 podrían ubicarse entre u$s13.000 y u$s14.000 millones.
Riesgo país en mínimos de 2026: bonos y bancos ganan con la rotación post-tregua
Mientras las energéticas se hundían, el otro lado de la Bolsa se vivió una especie de fiesta. Los ADRs argentinos subieron hasta un 7,9%, liderados por Grupo Supervielle, seguido de Banco Macro con un 7,5% y Grupo Financiero Galicia con un 4,6%. La gran protagonista de la jornada fue, de todos modos, la deuda soberana.
Los títulos públicos operaban en EEUU con subas de entre 1,2% y 2,4%, lo que llevó el riesgo país a ubicarse en 551 puntos básicos, casi 50 unidades por debajo de los 610 registrados al cierre de la jornada anterior. Al cierre de la rueda, el índice terminó en 570 puntos básicos, dejando el mínimo intradiario de 551 como la foto del momento más optimista. El valor es el más bajo desde el comienzo del conflicto, hay que remontarse hasta el 26 de febrero para encontrar una marca similar, apenas dos días antes del ataque de Estados Unidos e Israel al régimen de Irán.
El escenario de consolidación de la tregua podría llevar el indicador de vuelta a la zona de los 500 puntos básicos. Pero para buscar niveles de 400 o menos, el mercado necesita señales locales mucho más contundentes.
¿Vaca Muerta perdió su ventana o la tregua simplemente la bajó un escalón?
La lógica de la tregua es que el petróleo arriba de 110 dólares era insostenible. Era el precio de una guerra activa con el Estrecho de Ormuz cerrado. Ahora, con la tregua, el crudo cedió hasta la zona de u$s95. Pero recordemos, a comienzos de febrero, antes del ataque, el Brent rondaba los u$s68. Es decir, aun después de la "derrota" que el mercado le adjudica a las energéticas argentinas, el crudo sigue siendo más de un 40% más caro que antes de la guerra.
Además, Vaca Muerta no depende del Estrecho de Ormuz. Esto puede ayudar a que Argentina se siga posicionando como un proveedor seguro y confiable en un momento en que los mercados internacionales están intentando reducir la dependencia de Medio Oriente. Y esto, que la guerra aceleró, la búsqueda de fuentes alternativas, no parece que se vaya a revertir en dos semanas de tregua. Los contratos de largo plazo, la infraestructura del oleoducto VMOS y el plan de inversiones de YPF por u$s130.000 millones en Neuquén hasta 2031 no se toman ni se cancelan en función del humor de una jornada.
También conviene recordar que la tregua tiene fecha de vencimiento y que el propio vicepresidente J.D. Vance la calificó como "frágil" desde Budapest. Vance explicó que la respuesta de Irán había variado según el grupo dentro del gobierno: el ministro de Exteriores había reaccionado favorablemente, pero otros habían estado "mintiendo" sobre los logros militares y los términos del acuerdo. El sistema sigue atado a una paz bastante frágil y a un Estrecho que en las últimas horas volvió a cerrarse, ya que Irán pide que el Líbano sea incluido en los acuerdos (algo que nunca se acordó).
La tregua, por ahora, parece que no desactiva el riesgo, lo pospone. Si el alto el fuego colapsa antes de las dos semanas (algo que no parece nada descabellado) el crudo podría volver a la zona de u$s105-110 en cuestión de horas. En términos macro, a la Argentina le conviene y mucho, pero hay que ver cómo se puede aguantar el impacto en la suba de la nafta.