Cuál es la estrategia de Milei y Caputo para conseguir financiamiento hasta fines del 2027
El directorio del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó el jueves pasado la segunda revisión del Programa Extended Fund Facility o Acuerdo de Facilidades Extendida (EFF) firmado el 11 de abril del 2.025 y anunció que enviará 1000 millones de dólares en los próximos días, destacando el trabajo del equipo económico en varios ejes centrales, pero sorpresivamente realizó varias sugerencias.
En esta aprobación de la segunda revisión del acuerdo, el staff técnico de la entidad dejó algunas sugerencias implícitas que el equipo económico a cargo del ministro de Economía, Luis Caputo, debería considerar a la hora de definir el futuro del rumbo de su gestión económica.
En ese informe, el staff del FMI hace varias sugerencias y en particular menciona la necesidad del Gobierno de volver a los mercados internacionales al destacar que: "dadas las vulnerabilidades remanentes, se alienta al Gobierno a implementar decisivamente un paquete de políticas equilibrado que apoye la desinflación mientras fortalece la estabilidad externa y sostiene el crecimiento, incluso para asegurar un acceso oportuno y duradero al mercado internacional de capitales".
Pero de acuerdo a lo que pudo saber iProfesional de una fuente cercana al Gobierno, el ministro de Economía, Luis Caputo, no tiene por ahora en carpeta salir a colocar deuda en el mercado internacional de capitales, por lo menos en lo que resta del año.
La fuente explicó que por ese motivo Caputo anunciaría a fines de junio un acuerdo con un grupo de bancos para conseguir un préstamo sindicado de unos u$s4.000 millones como parte de una estrategia para garantizar los pagos de deuda hasta las elecciones de 2027.
El crédito tendría un plazo de seis años, se extendería hasta el 2032, tres sin pago de intereses y estaría garantizado en hasta 95% del monto por el Banco Mundial, el BID y la CAF.
Cómo piensa Caputo cubrir los vencimientos sin salir a los mercados
Además de este nuevo préstamo, el plan oficial contempla emisiones de deuda, créditos Repo y privatizaciones para cubrir vencimientos hasta 2027, y aseguran en el Gobierno que este esquema permitiría cubrir todos los vencimientos de capital de bonos en moneda extranjera hasta las elecciones presidenciales, incluidos los pagos de julio de este año y de enero y julio de 2027.
Según el FMI, la estrategia apunta a fortalecer el acceso de Argentina a los mercados internacionales. El FMI estimó además que la Argentina podría conseguir unos 11.000 millones de dólares por año entre 2027 y 2031 para refinanciar deuda. Para eso, la fuente estima que el riesgo país debería caer hasta unos 350 puntos.
Por otro lado, con respecto a los vencimientos de la deuda en pesos, el Gobierno buscará hoy, con seis bonos, captar en la plaza local unos $11 billones que necesita para refinanciar la deuda en pesos que vence a fin de mes y, al mismo tiempo, comenzar a buscar otros 555 millones de dólares para su caja en dólares con vistas al pago que el 9 de julio deberá realizar un vencimiento a bonistas por unos 4.200 millones de dólares, de los cuales unos 1.200 millones están en poder del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES.
La mayoría de los analistas financieros consultados por iProfesional consideran que las condiciones del mercado son propicias para que consiga ambos objetivos.
Con un dólar calmo, un BCRA comprando reservas internacionales de manera sostenida —lleva comprados en el año unos 9.000 millones de dólares— y con los depósitos en esa moneda estabilizados, la mayoría cree que el panorama es favorable para que el Tesoro logre colocar el excedente de unos remanente de 305 millones de dólares que le queda del Bonar 2027 (AO27), el título más demandado ya que vence antes del final del mandato de Milei.
Incluso algunos operadores consideran que podría colocar también el total de 250 millones de dólares del Bonar 2028 (AO28) entre la primera vuelta (unos 150 millones) y la segunda (hasta 100 millones más).
Los títulos más demandados y el diferencial de costo entre uno y otro
En este punto hay que destacar que ambos títulos cuentan con un tope de emisión de 2000 millones de dólares por especie, donde del AO27 ya se colocaron 1695 millones de dólares, mientras que del AO28 —que comenzó a emitirse un mes después y tuvo menor demanda, razón que explica el diferencial de costo de más de 3,2 puntos entre uno y otro— hay en el mercado 1084 millones de dólares.
De lograr ese ingreso total, el Gobierno ya podría tener asegurados unos 2800 millones de dólares con vistas al pago a bonistas más importante de lo que resta del año, cifra muy similar a la porción correspondiente a la amortización de capital del compromiso total, estipulado en alrededor de 4400 millones de dólares.
El último informe de la consultora financiera PPI destaca que: "la liquidez del sistema bancario sigue siendo holgada, con el stock de repos a un día en torno a $4,9 billones, y el Tesoro, además, llega con una posición de caja cómoda. Los depósitos en pesos del Tesoro alcanzan los $5,5 billones, incluso antes de computar la transferencia de utilidades del BCRA por otros $6 billones, aun cuando apenas el 17% del total por vencer estaría en manos de entes públicos".
En tanto, desde Consultora Outlier esperan que el Tesoro igualmente alcance un rollover en torno al 100%, en un contexto de estabilidad cambiaria, estabilidad de tasas reales en niveles bajos y confortables niveles de liquidez, coincidieron también desde Facimex Valores. "Se aguarda buena demanda por los títulos en pesos y el posible agotamiento del cupo de US$2000 millones del AO27", señalaron, a su vez.
El mayor monto de los $11 billones que vencen corresponde a una Letra de Capitalización (Lecap, por $6,9 billones) y a una Letra ajustable por CER (Lecer, por $3,9 billones).
La hoja de ruta de Caputo para llegar a 2027 sin crisis cambiaria
La fuente explicó a iProfesional que en el Palacio de Hacienda consideran que el oficialismo llegará a la próxima contienda presidencial con buenas chances de reelección y que eso reducirá las probabilidades de una crisis financiera como la del año pasado. Igual trabajan para llegar a los comicios con mayores "colchones" de reservas y financiamiento.
La idea de Caputo, que pidió a su equipo preparar un documento con la hoja de ruta de vencimientos, es mostrar cómo piensa cubrir los vencimientos para despejar una de las principales dudas que aparecen entre inversores, bancos internacionales y el propio FMI: cómo hará la Argentina para cumplir con sus compromisos en un año electoral sin generar una crisis cambiaria.
En un informe reciente, el banco JP Morgan sostuvo que: "el gran desafío será construir antifragilidad antes de 2027, es decir, llegar al próximo turno presidencial con más reservas, vencimientos cubiertos y distintas fuentes de financiamiento".
Para el banco, el desafío central es asegurar fuentes de financiamiento antes de la elección presidencial y además estimó que, aun con un rollover del 100% de la deuda en pesos, la Argentina enfrenta una brecha de financiamiento cercana a 10.000 millones de dólares en 2027. Esa cifra podría reducirse a la mitad si el BCRA logra refinanciar los vencimientos.
Por su parte, el análisis que hacen desde el equipo económico es que las colocaciones de Bonares con vencimiento en 2027 y 2028 sumarían unos 4000 millones de dólares, a lo que se agregarían al menos otros 4000 millones de dólares de préstamos de bancos privados internacionales garantizados por organismos multilaterales.
Aunque en el equipo económico creen que esa cifra podría ser mayor y llegar a unos 2500 millones de dólares entre privatizaciones y ventas de activos. La estrategia oficial apunta a reunir unos 10.500 millones de dólares con una cuenta oficial que contempla vencimientos de capital del Tesoro con bonistas privados por unos 8100 millones de dólares hasta el final del mandato de Milei, a los que hay que sumar alrededor de 4400 millones de dólares más correspondientes a pagos de capital con el FMI, y destacan que la cuenta está centrada en los vencimientos de capital, mientras que los intereses serían afrontados con recursos corrientes del Tesoro y nuevas fuentes de financiamiento.
Por otro lado, el BCRA trabaja con bancos internacionales en la refinanciación de los unos 6000 millones de dólares correspondientes a las tres operaciones repo actualmente vigentes y también se evalúan alternativas para que unos 2000 millones de dólares de pagos asociados a los Bopreal, los títulos emitidos para ordenar la deuda comercial heredada, puedan ser refinanciados.