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Cuál es el mejor bono para invertir hoy ante una mayor suba del dólar

La liquidación de divisas sigue demorada mientras el agro espera señales. Es momento de ser menos agresivos, pero un título promete mucho
11/07/2026 - 07:00hs
Cuál es el mejor bono para invertir hoy ante una mayor suba del dólar

La Argentina llevó adelante el pago de los bonos de la deuda soberana, renovó los compromisos con garantías de bonos para el año 2028 y se financió con el Banco Mundial y el BID, donde consiguió garantías para préstamos con bancos a largo plazo y con años de gracia. El resultado es que las reservas se ubican en u$s48.722 millones tras haberse pagado la amortización y renta de la deuda. A esto hay que sumarle que el BCRA sigue comprando dólares durante cada jornada del año 2026. Las reservas van rumbo a superar los u$s50.000 millones.

Es cierto que el Banco Central ha tenido una muy buena performance, pero debemos destacar que la suba del petróleo fue un impulso muy importante, lo que le permitió comprar en 123 jornadas un total de u$s11.440 millones. La gran cosecha se llevó adelante en el segundo trimestre: en abril compró u$s2.769 millones; en mayo, u$s2.596 millones; en junio, u$s1.418 millones; y en los primeros 8 días de julio compró u$s337 millones. La meta que se autoimpuso el BCRA sería de u$s17.000 millones; por ende, le faltaría comprar desde aquí a fin de año u$s5.560 millones. Esto implicaría una compra de u$s927 millones por mes, una cifra que a primera vista luce muy probable que se cumpla.

Por qué el campo no va a liquidar dólares de manera masiva

El campo sigue sin liquidar mercadería. En trigo faltaría vender unos 15,3 millones de toneladas que, a los precios actuales, representarían un ingreso de u$s3.464 millones. En maíz restan liquidar 52,2 millones de toneladas; por ende, faltan ingresar unos u$s10.597 millones. En soja, quedan por liquidar 48,2 millones de toneladas, lo que implica u$s23.048 millones.

En total, estos tres productos deberían liquidar una suma de u$s37.108 millones de aquí a fin de año, algo que difícilmente vaya a ocurrir ya que siempre queda mercadería para la próxima campaña. En este cálculo no sumamos lo que resta liquidar de girasol y otros productos, como tampoco la nueva cosecha de trigo, que se estima en 21 millones de toneladas y que se comienza a comercializar en diciembre.

El campo especula a tres bandas:

  • Por un lado, mira la evolución de los cultivos en el hemisferio norte: si hay un clima hostil en Estados Unidos, bajaría la oferta de soja y maíz, lo que potenciaría una suba de precios importante. El clima es una variable incontrolable y muchos apuestan a que este año el hemisferio norte podría verse perjudicado por el cambio climático
  • En segundo lugar, el sector está muy atento a la evolución del dólar. A fin de año el dólar valía $1.457, luego se dio una fuerte baja y ahora estamos en un proceso de recuperación. En los primeros 6 meses del año el dólar subió un 1,7%, mientras que en el mismo período la inflación ascendió al 14,7%. Para la percepción del agricultor, la suba de la divisa hasta ahora tuvo gusto a poco
  • Por último, el combustible representa un costo muy alto para trasladar los granos al puerto. Al 31 de diciembre, un litro de gasoil valía en CABA $1.538, mientras que al 30 de junio cotizaba a $2.115 por litro, lo que implica una suba del 37,5%

En lo que va del año, el precio de la soja en pesos cayó un 5,9%, el precio del maíz retrocedió un 8,2% y el precio del trigo subió un 12,9%. Si bien hay estacionalidad en las cotizaciones —el trigo en diciembre está en plena campaña de recolección y el maíz y la soja están lejos de la cosecha—, las cifras son válidas para reflejar el estado de ánimo del productor.

En resumen, bajo este cuadro de precios relativos el productor no va a liquidar de forma masiva; por ende, el precio del dólar podría llegar a presionar a la suba. ¿Cuál puede ser el motivo para que liquide? Una suba de las materias primas a escala mundial (muy probable en el segundo semestre), una baja del precio del combustible o un incremento del tipo de cambio.

Invertir en ganadería muestra hoy un escenario de retención de vientres, lo que podría derivar en una fuerte suba de la carne para el segundo semestre del año, en especial focalizada en el mes de septiembre. El Gobierno debería tener presente que esto podría potenciar un incremento sustancial en el índice de precios, que también traería un impacto colateral en los cortes alternativos de cerdo y pollo. El precio del ternero hoy está en u$s4,0 el kilo, un valor nunca visto y que podría seguir aumentando. En el exterior, el escenario de escasez de carne es más complejo aún, por ende, la firmeza internacional potencia la suba local.

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El campo es el árbitro

Cuál es el mejor bono para invertir hoy y qué con el resto de los títulos

Pago de deuda y nuevos instrumentos: Se está pagando la amortización y renta de la deuda pública, la cual llega a las cuentas comitentes el día lunes 13 de julio.

El 15 de julio se va a ofrecer un bono denominado AO29, que vence en octubre del año 2029 y paga una renta mensual del 0,5% (lo que implica una tasa anual del 6,0%). Se estima que saldrá a una cotización equivalente al 95% de la lámina de 100, por lo que la tasa interna de retorno (TIR) sería del 8,5% anual.

Evolución del riesgo país: El riesgo país se mide con la cotización de los bonos soberanos de ley extranjera. Actualmente, el AL35 (ley argentina) rinde el 9,% anual, mientras que el GD35 (ley extranjera) rinde el 8,3% anual. Si los bonos bajo ley extranjera llegan a rendir menos del 8,0% anual, no hay que descartar que el Gobierno realice una colocación de deuda en el exterior. A juicio personal, sería una medida muy saludable que aportaría mayor previsibilidad. Si bien el plan financiero oficial fue un gran acierto, contar con más dólares frente a un año electoral nunca está de más.

Estrategia de inversión: Los inversores que compraron bonos y se apalancaron ya ganaron mucho dinero. Es momento de moderar la agresividad en las apuestas, desapalancarse y tomar ganancias, o al menos cancelar deudas de forma más activa.

Oportunidades en el mercado local: Si el riesgo país sigue a la baja y el Banco Central engrosa más sus reservas, la valuación de las empresas debería tender a la suba. Por lo tanto, no hay que descartar que estemos ante la llegada de "la hora de las acciones".

La gestión de recursos escasos: El Gobierno administra recursos escasos. Si coloca deuda a una tasa muy elevada en el exterior, esto va a tensionar las cuentas públicas: si emitís un bono, tenés que pagar intereses, por lo que estás obligado a incrementar los ingresos o bajar el gasto. Cada medida es una asimetría: lo que recibís por un lado, lo ajustás por el otro.

Los jubilados y pensionados reclaman más ingresos, los agentes económicos piden más rutas, los inversores exigen más reservas y los empresarios una baja de impuestos. El primero que enfrenta recursos escasos es el Estado; si no partimos de esa base, nunca entenderemos la economía. Distribuir es fácil, no tiene costos en el corto plazo y aumenta la pobreza en el largo plazo. Administrar bien es difícil, tiene costos inmediatos, pero genera innumerables beneficios a largo plazo.