• 7/8/2026
ALERTA

La industria repuntó en junio, pero cerró el primer semestre con una caída del 2,2%

La producción industrial creció 0,9% mensual y 2% interanual en junio. Por su parte, la construcción continúa con una dinámica con altibajos
07/08/2026 - 18:39hs
Un trabajador en una fábrica, soldando. Imagen de archivo

La industria manufacturera mostró una mejora en junio, tanto en la comparación mensual como frente al mismo mes del año pasado. Sin embargo, el dato todavía no alcanza para hablar de una recuperación consolidada: durante el primer semestre, la producción acumuló una caída de 2,2% respecto del mismo período de 2025 y los analistas observan más una dinámica de estancamiento que un rebote sostenido.

Así lo informó el INDEC este viernes, al actualizar su Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero. En el sexto mes del año, el indicador avanzó 0,9% respecto de mayo y 2% en la comparación interanual.

Al analizar la serie desestacionalizada, el nivel de producción alcanzó su segundo registro más elevado de los últimos 12 meses, apenas por debajo de marzo. El dato cobra relevancia porque el segundo semestre del año pasado fue particularmente complejo para la industria argentina, en un escenario marcado por tasas de interés elevadas, bajo consumo e incertidumbre electoral, factores que afectaron las decisiones de inversión y producción de las empresas.

Industria: cuáles fueron los sectores que más crecieron

El desempeño de la industria fue heterogéneo entre las distintas ramas. Alimentos y bebidas, la división con mayor incidencia dentro del IPI manufacturero, registró un crecimiento mensual de 1,5% y una mejora interanual de 6,1%.

También se destacó el comportamiento de refinación del petróleo, químicos, productos de caucho y plástico, que presentó una suba mensual de 4,4% y un incremento interanual de 7,1%.

Dentro de este último bloque, el INDEC destacó especialmente la elaboración de productos farmacéuticos, que registró un crecimiento interanual de 15,6%, "debido a una mayor comercialización al mercado interno y externo de especialidades medicinales para la salud humana".

Pero no todas las ramas acompañaron la mejora. Textiles e indumentaria y la industria automotriz continuaron mostrando variaciones negativas y explicaron buena parte del retroceso acumulado durante los primeros seis meses del año. En esos sectores, las caídas llegaron al 17,1% y 10,7%, respectivamente.

También tuvo una incidencia importante la menor actividad en la fabricación de maquinaria y equipo, donde se incluyen, entre otros productos, maquinaria agrícola y electrodomésticos.

La industria todavía no logra consolidar la recuperación

Pese a que la producción industrial acumuló dos meses consecutivos de mejora mensual, los especialistas mantienen una mirada cautelosa sobre la evolución del sector.

Santiago Casas, Economista Jefe de EcoAnalytics, consideró que los datos todavía no permiten hablar de una recuperación consolidada y describió el escenario como una tendencia al estancamiento.

Entre los factores que limitan una expansión más firme de la producción, mencionó el enfriamiento del crédito, el bajo nivel de inversión y la falta de una recomposición salarial.

En sentido contrario, señaló que el incremento del precio real del dólar pudo haber "mejorado la rentabilidad y moderado la competencia". No obstante, en las últimas jornadas el mercado cambiario volvió a estar bajo atención debido a la intervención oficial para evitar que el tipo de cambio oficial mayorista supere la barrera de los $1.500.

Construcción: actividad positiva, pero con un comportamiento de "serrucho"

La construcción también mantiene una variación positiva frente al año pasado, aunque perdió fuerza durante junio.

El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) registró una caída mensual desestacionalizada de 4,1% y marcó su cuarta baja en seis meses. Sin embargo, los fuertes rebotes registrados en marzo y mayo, de 5% y 6,7%, respectivamente, permitieron que el sector conserve una variación acumulada positiva de 2,8% durante el primer semestre.

En la comparación interanual, el ISAC aumentó 4% respecto de junio de 2025. Aun así, las expectativas de las empresas para el próximo trimestre se mantienen mayormente cautelosas.

El comportamiento de los insumos también muestra un escenario dispar. Entre las mayores subas interanuales se encontraron el rubro "resto", que incluye grifería, tubos de acero sin costura y vidrio para la construcción, con un aumento de 30,8%; los artículos sanitarios de cerámica, con 10,7%; las placas de yeso, con 10,5%; los ladrillos huecos, con 7,1%; las cales, con 5,7%; y el hierro redondo y los aceros para la construcción, con 4,6%.

En cambio, el consumo de asfalto cayó 17,1%, mientras que los mosaicos graníticos y calcáreos retrocedieron 13,6%. También mostraron bajas las pinturas, el hormigón elaborado y el cemento portland, con una disminución de 1,2%.

Construcción y empleo: la recuperación todavía es débil

Los indicadores vinculados con el mercado laboral muestran una recuperación todavía más moderada.

En mayo, los puestos de trabajo registrados en la construcción crecieron apenas 0,8% interanual, hasta alcanzar 377.438 trabajadores. El acumulado de los primeros cinco meses del año también mostró una mejora de 0,8%, un ritmo todavía lejano al dinamismo que históricamente acompañó a los ciclos expansivos del sector.

A su vez, la superficie autorizada para construir cayó 6,1% interanual en mayo. Pese a este retroceso, el acumulado de los primeros cinco meses todavía conserva un crecimiento de 4,5%.

Este último indicador resulta relevante porque suele funcionar como un anticipo de la actividad futura. Por eso, la caída registrada en mayo suma una señal de posible desaceleración para los próximos meses.

Las empresas no esperan un rebote de la construcción

Las expectativas empresarias tampoco muestran un escenario de fuerte recuperación para el corto plazo.

Entre las compañías dedicadas principalmente a obras privadas, el 71,1% considera que el nivel de actividad no cambiará entre julio y septiembre, mientras que un 16,8% espera una caída y apenas un 12,1% proyecta una mejora.

En el segmento de obra pública, el panorama es similar: el 52,8% de las empresas prevé estabilidad, el 29,2% anticipa una disminución de la actividad y solo el 18% espera un aumento.

Entre quienes proyectan una caída, las principales razones mencionadas son la desaceleración de la economía y los elevados costos de construcción.

A la hora de señalar qué medidas podrían impulsar al sector, las empresas concentran sus respuestas en una reducción de la carga fiscal y una mayor disponibilidad de crédito para la construcción, tanto para obras privadas como públicas.

En este contexto, tanto la industria como la construcción muestran números positivos en algunas variables, pero todavía enfrentan dificultades para transformar esos avances en un ciclo sostenido de recuperación. El dato de junio mejora el panorama respecto de los meses más débiles, aunque el bajo nivel de actividad y la cautela de las empresas todavía impiden hablar de un rebote generalizado.

Temas relacionados