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ALERTA

Bajar apenas un grado la calefacción permite ahorrar hasta 20% de energía

Con las tarifas de gas atravesadas por el nuevo esquema de subsidios, el gasto del invierno tiene mayor incidencia sobre la cuenta de los hogares
26/08/2026 - 10:10hs
Hornalla encendida, una flecha apuntando hacia arriba y billetes argentinos sobre un fondo negro.

Puntos importantes

Checkbox Checked Bajar apenas 1 °C la calefacción puede reducir entre 10% y 20% el consumo de energía, según datos difundidos por Naturgy y la Secretaría de Energía.
Checkbox Checked Evitar pérdidas de calor por puertas y ventanas y usar sólo los ambientes necesarios ayuda a reducir el consumo de gas y a mantenerse dentro de los bloques subsidiados.
Checkbox Checked El uso eficiente de hornos, calefones y termotanques también puede generar ahorro, mientras que los artefactos deben revisarse periódicamente para prevenir riesgos de seguridad.

Mantener los ambientes entre 20 °C y 22 °C es una de las principales recomendaciones para controlar el consumo de gas durante el invierno y no tener que afrontar el pago de facturas elevadas.

Dentro de ese rango, una modificación mínima puede producir una diferencia importante, según datos de la Secretaría de Energía difundidos por Naturgy Argentina.

El informe oficial que reproduce la empresa distribuidora de gas natural en la zona norte y oeste del Gran Buenos Aires y en las provincias de Tucumán, Salta, Santiago del Estero y Jujuy, asegura que bajar apenas 1 °C el termostato permite reducir entre 10% y 20% la energía destinada a calefaccionar una vivienda.

De acuerdo al documento, la medida no requiere cambiar equipos ni realizar inversiones y apunta al principal período de demanda residencial de gas.

A la temperatura elegida se suman otros factores que determinan cuánto termina consumiendo una vivienda, desde las pérdidas de calor por puertas y ventanas hasta el uso del horno, los pilotos de calefones, termotanques y calefactores.

El impacto económico de esos consumos también está condicionado por los cambios introducidos durante este 2026 en el sistema de subsidios energéticos y por los distintos componentes que integran la factura de gas.

Energía y calefacción: el ahorro pesa más con el nuevo esquema

Desde este año el Gobierno nacional comenzó a implementar el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), que modificó el sistema de asistencia estatal a los usuarios residenciales de electricidad y gas natural.

El nuevo esquema diferencia entre hogares que acceden a la bonificación estatal y usuarios que pagan la energía sin esa asistencia.

Para determinar quiénes pueden recibir el beneficio se consideran los ingresos del grupo familiar y determinadas condiciones patrimoniales establecidas por el Gobierno.

Para los hogares incluidos en el régimen, además, la ayuda no alcanza de manera ilimitada a cualquier nivel de consumo.

La bonificación se aplica sobre un bloque determinado, mientras que el consumo que excede los límites establecidos queda expuesto al precio correspondiente sin subsidio.

Durante este mes de agosto, la Secretaría de Energía mantuvo una bonificación adicional extraordinaria del 25% sobre el consumo base de gas natural y gas propano por redes para los beneficiarios del SEF.

La decisión respondió a la estacionalidad del consumo, al tenerse en cuenta que durante los meses de bajas temperaturas aumenta la demanda residencial y el sistema necesita mayores volúmenes para abastecerla, con requerimientos adicionales de Gas Natural Licuado (GNL) y combustibles sustitutos.

La factura que recibe un hogar, sin embargo, no depende solamente del precio del gas ya que también incorpora los componentes correspondientes al transporte y la distribución, además de los impuestos aplicables.

A su vez, los cuadros tarifarios contemplan cargos fijos y variables que cambian según la categoría residencial y la zona, por lo cual el consumo acumulado también interviene en la categorización de los usuarios.

Por eso, el monto final puede variar entre hogares según los metros cúbicos utilizados, su ubicación, la categoría correspondiente y la situación frente al régimen de subsidios.

En los hogares que reciben asistencia, mantenerse dentro de los bloques subsidiados adquiere particular importancia: los consumos que exceden esos límites dejan de recibir la misma bonificación.

Cómo evitar la pérdida de calor en el hogar

De todos modos, el trabajo de Naturgy asegura que la temperatura del termostato es sólo una de las variables que explican cuánto gas necesita una vivienda para calefaccionarse.

Por eso, se hace mención a la recomendación de la Secretaría de Energía para calentar únicamente los ambientes utilizados y reducir las pérdidas a través de puertas y ventanas.

A esto se le suma que, durante las horas de sol, se deben abrir persianas y cortinas permite aprovechar el aporte térmico exterior; por la noche, cerrarlas ayuda a conservar la temperatura interior.

El informe también advierte que los burletes constituyen una alternativa de bajo costo para disminuir las filtraciones de aire.

En viviendas donde resulte posible realizar una inversión mayor, el doble vidriado hermético permite mejorar el aislamiento y reducir el intercambio térmico con el exterior.

El paper recuerda además que la ventilación sigue siendo necesaria durante el invierno, aunque no requiere mantener las ventanas abiertas durante períodos prolongados.

En ese sentido, Naturgy recomienda renovaciones de aire de entre cinco y 10 minutos por día para evitar enfriar innecesariamente los ambientes.

En otra parte del estudio se asegura que el estado de los equipos también influye sobre su funcionamiento, por lo cual la compañía recomienda realizar una revisión anual de las instalaciones y los artefactos exclusivamente mediante un gasista matriculado.

Cuánto gas consume usar el horno de la cocina

La cocina concentra otra parte del consumo de gas de los hogares, de acuerdo al informe de Naturgy, en el que se sostiene que utilizar el horno demanda aproximadamente la misma cantidad de energía que mantener tres hornallas encendidas simultáneamente.

"Abrir reiteradamente la puerta durante la cocción provoca pérdidas de temperatura y obliga al quemador a trabajar para recuperarla", se detalla.

Por eso, se agrega que "mantenerla cerrada y aprovechar el calor acumulado permite disminuir el tiempo efectivo de funcionamiento".

El horno y las hornallas, en cambio, nunca deben utilizarse como sistema de calefacción ya que, ¿además de resultar ineficiente, esa utilización aumenta los riesgos vinculados con el monóxido de carbono.

En ese sentido, el Enargas advierte que este gas no tiene olor, color ni sabor y puede generarse por una combustión incompleta y recuerda que una llama amarilla, anaranjada o roja en lugar de azul puede mostrar un funcionamiento incorrecto del artefacto.

El organismo recomienda que las instalaciones y los equipos sean controlados periódicamente por un gasista matriculado y mantener libres las rejillas de ventilación.

Cómo ahorrar gas con el termotanque y el calefón

El agua caliente presenta otra oportunidad para disminuir el consumo, de acuerdo al trabajo en el cual se sostiene que, en los calefones y termotanques tradicionales, el piloto utiliza gas durante todas las horas en las que permanece encendido, aunque no haya demanda de agua.

En este sentido, los cálculos publicados por Enargas permiten dimensionar la diferencia entre tecnologías, ya que para un calefón de 14 litros por minuto utilizado durante una hora y media diaria, el organismo estima un consumo anual de 869,4 metros cúbicos para un equipo eficiente clase A sin piloto, frente a 1.053 metros cúbicos para uno clase D con piloto.

La diferencia es de aproximadamente 183 metros cúbicos de gas por año.

En uno de los ejemplos utilizados por el Enargas para un equipo de 4.500 kcal/h, mantenerlo encendido durante las 24 horas arroja un consumo bimestral estimado de 204,19 metros cúbicos.

Con seis horas diarias de utilización, el cálculo se reduce a 180 metros cúbicos, por lo que, cuando las características del artefacto lo permiten, apagar el piloto durante períodos en los que no se utiliza evita ese consumo.

Pero Naturgy advierte que la práctica sólo debe realizarse cuando resulte compatible con el equipo, siguiendo las indicaciones del fabricante y respetando las condiciones de seguridad.

Otra alternativa es regular la temperatura del agua desde el propio calefón, termotanque o caldera, calentarla por encima de lo necesario para luego mezclarla con agua fría, lo que implica utilizar gas para producir una temperatura que finalmente no se aprovecha.

Herramienta para detectar dónde se consume más

Para conocer el impacto de esas decisiones, el Enargas dispone de herramientas que permiten estimar consumos y consultar los cuadros tarifarios correspondientes a las distribuidoras.

El cálculo depende de la localidad, la categoría residencial, el período considerado y los metros cúbicos consumidos, además de la situación de cada hogar frente al régimen vigente de subsidios.

Naturgy también desarrolló una herramienta denominada "Ahorrador", destinada a identificar oportunidades de reducción a partir de los artefactos instalados y los hábitos de utilización de cada vivienda.

"Desde Naturgy buscamos acercar información y herramientas prácticas que permitan a las personas conocer mejor sus hábitos de consumo, evitar desperdicios y tomar decisiones más eficientes", señaló Verónica Argañaraz, directora de Comunicación y Relaciones Institucionales de Naturgy Argentina.