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ALERTA

Garbarino cierra y Musimundo se achica por la crisis del consumo

La caída de la actividad, la pérdida de poder adquisitivo y la mayor competencia por importaciones profundizan la crisis del retail
31/08/2026 - 19:57hs
Foto editada tipo collage, en la que se ven las entradas de los locales de Musimundo (a la izquierda) y Garbarino (a la derecha).

El comercio atraviesa uno de los momentos más severos de las últimas décadas. La combinación de un consumo interno fuertemente deprimido, la persistente pérdida del poder adquisitivo de los salarios y la apertura de importaciones promovida por el Gobierno de Javier Milei configuró un escenario cada vez más complejo para el retail tradicional.

La crisis ya tiene consecuencias concretas sobre algunas de las marcas históricas del sector. Mientras Garbarino llegó al final de su proceso de liquidación y cerró definitivamente sus últimos locales comerciales, Musimundo avanza con un fuerte achique de sus operaciones, que en los últimos días derivó en cierres de sucursales y decenas de despidos en distintas provincias del Noreste Argentino.

El impacto sobre el empleo es uno de los principales efectos de esta situación. Despidos, cierres de locales y procesos de quiebra se multiplican en diferentes puntos del país y reflejan las dificultades que enfrenta el comercio minorista, especialmente en los rubros vinculados con la venta de electrodomésticos y artículos para el hogar.

Musimundo cerró sucursales y despidió trabajadores en el NEA

Esta semana se oficializaron cierres de sucursales de Musimundo en distintas provincias del Noreste Argentino (NEA). La medida alcanzó establecimientos de Misiones, Corrientes, Chaco y Formosa y generó el inmediato rechazo de los gremios mercantiles de la región.

En algunos casos, los sindicatos denunciaron irregularidades en la modalidad utilizada para comunicar las desvinculaciones. En plazas clave como Posadas, autoridades regionales del Centro de Empleados de Comercio señalaron que algunos trabajadores fueron notificados verbalmente al finalizar sus jornadas laborales.

En Misiones, el repliegue de la compañía afectó a cinco establecimientos. Dos de ellos estaban ubicados en Posadas, mientras que los restantes funcionaban en Leandro N. Alem, Apóstoles y Jardín América. Como consecuencia de los cierres, fueron despedidos un total de 53 trabajadores.

La situación también impactó de lleno en Corrientes, donde cerraron cuatro puntos de venta en la capital provincial. La medida provocó el despido de al menos 36 empleados, a los que se suman otros cierres registrados en localidades del interior, como Curuzú Cuatiá, Paso de los Libres y Goya.

El ajuste de la cadena también alcanzó a Chaco y Formosa. En territorio chaqueño se registraron cierres en Resistencia, Barranqueras y Fontana, mientras que distintas filiales formoseñas también bajaron sus persianas.

Detrás de este proceso se encuentra la delicada situación financiera de Carsa, la firma vinculada a la operación de Musimundo, que impulsa un concurso preventivo de acreedores en la Justicia chaqueña. La empresa arrastra una deuda acumulada superior a los $63.500 millones, en un contexto de creciente presión sobre sus operaciones.

Garbarino llegó a su final: cerró sus últimos locales

En paralelo al ajuste de Musimundo, otra marca emblemática del comercio argentino llegó a su desenlace definitivo. Garbarino, que durante décadas fue uno de los principales jugadores del mercado de electrodomésticos y tecnología, cerró sus últimos tres locales comerciales en funcionamiento.

La decisión se produjo luego de que el Juzgado Nacional en lo Comercial N.º 7 decretara formalmente la quiebra de la empresa. Entre los establecimientos que dejaron de operar se encontraba la histórica sucursal ubicada en la zona de Tribunales, en la Ciudad de Buenos Aires.

La quiebra representa el final de una compañía que, durante su etapa de mayor expansión, llegó a administrar más de 300 sucursales y a generar alrededor de 5.000 puestos de trabajo.

La resolución judicial dispuso el desapoderamiento total de los bienes de la firma y encomendó a la sindicatura la realización de inventarios y la posterior subasta de activos e intangibles. El proceso incluye también la cartera de marcas registradas y las participaciones societarias en Tecnosur S.A. y Digital Fueguina S.A., en Tierra del Fuego, con el objetivo de avanzar en la cancelación de los pasivos acumulados.

Un sector golpeado por la caída del consumo

Los casos de Musimundo y Garbarino reflejan una problemática que trasciende a ambas compañías y expone la profundidad de la crisis que atraviesa el comercio minorista.

La debilidad del consumo interno, en un escenario marcado por la pérdida de poder adquisitivo, redujo el margen de maniobra de las empresas del sector. A esto se suma la apertura de las importaciones, que incrementó la competencia sobre el retail tradicional.

En este contexto, las cadenas dedicadas a la comercialización de electrodomésticos, tecnología y artículos para el hogar enfrentan una combinación de menores ventas, elevados costos operativos y una situación financiera cada vez más exigente.

El cierre definitivo de Garbarino y el achique de Musimundo muestran así una de las caras más visibles de la crisis del retail argentino, cuyo impacto ya no se limita a balances y resultados empresariales, sino que se traduce en persianas bajas y una creciente pérdida de puestos de trabajo.

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