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Economía

Se mantuvo la dolarización y los ahorristas compraron más de u$s2.850 millones en un mes

En agosto 1,7 millón de argentinos compraron en bancos u$s2.853 millones. En el mercado debaten si se agravará la tendencia antes de la elección de 2027

25/09/2026
Actualizado 19:00hs

Pasado el "efecto aguinaldo", que transfiere pesos desde la caja de las empresas a los bolsillos de los asalariados, en agosto se produjo el previsible bajón en la compra de dólares. Con menos liquidez disponible, los ahorristas compraron u$s2.853 millones -que, si se descuenta el monto de aquellos que vendieron divisas- da un resultado neto de u$s2.463 millones.

Pero esa caída previsible no debe confundirse con un cambio de tendencia. Porque si bien la demanda de agosto fue menor a la de julio, sigue ubicándose un 24% por encima del registro de junio.

Según el último informe cambiario del Banco Central, los compradores de dólares en las ventanillas de los bancos fueron 1,7 millones de ahorristas. Como siempre, el reporte destaca la "parte positiva" de esta demanda: unos u$s1.100 millones -casi 40% del total- quedaron depositados en el sistema bancario, acotando así el engrosamiento del "colchón".

Del monto restante, unos u$s900 millones tuvieron como destino el pago de servicios dolarizados y gastos de turismo con tarjeta de crédito. En tanto, unos u$s700 millones fueron al rubro de "formación de activos externos", lo que popularmente se conoce como "fuga de capitales".

Ese nivel de compras coincidió, además, con un mes en el que se produjo otro holgado superávit de la balanza comercial, que arrojó un saldo de u$s2.187 millones. Pero, aun con esa bonanza y en un mes en el que las personas compraron menos divisas, el Banco Central tuvo que resignarse a recortar su nivel de compras a un promedio de u$s38 millones por día, un tercio del ritmo que había adquirido el mes previo.

Esperando la dolarización pre-electoral

El debate del momento es si el nivel de dólares que está demandando el público es apenas la antesala de un gran proceso dolarizador previo a las elecciones presidenciales de 2027 o si, por el contrario, todo se explica como un "adelantamiento" en el calendario por parte del mercado, destinado a normalizarse el año próximo.

En el gobierno abonan este segundo punto. Y argumentan que el boom exportador hará que, a diferencia de otros momentos pre-electorales, encuentre al Banco Central con una sólida posición de reservas externas, además de un superávit en la cuenta corriente.

En otras palabras, que habrá una menor presión devaluatoria y por eso no están justificados los temores de que se repita el escenario de 2025, cuando en la previa a la elección legislativa se dolarizó casi la mitad de la base monetaria M2.

Sin embargo, entre los analistas privados no se comparte ese optimismo. Más bien al contrario, están circulando informes que atribuyen la reciente suba del índice riesgo país y el desplome de los bonos de deuda, precisamente, a esa menor capacidad del BCRA para comprar dólares.

No está claro todavía si el contexto de tasas altas -que deja a Argentina fuera del mercado global de crédito- será pasajero o si se lo debe considerar la tónica de todo el 2027. En todo caso, lo que los economistas manifiestan es una certidumbre total respecto de que una dolarización de carteras en plena campaña electoral resultará inevitable.

¿Hasta dónde podría llegar el apetito dolarizador de los argentinos? Si se considera el antecedente de septiembre del año pasado, habría margen como para duplicar el actual nivel de compras y sobrepasar los u$s5.000 millones mensuales.

Optimismo por la cuenta corriente

Pero, de momento, aun con demanda alta, el panorama luce relativamente estable. Para empezar, porque el superávit de la cuenta corriente -la que marca la diferencia entre dólares que entran y los que salen del país- ya dejó de ser una rareza y se está convirtiendo en la nueva normalidad.

Agosto fue el quinto mes consecutivo con saldo positivo, por u$s806 millones, lo que implica que la cifra de los últimos 12 meses llegue hasta u$s4.488 millones. En términos de PBI, equivale a más de medio punto porcentual.

Esto se logró gracias al elevado saldo de la balanza comercial, pero también por un déficit relativamente bajo en la cuenta de servicios, que alcanzó u$s712 millones netos -implica una caída interanual de 15%-.

El rubro más significativo de los servicios, como siempre, es el de compras de pasajes y gastos con tarjeta de crédito de turistas en el exterior, que se ubicaron en u$s797 millones. Y el BCRA volvió a recordar que un 70% de ese monto fue cancelado con ahorros propios de los turistas, por lo que no esa suma no debe ser considerada como una pérdida de reservas.

Lo cierto es que el propio gobierno ha enviado un mensaje optimista respecto de que el superávit de la cuenta corriente se mantendrá durante todo el año próximo. Eso es lo que se desprende del proyecto de ley de presupuesto, recientemente enviado al Congreso.

El texto contiene, entre los supuestos macroeconómicos del año próximo, una entrada de u$s133.984 millones y una salida de u$s118.424 millones, lo que deja un saldo positivo de u$s15.560 millones.

Esto implica un fuerte contraste con lo que ocurría hace exactamente un año, cuando el ministro de Economía, Toto Caputo, era mucho más cauteloso: en su proyecto de presupuesto 2026 preveía un déficit de cuenta corriente por u$s5.751 millones.

Claro que ese optimismo está fundado en un supuesto que no todos los economistas suscriben: que continúen los excelentes términos de intercambio favorables a Argentina, con altos precios tanto de los productos agrícolas como del petróleo y el gas en el mercado internacional.