Nueva veta para el negocio de la edificación de oficinas
En momentos donde el mercado inmueble está amesetado por la sobreoferta de viviendas residenciales de lujo, surgió un nuevo nicho: la demanda de nuevos espacios de las empresas. Por esto, los desarrolladores inmobiliarios crearon una herramienta para seducir a los inversores: fideicomisos para construir edificios corporativos.
Para varios desarrolladores, el negocio (para quienes quieren invertir entre u$s30.000 y u$s100.000) asegura una rentabilidad dolarizada por alquiler del 13% anual sobre el valor de inversión. Y por ser un fideicomiso, para vender la participación no hay gastos de escritura, sino sólo cesión de derechos.
Una precursora es la desarrolladora Intecons, que con su "Fideicomiso al Costo", permite que empresas, fondos de inversión e inversores "grandes" (u$s500.000 de inversión mínima) y "medianos" (entre u$s50.000 y u$s300.000 de inversión) adquieran una o más plantas a través de un fideicomiso fiduciante de otro fideicomiso principal (que hace la adquisición).
Actualmente tiene dos obras en esta modalidad: una en Saavedra (en General Paz y Panamericana) y otra en Palermo (a metros de Plaza Italia).
Otro proyecto fuerte lo tiene la gerenciadora de fondos de inversión en bienes raíces Vitrium Capital, que construirá edificios de oficinas por u$s3,4 millones en el nuevo polo empresario de Vicente López. El emprendimiento tiene una renta esperada del 15% anual en dólares y se desarrollará también bajo la figura jurídica "Fideicomiso al Costo".
Por otro lado, el gran ingreso de turistas hizo que los constructores crearan otras alternativas para atraer inversores: los shoppings y hoteles. Pero en este caso, la zona de influencia no es la Ciudad, sino las ciudades turísticas del interior, sur y noroeste del país.